Cómo escribir un ensayo literario en cinco pasos

Guia rápida para redactar un ensayo

Lo más importante para escribir un ensayo es tener un pensamiento propio. En este artículo, se propone una guía básica y pasos a tener en cuenta en su redacción. Se recomienda también la lectura que explica sus características y algunos ejemplos breves de ensayos

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Aprender lo qué es un ensayo. Un estilo personal

Estudiando ensayos
Estudiando ensayos. GettyImages

 Para escribir un ensayo, primero, hay que saber en qué consiste, cuales son sus características, que cosas hay que evitar, etc. Por ello, se recomienda estudiar bien su concepto y analizar algunos ejemplos breves. Lo que distingue este género es la voz propia del autor. El lector busca en el ensayista un pensamiento único, original, la estructura de los argumentos que utiliza.

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Elegir el tema y escribir la introducción

Escribir un ensayo es siempre argumentar en forma personal
Escribir un ensayo es siempre argumentar en forma personal. GettyImages

 El tema del ensayo literario dependerá de su autor. Una duda frecuente tiene relación sobre las primeras frases para iniciar la obra.

¿Existe una manera correcta o formal de iniciar un ensayo? La respuesta es no. El estilo siempre es personal.  Algunas de las formas comunes de iniciar un ensayo son:

Explicando un concepto...

"El acoso escolar consiste en cualquier forma de maltrato que se da en el ámbito de las escuelas..

Contando una anécdota...

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Elaborar los argumentos

Esta es la parte central de nuestra obra. Los argumentos constituyen la base sobre la cual el ensayista sustenta sus ideas sobre el tema que desarrolla. La finalidad del ensayo es transmitir una determinada idea y generar una reacción en el lector. Es decir, ese argumento tiene que ser lo suficientemente válido para convencerlo, para ganar su confianza.

Consejos para un buen argumento.

- Ser claro en la presentación de las ideas

- Carácter persuasivo

- Sigue un razonamiento lógico y demostrable

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Una conclusión firme

 La última parte del ensayo es un resumen de los principales argumentos que se han desarrollado.

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Ejemplo breve de un ensayo

Los médicos, de Rafael Barret

¿De qué viven los médicos? De los enfermos. El hecho es conocido, pero no solemos sacar sus evidentes consecuencias. Lejos de recompensar a los médicos por la cantidad de salud que gracias a ellos, o a pesar de ellos, pueda haber en el mundo, se les recompensa en razón de la cantidad de enfermedad que revisan. Sumad los dolores, las angustias y las agonías de la carne humana en los países civilizados a lo occidental, y previa una simple proporción, deduciréis lo que se abona a los médicos. El interés de todo médico es que haya enfermos, cuantos más mejor, como el interés de todo abogado es que haya gentes de mala fe y de mal humor, enredadores, tercos y tramposos. La lealtad de los corazones y el sentimiento de lo justo acabarían con los pleitos. También la higiene privada es para los médicos una epidemia.

Si constituyesen un gremio de moralidad media; si fueran hombres parecidos a los demás, correríamos grave riesgo. Cada cual provoca en el ambiente que le envuelve las transformaciones favorables a su existencia: el comerciante acapara, el periodista inventa, el político intriga, el banquero hace correr noticias, falsas o no, que ayuden a sus planes. Al médico le conviene que haya enfermos: es extraordinario que no procure producirlos. La medicina, incapaz de curar, no lo es de enfermar. Nada más sencillo que descomponer un aparato, por mucho que ignoremos su mecanismo. Pues bien, mientras los bolsistas urden la miseria y la desesperación de familias inocentes, y los empresarios industriales restablecen sobre la tierra una esclavitud peor que la otra, los médicos, según todas las probabilidades, renuncian al semihomicidio lucrativo. Si empeoran el estado de sus clientes es -fenómeno curioso- de un modo involuntario.

Escribir un ensayo es ser tú mismo

El lector busca siempre la visión del ensayista. Le gustaría conocer lo que piensa. Y es adí donde el autor debe saber cómo elaborar y presentar ese pensamiento, de la manera más clara y contundente posible.