Calidades de la luz

Escena iluminada con luz directa.
Escena iluminada con luz dura. Ricardo Avila.

La luz al chocar con los objetos, sufre diferentes alteraciones físicas como el filtrado, la refracción y la reflexión. Esas ondas luminosas reflejadas que llegan hasta nuestros ojos y nuestras cámaras, determinan de acuerdo a su intensidad, el brillo y el color. Por otro lado, aquellas partes donde la luz no alcanza a incidir, generan sombras y son precisamente estas ausencias de iluminación las que permiten apreciar el volumen de las formas.

La calidad de la luz determina la forma en que se comportan las sombras:

  • La luz dura, denominada a sí por su aportación dramática a la imagen, provoca sombras bien definidas y contrastadas contra las zonas iluminadas. Para que esto suceda, es necesario que la fuente que emite el haz luminoso, esté directamente expuesta, como el filamento incandescente de una lámpara o el sol.
  • La luz suave, en contraposición de la calidad anterior, provoca sombras difuminadas y de bajo contraste con respecto a las zonas iluminadas. Su influencia dramática en la escena es muy ligera y hace menos evidentes los detalles de las texturas. Para provocar esta calidad de luz, es necesario evitar la exposición directa del emisor, es decir, rebotar la luz en superficies opacas que provoquen su difusión o proyectarla a través de un filtro de tipo difusor. Ejemplo de ello son las pantallas textiles que se colocan frente a los reflectores (chimeras), o las sombrillas que se utilizan en los sets durante una sesión fotográfica.

    En un esquema de iluminación, se emplea una combinación de ambas calidades. La luz dura se utiliza para definir los aspectos principales y definir su nivel de dramatismo y la luz suave, complementa el esquema mitigado la definición y el nivel de contraste de las sombras y también, haciendo menos evidente la rudeza de las texturas.

    Aunque no tengas acceso a equipo profesional como cabezas de flash, reflectores, tramoya y textiles, es importante que aprendas a distinguir la calidad de la luz y apliques este conocimiento en cada una de tus tomas. Algunos tips prácticos que pueden servirte para este propósito son:

    • Como norma general, evita hacer tomas alrededor del mediodía. Durante este horario, la luz solar se encuentra en su posición más alta e incide de forma directa sobre los objetos, y aunque esta característica varía conforme e las diferentes épocas del año, en este punto la luz solar presenta su máxima dureza. Las sombras de los árboles, de los techos y las que se proyectan en los rostros de las personas, son muy definidas y contrastadas, lo cual no es nada recomendable cuando de glamour se trata.
    • La luz natural que incide entre el momento en que el amanecer disminuye su tendencia rojiza (6 o 7 a.m.), y hasta aproximadamente las 10:30 a.m. es la más suave y controlable que puedes encontrar. Esto se debe a que el ángulo en que entra la luz solar dentro de este horario, es muy sesgado y eso produce un filtrado intenso por las capas atmosféricas y el rebote constante de los haces luminosos en los objetos, incrementando su grado de difusión.
    • Si utilizas un flash o una lámpara de cabeza móvil, quizá quieras considerar la posibilidad de dirigirlo hacia el techo (siempre y cuando este sea blanco y se encuentre a una altura estándar), de esta forma la difusión provocada por el rebote de la luz, suavizara su incidencia en los objetos y los rostros. Esta calidad de luz es preferible para retratos sociales y familiares que una luz dura y contrastada, obviamente, el rebote disminuirá la potencia de la luz, por lo que tendrás que compensar esta deficiencia por medio de la apertura de tu iris.

    Por último, quiero mencionar que en ocasiones se confunden los términos de “luz dura” y “luz suave” con su tonalidad o intensidad, lo cual es completamente erróneo. La calidad de la luz es un asunto separado de sus propiedades cromáticas o de intensidad.