Cómo ayudar a alguien que está padeciendo una crisis emocional

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Podemos definir la crisis emocional como una situación de “sobrecarga” emocional que se produce cuando una persona ha vivido una experiencia intensamente estresante o traumática o bien lleva mucho tiempo sometida a un estrés elevado y llega un momento en que se siente psicológicamente desbordada e impotente, reaccionado con síntomas de depresión, ansiedad, estallidos agresivos, autolesión, etc.

¿Cuáles son los síntomas de una crisis emocional?

Los síntomas pueden ser diversos, pues cada persona reacciona de un modo diferente ante una crisis.

Pueden producirse cambios importantes en su estado de ánimo, como tristeza, abatimiento, pesimismo, irritabilidad e impaciencia, ira, ansiedad, falta de motivación o estallidos emocionales con pérdida de control.

Así mismo, pueden tener una sensación de miedo y problemas para afrontar las dificultades de la vida diaria. Dado que están tan abrumados, son como un vaso lleno hasta el borde al que cualquier pequeña gota puede hacerle rebosar, de manera que las pequeñas dificultades del día a día le resultan abrumadoras. No es raro que tengan problemas para tomar decisiones o que duden de su capacidad para hacer sus actividades habituales.

Entre los síntomas más típicos se encuentran lo siguientes:

  • Algunas personas se descuidan a sí mismas; por ejemplo, cuidan menos su aspecto o su higiene personal, así como su alimentación.
  • Cambios importantes en sus hábitos de sueño, como dormir demasiado o tener problemas para dormir.
  • Pueden perder o ganar peso o desarrollar algún tipo de problema alimenticio.
  • Se produce una disminución del rendimiento en el trabajo o los estudios. Les faltan motivación y fuerzas para realizar sus tares cotidianas.
  • Puede darse también una retirada, apartándose del resto de las personas y de las actividades rutinarias que solía realizar.
  • También pueden aparecer síntomas físicos, como dolores de cabeza o musculares, problemas digestivos, dolor articular, fatiga, etc.

A veces, las crisis surgen de forma repentina, especialmente ante sucesos traumáticos o altamente estresantes, como la pérdida de un ser querido o de un trabajo, la ruptura de una relación de pareja, un desastre natural, una agresión, etc. En otras ocasiones, la crisis puede ir apareciendo gradualmente, como consecuencia del estrés crónico.

¿Qué puedes hacer para ayudar a alguien con una crisis emocional?

Si observas estos cambios en una persona cercana a ti y crees que puede estar padeciendo una crisis emocional, no dudes en hablar con esta persona, pues puede que no sea del todo consciente de lo que le está pasando.

La persona bajo una crisis emocional puede sentir que está perdiendo en control de sí misma, dado que sus reacciones emocionales pueden ser exagerada o demasiado intensas; se da cuenta de que antes no era así y se pregunta qué le está pasando y por qué. Su situación de crisis le impide pensar con claridad y tomar buenas decisiones.

Por tanto, tener a alguien cerca que le diga que cree que está atravesando una crisis y con quien poder hablar de sus sentimientos, puede servirle de gran ayuda.

Trata de mantener una conversación sin juzgar, escuchando lo que tiene que decir. Puedes empezar la conversación diciendo que no parece la misma persona últimamente y pidiéndole que te cuente lo que le pasa. Procura escuchar más que hablar y muéstrale que puede confiar en ti, que no estás ahí para juzgar o criticar, sino para ofrecerle tu apoyo.

Conseguir ayuda profesional

A menudo, el mejor modo de superar una crisis consiste en buscar la ayuda de un psicólogo. Muchas personas no se atreven a ir a un psicólogo porque lo consideran una señal de debilidad. No obstante, si se lo propones como algo perfectamente normal y le ayudas a buscar el profesional adecuado, hay más posibilidades de que se anime a aceptarlo.

Los siguientes artículos pueden servirte de ayuda para saber más acerca de la psicoterapia:

Pensamientos suicidas o autolesiones

No hay mayor crisis emocional que el deseo de suicidarse o las agresiones hacia uno mismo. Cuando te cuente lo que le sucede y cómo se siente, no necesariamente va a hablarte de este tipo de comportamientos, pues la mayoría de la gente tiene miedo de lo que puedan pensar los demás de ellos si hablan de sus deseos de suicidio. Por tanto, tendrás que preguntárselo directamente. De hecho, no es raro que una persona haya pensado en el suicidio en alguna ocasión. Lo que es verdaderamente preocupante es que piense en el suicidio habitualmente o lo vea como la única salida a su dolor emocional o sus problemas.