¿Cómo es la circulación pulmonar?

Se trata del circuito corto del corazón a los pulmones y de regreso al corazón

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La circulación pulmonar, también llamada circulación menor, es el segundo recorrido de la circulación sanguínea. BSIP/UIG | Getty Images

La circulación pulmonar, también llamada circulación menor, es el segundo recorrido de la circulación sanguínea. Este movimiento de la sangre, que se lleva a cabo en la mitad derecha del corazón y los pulmones, fue descubierto por el médico Miguel Servet, quemado vivo en 1553 por la intolerancia calvinista.

Impulsada por el bombeo del corazón, la sangre cargada de oxígeno llega a todos los tejidos de nuestro organismo por el sistema arterial.

La cantidad de flujo sanguíneo se adapta siempre en función de las necesidades de cuerpo. Por ejemplo, cuando hacemos ejercicio la demanda de oxígeno aumenta debido a que nuestros músculos requieren más oxígeno. De esta manera el corazón late más deprisa y expulsa más sangre.También se incrementa la respiración.

El recorrido de la sangre desde el corazón

El sistema cardiovascular está formado por el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre. El corazón es una doble bomba muscular perfecta. Divida en dos partes: derecha e izquierda por un tabique impermeable a la sangre.

La función principal de este magnífico órgano flexible, enérgico y eficaz es enviar con cada latido la sangre rica en oxígeno y nutrientes hacia las arterias. Y todo ello gracias a un marcapasos natural que genera unos setenta impulsos eléctricos por minuto y es capaz de transmitirlos a todo el músculo cardíaco a través de un complicado sistema eléctrico  provocando la contracción de sus fibras.

Las arterias son como grandes tuberías que forman parte de un complejo sistema de unos 150.000 kilómetros de vasos sanguíneos para transportar sangre a todo el cuerpo hasta llegar a los capilares desde allí retornan la sangre venosa al corazón.

¿En qué consiste la circulación menor?

Procedente de los vasos venosos la sangre con menos oxígeno y con desechos metabólicos llega a las venas cavas y desde allí regresa al corazón.

Gracias al ciclo cardíaco, ese rítmico tic tac constante, la sangre entra en la aurícula derecha y es allí donde se inicia la circulación pulmonar.

La sangre de las venas, con anhídrido carbónico (C02), llega a aurícula derecha. Al contraerse esta cavidad la sangre baja al ventrículo derecho a través de la válvula tricúspide. Con la contracción del ventrículo derecho atraviesa la válvula pulmonar y el flujo sanguíneo va hacia los pulmones por la arteria pulmonar y sus ramificaciones. Este proceso se produce ¡en menos de diez segundos!

Ya en los pulmones la sangre va desde los capilares a los alvéolos donde se libera el C02 y vuelve a cargarse de oxígeno. Es lo que conocemos como respiración, un proceso básico para la vida de los tejidos. Una vez ha sido oxigenada en los pulmones, la sangre viaja desde los capilares pulmonares, en vasos cada vez mayores, hasta las venas pulmonares, que desembocan en la aurícula izquierda del corazón. Y desde allí, a través de la válvula mitral llega al ventrículo izquierdo. Al contraerse se abre la válvula aórtica y se inicia la circulación sistémica o mayor que irrigará todo el organismo con la sangre rica en oxígeno.

Sistema venoso

La presión en la venas es mucho menor que en las arterias.

La sangre, procedente de los capilares, circula hacia el corazón gracias a su capacidad de bomba aspirante y ayudada por unas válvulas semilunares de las venas que impiden el retroceso. Por esta razón, las venas son mucho más delgadas y frágiles que las de las arterias y sin embargo se logra un flujo regular que circula compatible con la arterial de mayor presión.

Curiosamente en la circulación menor, por tradición, se llaman arterias pulmonares pero llevan sangre venosa (de ventrículo derecho a pulmones) y son las cuatro venas pulmonares (de pulmones a aurícula izquierda) las que llevan sangre arterial.

El corazón es inagotable. Repite una y otra vez este proceso de contracción y relajación. De la misma manera que la sangre recorre ambos circuitos sanguíneos segundo a segundo, minuto a minuto, hora tras hora y todos los días de nuestra vida.

Referencias:

Fisiología Humana.Stuart Ira Fox. Editorial McGraw Hill.Interamericana. 2003

Stuart Ira Fox. Editorial McGraw Hill.Interamericana. 2003. Lo esencial en Sistema cardiovascular-Curso Crash. Toby Fagan, Romeshan Suntharreswaran