Cáncer de colon y recto: durante y después del tratamiento

CDC

Durante y después del tratamiento el paciente tiene que cuidarse, lo cual puede ser un trabajo a tiempo completo. Con la ayuda de familiares y amigos, es posible sobrellevar los tiempos difíciles en la lucha contra el cáncer.

Batallar el cáncer no es solamente seguir el tratamiento, también puede ser necesario cambiar los hábitos alimentarios, el nivel de actividad física, y desarrollar nuevas rutinas de higiene y visitas médicas.

Comer bien y mantenerse activo lo más posible

Hacer ejercicio y comer pueden ser tareas difíciles pues el tratamiento puede afectar el apetito, darte mal sabor de boca, alterar tu digestión y consumir tu energía. El paciente normalmente responde comiendo menos o dejando de comer y abandonando cualquier tipo de actividad física. Consulta con el médico si esto ocurre y solicítale que te sugiera maneras para combatir estos efectos colaterales del tratamiento.

El paciente de cáncer usualmente necesita seguir una dieta diferente cuando estaba sano. Antes del cáncer, comer lo suficiente no era un problema, pero cuando se batalla el cáncer la persona necesita comer para mantener la energía, mantener el peso y superar el malestar de otros efectos colaterales del tratamiento. Por ejemplo, las personas con cáncer necesitan:

  • Aumentar la cantidad de proteína y las calorías consumidas diariamente
  • Comer más leche, huevos y queso si están perdiendo peso
  • Si tiene problemas para masticar o tragar los alimentos, comer salsas y caldos
  • Si está estreñido, comer alimentos con poca fibra en lugar de mucha fibra

Atender los chequeos de seguimiento

El seguimiento incluye exámenes médicos y tal vez pruebas de laboratorio hechas con regularidad. Por ejemplo:

  • Exploración física, incluyendo un examen rectal digital
  • Pruebas de análisis de sangre oculta en las heces
  • Pruebas del antígeno carcinoembrionario, para detectar una molécula marcadora de las células cancerosas
  • Colonoscopía
  • Rayos X
  • Tomografía computarizada
  • Sangre en las heces
  • Cambio en los hábitos de ir al baño, por ejemplo tener diarrea o estreñimiento que no se va
  • Heces delgadas
  • Dolor en la parte inferior del abdomen
  • Pérdida de peso que no puedes explicar

Fuentes de apoyo

Médicos, enfermeras, trabajadores sociales y grupos de apoyo también ayudan al paciente a sobrellevar el tratamiento y la enfermedad de varias maneras. Bien sea respondiendo preguntas, sugiriendo actividades, cocinando o haciendo la compra o con un simple abrazo, las fuentes de apoyo pueden ser la diferencia entre un día llevadero o uno miserable.

Referencia:

Instituto Nacional de Cáncer, "Cómo hacer frente al cáncer: cuidados médicos de apoyo y cuidados paliativos," (visitado agosto 16, 2014)