Caricias excitantes y placenteras para el clítoris

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Cómo acariciar sensualmente el clítoris

Cómo acariciar el clítoris
Movimientos sensuales y excitantes para el clítoris, esa zona dedicada exclusivamente al placer femenino. ©David Díaz Barrio/Moment Open/Getty Images

Las caricias en el clítoris pueden producir mucho placer sensual y llenar de erotismo el encuentro sexual. A continuación encontrarás algunas sugerencias sobre cómo acariciar con sensual habilidad el clítoris. Algunas de ellas las puedes realizar en tus momentos de placer a solas, y todas las podrás realizar en pareja. 

A veces pueden detonar un orgasmo, pero esa no es la meta, sino disfrutar de toda la experiencia sensual en su totalidad. Ella nunca olvidará estas caricias.

El clítoris es una poderosa zona erógena de la mujer, capaz de generar orgasmos intensos y focalizados en la zona genital, similares a los orgasmos masculinos con eyaculación. Esto se debe a que el clítoris y el pene poseen el mismo origen embrionario, comenzando a diferenciarse los genitales femeninos y masculinos a partir de la octava semana de gestación. El pene y el clítoris se forman a partir del mismo tejido eréctil, por eso, ambos se llenan de sangre y expanden durante la excitación sexual.

Qué posturas elegir para acariciar el clítoris

Elige posiciones que le permitan a tu compañera estar en actitud receptiva, para que así ella se relaje y entregue totalmente a la experiencia. Puede estar ella acostada sobre su espalda y tú ubicado de forma paralela a su lado, acostado sobre tu estómago. O bien, tú acostado boca arriba y ella sobre ti, con sus genitales a la altura de tu cabeza. En ambos casos tendrás una hermosa vista de ellos, abiertos y receptivos a tus caricias.

Toques y caricias con los dedos

El clítoris es muy sensible y su cabeza contiene unas 8000 terminaciones nerviosas – más que el glande del pene – concentradas en una zona mucho más pequeña. Por eso, nunca retires el capuchón, porque cualquier caricia - por suave que sea - podría producir mucho dolor en vez de placer en algunas mujeres.

Es una buena estrategia acariciar primero los alrededores de la cabeza del clítoris, haciendo los siguientes movimientos:

  • Coloca tu dedo índice sobre el hueso púbico de tu compañera y deslízalo hacia el clítoris sin llegar a la cabeza. De esta manera estarás frotando el tallo del clítoris. Frota con firmeza y suavidad de arriba hacia abajo, y luego de abajo hacia arriba varias veces.
  • Frota ahora ambos lados, entre el clítoris y los labios.
  • Dibuja círculos a su alrededor, en un sentido y luego en el otro, para así ir despertando la energía sexual y la excitación.
  • Presiona con tu mano la zona del clítoris y si esta caricia es bien recibida, presiona suavemente ahora sólo con tu pulgar, sin retirar el capuchón, como si estuvieras tocando el timbre varias veces. Esta sensación puede ser muy agradable para ella.
  • Repite las mismas caricias anteriores, pero esta vez en vez de presionar con tu mano o dedo, realiza movimientos vibratorios. Si a ella le gusta esta caricia, permanece un poco más allí, estimulando otras zonas inexploradas del clítoris. Usa distintos dedos, así el efecto vibratorio tendrá variaciones y las sensaciones serán también distintas.
  • Aprieta y hala el clítoris sin descorrer el capuchón.
  • Imagina sobre el clítoris un reloj con manecillas. Con uno de tu dedo medio haz vibrar cada hora del reloj. El cuadrante arriba y a la izquierda (de ella), o sea, a las 2 horas, es el lugar donde sienten más placer la mayoría de las mujeres. Descubre el punto que lleva a tu compañera al éxtasis.
  • Haz toques de plumas con tus dedos sobre la cabeza del clítoris, haciendo que el capuchón se descorra un poco con tus caricias. Intensifica este movimiento si notas que ella está sintiendo placer creciente.
  • Frota con suaves caricias cortas arriba y abajo, y luego prueba con caricias circulares sobre el clítoris.
  • Pídele a ella que te muestre otros movimientos que le resulten excitantes.

Luego puedes recurrir a las caricias como toques de plumas sobre el clítoris. Puedes alternar estos toques con caricias húmedas con tu pene y lengua.

Caricias con el pene

La punta del pene es suave, así que esta caricia será más sutil que el contacto con la mano o dedos. De igual manera, el toque sedoso y cálido que produce el pene ayudará a activar la energía sexual en el clítoris. Realiza con tu pene movimientos circulares, arriba y abajo, en espiral y otros que vayan surgiendo en el momento. Haz que sea el protagonista de esta sesión de caricias especiales para el clítoris. Puedes alternar las caricias con la mano/dedos y las caricias con el pene.

Movimientos y caricias con la lengua

Acerca tu boca al clítoris y usa con provocadora y húmeda sensualidad tu lengua. Hazle experimentar las delicias del sexo oral. Primero, con la lengua algo firme, pero con ternura y deseo, rodea el clítoris por sus costados, sin retirar el capuchón, arriba y abajo y en círculos.

Una vez que tu compañera se haya entregado a las delicias del placer y sepa que no harás ningún movimiento brusco que le cause dolor, puedes ablandar tu lengua, convertirla en una superficie húmeda y mullida, y así acariciar con suavidad y sensualidad la cabeza del clítoris, levantando un poquito el capuchón con la misma lengua.

Prueba a besar también con tus labios húmedos y cálidos toda la zona del clítoris y sus alrededores, mientras rodeas sus caderas con tus manos.

Haz distintos toques y caricias con tu lengua sobre el clítoris, en función de las reacciones de tu pareja. Si algo le gusta mucho quédate unos minutos allí, nunca te apresures y hazle sentir que estás disfrutando tanto como ella. Alterna caricias con los dedos y con tu lengua, eso crea variedad e introduce el elemento sorpresa, que siempre es muy excitante. Si gracias a esta sesión de caricias ella alcanza el orgasmo, será una experiencia maravillosa para ambos. Y si no llega a ese punto, con toda seguridad se habrá dejado llevar en las olas del placer contigo.