Cómo cuidar de tu episiotomía o desgarro después del parto

La herida causada por la episiotomía o un desgarro durante el parto puede sanar en cuestión de cuatro a seis semanas si la cuidas y aseas apropiadamente con estas sencillas medidas:

  • Lava el perineo y tu herida con abundante agua tibia y jabón sin perfume.
  • Para secar tu herida, utiliza una toalla suave y limpia. Hazlo con palmaditas delicadas y de adelante hacia atrás, para evitar contaminación fecal y riesgo de infección. Puedes ponerte una toalla sanitaria limpia para proteger la herida, pero cámbiala cada vez que vas al baño o cada cuatro horas máximo.
  • Una herida seca y al aire sana con más rapidez. Si te es posible, mantenla expuesta cuando estás en casa.
  • Cuando vas al baño puedes limpiarte con un chorro de agua tibia utilizando una botella con boquilla o la extensión de la regadera. Si te arde cuando orinas, también puedes verter agua tibia sobre el perineo al mismo tiempo para diluir la orina. El papel higiénico que utilices no debe tener perfume y debes también limpiarte con palmaditas delicadas y de adelante hacia atrás. Una precaución adicional: no jales la cadena mientras estás sentada en el inodoro, levántate y luego la jalas.

Por lo general, estos cuidados mínimos son suficiente para que tu herida sane, aunque heridas más severas (de tercer y cuarto grado) podrían tardar más en sanar. Si sientes mucho dolor o incomodidad, intenta:

  • Utiliza empaques de hielo en el área, en especial las primeras 24 horas después del parto. Asegúrate que el hielo no esté en contacto directo con la piel; puedes utilizar una barrera delgada para protegerla.
  • Trata de no sentarte por mucho tiempo. Intenta estar acostada para aliviar la presión sobre el perineo. Si lo necesitas, puedes utilizar un asiento inflable en forma de dona, para que no estés sentada sobre las puntadas.
  • Toma mucho agua y come suficiente fibra para evitar el estreñimiento. De ser necesario, tu médico puede recetarte laxantes o un ablandador fecal.
  • Puedes tomar medicamentos para aliviar el dolor, como acetaminofén e ibuprofeno. Si el dolor es mucho y tu médico lo considera necesario, te puede recetar medicamentos más fuertes o en aerosol. Recuerda no tomar aspirina y consúltale a tu doctor antes de iniciar cualquier medicamento durante la lactancia materna.
  • Si tienes fiebre o tu herida emana secreciones u olores extraños llama al médico de inmediato. Esta puede ser una señal de infección.
  • Compresas de gasa o almohadillas con Hamamelis, que es un medicamento natural conocido en Estados Unidos como Witch Hazel y utilizado en el tratamiento de hemorroides. Este ingrediente se encuentra en varios medicamentos y presentaciones; pídele a tu médico su recomendación.
  • Caminar te ayuda a aumentar el flujo sanguíneo al perineo y favorecer la cicatrización, pero hazlo con moderación durante los primeros días.
  • Si ves que se te cae un punto, revisa con un espejo o pídele a alguien más que te ayude a verificar que la herida se encuentra sana y bien cerrada.
  • Los ejercicios de Kegel, los mismos que hiciste durante el embarazo para fortalecer tu suelo pélvico, te ayudan también a fortalecer los músculos del perineo y controlar la incontinencia urinaria.

    Fuentes:
    Healthpages.org. Perineal Care After Vaginal Birth. Accedida 10 de marzo del 2013.
    Mayo Clinic. Episiotomy: When it’s needed, when it’s not. Accedida 10 de marzo del 2013.
    Medline Plus. Episiotomía. Accedida 10 de marzo del 2013.
    Surgery Encyclopedia. Episiotomy. Accedida 10 de marzo del 2013.

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