Cómo cultivar papaya

Aprende a cultivar esta deliciosa fruta en el patio de tu casa

Papayas en árbol
Andrés Fortuño

¡Ahhhh la deliciosa papaya!. Esta es una de esas frutas que nos puede transportar al trópico o a una isla paradisíaca en cada mordisco. Carnosa, pulposa, dulce y sabrosa. No hay otra forma para describirla. Lo mismo en almíbar que según sale de la planta, esta fruta es indiscutiblemente exquisita.

Pero lo mejor que tiene es que es muy fácil de cultivar en los patios de nuestras casas. Un árbol de papaya crece tan rápido, que al año de haberlo plantado ya debería estar dando frutos.

Y esto señoras y señores en el mundo vegetal es bastante raro.

Por la forma espigada en que crece no ocupa mucho espacio. Además, cada árbol de papaya usualmente da tantos frutos que no te dará tiempo a probarlos todos. Así que si decides cultivar uno de estos arbolitos, posiblemente aparezcan en tu casa más amigos y familiares de los que tenías contados.

El árbol de la papaya

La Carica papaya (nombre botánico) es un árbol oriundo de Centroamérica. Es un árbol frutal de rápido crecimiento. Debido a su exquisito fruto también se le conoce como papaya, papayo, lechosa, melón de palo o fruta bomba. Esta fruta es rica en vitaminas A, C y en potasio.

Su forma bien asemeja una palmera, ya que mantiene todas sus hojas en el ápice del tronco (parte superior). Y es ahí arriba desde donde le nacen los frutos tipo racimo (pero pegados al tronco) unos encima de otros.

El árbol de la papaya es de corta duración, o sea que muere luego de 5 a 6 años de vida.

Entonces es importante hacer una siembra nueva cada año para ir substituyendo los que terminan su ciclo.

Clima ideal

Siendo una planta tropical ya debemos entender que le gusta mucho el sol, la humedad en el ambiente y los climas cálidos. Debido a que su tallo y raíces son bastante blandos, no es una planta que aguante muy bien las heladas o fríos excesivos.

Puede aguantar vientos y sequías, pero no es lo ideal. Sobre todo durante su desarrollo inicial. También puede crecer bajo la sombra, pero puede no dar frutos o que estos sean nada jugosos.

Terreno

Cuando de terrenos se trata, el árbol de papaya es más fácil que la tabla del cero. Este es un árbol que no es muy exigente. Sin embargo, siendo un árbol frutal e imaginando que lo que quieres es que te de las mejores frutas, es importante que le proveas un terreno bastante fértil.

Antes de plantar tu arbolito, enmienda el terreno con composta orgánica. También puedes mezclarlo con humus (material orgánico procesado por lombrices de tierra). Aparte de que sea un terreno fértil, procura que sea uno profundo, suelto y bien drenado. Que no cree encharcamientos pues esto le puede pudrir las raíces.

Riegos

La humedad es de suma importancia para la mayoría de los árboles frutales de origen tropical. Y el de papaya no es la excepción. El terreno debe mantenerse livianamente húmedo sobre todo en los primeros meses de crecimiento. Una vez adulto este árbol puede aguantar algunas sequías.

Cuando ya esté establecido puedes regar de forma profunda cada dos semanas. Si el terreno es bueno y contiene material orgánico, este mantendrá la humedad necesaria hasta el próximo riego.

Propagación

Estos árboles de fácil cultivo se pueden propagar a través de esquejes o de semillas. Pero dado el hecho de que la germinación de la semilla es bastante rápida, es inclusive hasta más divertido cultivarlos en semilleros (cada fruta trae cientos de semillas).

Puedes plantar varias semillas según salen de la planta. O ponerlas a secar y sacarlas cuando estés listo para hacerlo. Si decides secarlas, envuélvelas en un papel toalla y guárdalas en algún lugar seco.

Cultivo casero

Siguiendo las recomendaciones de terreno ya mencionadas. Entierra varias semillas en un tiesto con tierra o directamente en el suelo. Una vez comiencen a nacer las pequeñas plantas, elimina las que veas más pequeñas y débiles. Dejando solo crecer las más fuertes (deja un espacio prudente entre cada planta).

Luego riega a menudo, sobre todo en lo que la planta se establece.

Si las plantaste en maceta, procede con el transplante a un lugar definitivo una vez tengan al menos un pie de altura. No fertilices durante los primeros meses (asumiendo que ya habías enmendado el terreno de forma orgánica).

Plagas comunes

Como toda planta, esta tiene sus enemigos naturales. Entre estos se encuentran los nemátodos, la araña roja y los hongos. Una vez salgan los frutos también puede que lleguen las moscas fruteras, algunas iguanas, murciélagos y otros animalillos hambrientos. Todos controlables a través de métodos orgánicos fáciles de conseguir en tu vivero más cercano.

Cultivar este árbol es más fácil de lo que imaginas. Pero debes tener en cuenta que existen muchos diferentes tipos de papaya. Asegúrate de escoger el correcto para la zona de clima en que vives. Por el resto, es poco lo que tendrás que hacer. Así que a disfrutar su crecimiento. Te aseguro que esta será una sabrosa, deliciosa y muy jugosa aventura. ¡Feliz siembra!