Cómo aliviar el estreñimiento en tu gato

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Uno de los síntomas del gato estreñido es letargo. Observa sus visitas al arenero. Foto: Glorimar Anibarro

La rutina alimenticia del gato es bastante simple: come, toma agua, va a la caja de arena y deposita los desperdicios. Este último paso no siempre es exitoso. Si notas que tu gato va a la caja pero no puede defecar puede estar padeciendo de estreñimiento.

El problema es más común de lo que te imaginas pero no por esto deja de ser peligroso. El minino debe ir a la caja al menos una vez al día. Si notas que han pasado más de dos días sin movimiento intestinal, llévalo al veterinario.

Si el problema no es tratado, el excremento vuelve a ser absorbido por el cuerpo creando una capa en sus intestinos. 

Síntomas:
• Dificultad para evacuar (en ocasiones acompañado de dolor)
• Excremento en forma de pequeñas bolas y de consistencia dura
• Deja sus depósitos fuera de la caja de arena
• Excremento viene acompañado de sangre o mucosidad
• Pérdida de apetito: Mira su comida pero no desea comer
• Letargo
• No se peina
• Vómitos

Causas: La causa mayor aparenta ser dieta, pero se mezclan otros problemas.

• Dieta baja en fibra. Muchos de los alimentos que conseguimos en los mercados contienen grandes cantidades de carbohidratos, poca agua (si es la comida seca) y casi nada de fibra. Nada de esto ayuda a fácil expulsión. El sistema digestivo del gato está acostumbrado a una dieta de carne cruda y aunque el minino está nacido y criado en casa, sus hábitos alimenticios todavía guardan características de sus antepasados salvajes.

• Bolas de pelo. Es natural para el gato vomitar bolas de pelo, pero si el minino tiene pelo largo y no se peina con frecuencia, traga más pelo de lo normal y este se acumula en sus intestinos dificultando el proceso.

• Deshidratación

• Ha ingerido algún objeto como cintas o tela

• Gato está obeso y le causa dificultad usar la caja de arena

• Ha sufrido algún trauma dentro o cerca de la caja de arena y la evita a toda costa. El minino entiende que la caja es parte de su problema y prefiere no visitarla.

Tratamiento: Tenemos maneras de tratar el problema en casa, pero si perdura por más de dos días, lleva tu gato a su veterinario, él decidirá si el problema se puede solucionar en casa o necesita de su ayuda profesional.

En casa:

• Cambio de dieta: Cualquier remedio casero ayuda en el momento pero si tu gato ya tiene la tendencia a padecer de estreñimiento, considera cambiar su dieta a una de carne cruda. Si tu bolsillo no lo puede tolerar, pregúntale al veterinario sobre comidas altas en fibra que ayuden en la digestión. 

Tip: Calabaza al rescate. Añadir una cucharada de puré de calabaza (que consigues enlatado) a su comida. Al ser alto en fibra ayuda en la digestión. A esta lista puedes añadir también un poco de cereal de trigo y hasta Metamucil pero ¡OJO! Las cantidades deben ser recetadas por el veterinario. No siempre más cantidad es mejor. Puedes causar más daño que beneficio.

• Peinar al gato diariamente

• Si el gato es de pelo largo es beneficioso mantener los pelos del área del ano recortados

• Ejercita a tu gato. El ejercicio mueve su esqueleto y todo lo que tiene dentro.

Trata de motivar al gato a tener dos sesiones de ejercicio diarias. No solo ayuda a mantener el peso adecuado, también ayuda al intestino.

En el veterinario: Si los tratamientos caseros no dan resultado, el veterinario tiene que intervenir.

• Tratamiento de fluidos intravenosos para hidratarlo

• Darle laxantes o aceite mineral

• Enemas

• Cirugía. Como último recurso, con el gato bajo anestesia, el excremento es eliminado de su cuerpo por manos del veterinario. Desagradable para todos los seres envueltos.

De modo que el estreñimiento en el gato se puede prevenir con una buena dieta, ejercicios y mucha, mucha agua.