Cómo controlar las llamas en el asador o parrilla

Photo (C) Karla P. Hernández

Creo que a todos nos ha pasado, estamos cocinando algo en el asador cuando de repente las llamas se empiezan a descontrolar. Casi siempre ocurre cuando agregas comida a la parrilla que tiene mucha grasa o cuando volteas ciertas comidas que tienen marinada o grasa en exceso.

La grasa hace que la llama se intensifique y se descontrole lo que puede hacer que tu comida se queme o incluso te puedes poner en riesgo.

Hay varias maneras de reducir las llamas y así evitar que tu comida se queme, a continuación te las explico.

¿Qué no hacer?

A contrario de lo que se piensa el agua o una botellita con atomizador rellena de agua es lo que no debes de usar para apagar el fuego. El agua a primer contacto con el fuego si va a hacer que se reduzca de manera significante pero con la posibilidad de que vuelva otra vez. También cuando tu avientas agua al carbón o leña, las brasas que están sueltas van a brincar y van a llegar a la comida. Creo que estamos de acuerdo en que un corte de carne cubierto de brasas quemadas no tiene un sabor muy rico. Además debemos de seguir las mismas reglas que seguimos en la cocina, el agua y el aceite caliente no se llevan bien. ¿Qué pasa cuando cae agua en un sartén u olla con aceite muy caliente? Salta por todos lados y te puedes quemar. Aquí no es lo mismo pero es la misma situación de agua y aceite no se llevan.

 

Mover la comida del fuego

La grasa y jugos de la comida son los causantes de que las llamas se descontrolen. Cuando estés cocinando a la parrilla es recomendable dejar en el asador un lugar donde el fuego o la temperatura es muy baja o nula. De esta manera cuando las llamas se empiezan a descontrolar solo toma la comida con las pinzas o espátula y muévela al lado de la parrilla.

El fuego va a quemar la grasa que quedo en la parrilla y bajará la intensidad. Si el fuego sigue fuerte y no bajo de intensidad entonces es momento de que uses la siguiente técnica.

Cubrir el asador

El fuego necesita oxígeno para poder mantenerse vivo. Mientras más oxígeno o aire que entre, más fuerte va a ser la llama. Es por eso cuando la ventilación del asador está cerrada el fuego no es tan intenso ya que no tiene como “alimentarse”. Cuando la ventilación está abierta, entra más aire lo que hace que el fuego sea más fuerte. Entonces digamos que estás cocinando algo, lo volteas y como tiene mucha grasa las llamas empiezan a subir. Si solo suben un momento y bajan muy rápido entonces está bien, no tienes que hacer nada porque la intensidad del fuego no fue mucha. Pero si las llamas empiezan cada vez a subir y toman más intensidad entonces mueve la comida, coloca con cuidado la tapa del asador y espera a que el fuego se reduzca. Una vez que volvió a la normalidad puedes seguir cocinando como de costumbre.

Cómo prevenirlo

Como mencioné anteriormente, la grasa es lo que hace que las llamas se intensifiquen. Para poder prevenir que esto pase puedes cortar la grasa extra de lo que vas a cocinar.

No me refiero a que le quites toda la grasa porque esta le da un sabor muy rico a la comida, pero si el excedente. Lo mismo pasa con las marinadas. A mí me encanta marinar la carne, pero siempre que la voy a colocar en la parrilla le quito la marinada excedente, sobre todo si tiene mucho aceite porque esto solo va a hacer que las llamas se prendan más.