Cómo afrontar el rechazo

Todos preferimos tener éxito en lo que hacemos, ser aceptados por los demás o gustar a otras personas. Sin embargo, es inevitable que en algún momento fracases al hacer algo, cometas un error, digas una tontería y seas rechazado por los demás o simplemente no gustes a alguien.

Algunas personas llevan mejor que otras el rechazo de los demás. Pero si perteneces al grupo de personas que se ven especialmente afectadas por el rechazo, hay algunas cosas que puedes hacer para llevarlo mejor.

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Establece una diferencia entre lo que eres y lo que haces

lo que eres
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Piensa en la diferencia que existe entre decir: "He fracasado en esto" y decir "Soy un fracasado". En el primer caso te estás centrando en un comportamiento, que es el que estás evaluando como erróneo o incorrecto. En el segundo caso te centras en ti como persona y es a ti mismo a quien consideras defectuoso y sin valor. Pensar esto último te va a hacer sentir mucho peor, va a afectar negativamente a tu autoestima y puede llevarte incluso a deprimirte.

Por tanto, si alguien te rechaza por cometer un error piensa que tal vez sea cierto que has cometido un error, pero todos cometemos errores y eso no nos convierte en seres inferiores y despreciables. Tú no eres tus errores.

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No confundas las opiniones con los hechos

Rechazo
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Si alguien tiene una mala opinión de ti, eso no significa que sea cierto. Es solo su opinión. Si no le gustas a alguien, no significa que seas una persona que no puede gustar a nadie, solo nos indica cuáles son las preferencias de esa persona. Si no te gustan las manzanas, eso no significa que haya algo malo en ellas, tan solo que a ti no te gustan. Y al igual que no puedes esperar que a todo el mundo le gusten las manzanas, tampoco tú vas a gustar a todo el mundo.

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No dramatices

Dramatizar
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Las personas tenemos tendencia a veces a ver tragedias donde solo hay inconvenientes o, como suele decirse, hacer una montaña de un grano de arena. Si realmente has metido la pata hasta el fondo, has dicho una tontería o has cometido un error, no lo veas como una tragedia griega, sino como un suceso desagradable, uno de tantos con los que inevitablemente nos topamos todos de vez en cuando.

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Adopta una actitud de aprendizaje

Pensar
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Ya que no has podido evitar cometer el error y ser rechazado, al menos puedes aprovecharlo para aprender algo, de manera que lo hagas mejor en el futuro. Los errores pueden aportarte una información valiosa e indicarte qué cambios necesitas hacer. Por tanto, céntrate en lo que necesitas aprender y luego olvida lo sucedido.

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No te tomes tan en serio

No te tomes tan en serio
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Si te tomas a ti mismo demasiado en serio querrás ser perfecto, hacerlo todo bien y que todos te adoren. Ese deseo, en ocasiones, puede venir de una baja autoestima. Es decir, si dudas de tu capacidad, o de tu valía como persona y tiendes a pensar que hay algo malo en ti, te tomarás demasiado en serio los rechazos de los demás. Por tanto, si ese es tu caso, trata de mejorar tu autoestima y la relación que mantienes contigo mismo. Si tú no te aprecias ni te tratas bien, difícilmente vas a encontrar en tu vida gente que te aprecie; más bien te sentirás atraído hacia aquellos que no lo hacen.

Practica el mindfulness
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No huyas de lo que sientes. Siéntelo plenamente, húndete en lo que estás sintiendo sin tratar de hacer que se desvanezca o distraerte en otra cosa. Experimenta totalmente lo que sucede en tu interior. Ponle nombre a ese sentimiento o conjunto de sentimientos que estás experimentando. Puedes incluso imaginar que esa emoción tiene una forma, una textura, un color, un tamaño y describirlo con detalle. Haz lo mismo con tus pensamientos. Una vez que hayas centrado toda tu atención en ellos, simplemente déjalos ir. Sigue leyendo »

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¿Es real o imaginario?

Imaginario
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Muchas veces el rechazo no es real, sino es más bien un miedo a ser rechazado, o una tendencia a juzgarnos con demasiada dureza. Tal vez cometas un error, una torpeza o digas algo de lo que te arrepientes a lo largo de una conversación y pienses que la otra persona tendrá una terrible opinión de ti, pero tal vez no sea cierto. Tal vez esa persona no dio importancia a lo sucedido, tal vez se centró en la totalidad de la conversación y le gustaste. Por tanto, no consideres cualquier idea que pase por tu mente como si fuera un hecho probado, sino tan solo una hipótesis que puede ser cierta o falsa. Realmente no sabes lo que pasa por la mente de la gente; por tanto, no actúes como si lo supieras. Usa un pensamiento lógico, y no aceptes como cierta la primera idea que pasa por tu cabeza.