Cafeína en la adolescencia

Su consumo en exceso puede afectar a la salud de tus hijos

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Una joven con un vaso de café de gran tamaño. Jan Mehlich

La cafeína es una excitante. Todos los padres y madres saben eso y por esa razón no suelen dar a sus hijos café, que contiene cafeína. Lo que no saben muchos padres y madres y tampoco sus hijos adolescentes es que hay muchos más alimentos, sobre todo bebidas, que también contienen cafeína: las sodas de cola, las bebidas energéticas, el té, el chocolate y los alimentos y bebidas hechos con él… Esos son los más habituales.

Lo que ocurre con esos alimentos es que los adolescentes los toman sin saber que están consumiendo a la vez cafeína. Y sobre todo en los últimos años con la popularización de las bebidas energéticas entre los adolescentes el consumo de cafeína ha crecido mucho entre ellos.

Ese consumo tiene algunas consecuencias que hay que evaluar para decidir si es bueno o no que nuestros hijos e hijas sigan consumiéndolos.

Cuánta cafeína toman

Los adolescentes suelen ser muy fieles a sus hábitos. Consumen las mismas cosas casi siempre. Por eso es fácil saber cuánta cafeína toman. Para saberlo necesitamos que anoten todo lo que beben y comen en un día normal. Pero es muy importante que se cuente todo: las sodas, las bebidas energéticas, los cafés, los tés, los chocolates o la leche con chocolate.

Una vez que tengan la lista de lo que consumen de media en un día normal. Les pediremos que sean ellos mismos los que busquen la cantidad de cafeína que están ingiriendo cotidianamente.

Alimentos con cafeína
Café115 mg
Café descafeinado2 mg
70 mg
Jolt Cola71 mg
Coca-Cola34 mg
Diet Coke45 mg
Pepsi38 mg
Diet Pepsi33 mg
Chocolate puro20 mg
Bebida de chocolate4 mg
Bebida de chocolate con leche3 mg

Las cantidades de la tabla anterior son una media para una ración normal, una taza de café o té o una bebida de 12 onzas en el caso de las sodas y 5 onzas en el de los chocolates.

En cuanto a las bebidas energéticas, al contrario de lo que ocurre en todas las anteriores, esas sí suelen especificar la cantidad de cafeína que contienen y varía muchísimo de unas a otras. Por eso el adolescente debe comprobar en la propia bebida que consume cuánta tiene y anotarlo.

Una vez que sepan la cantidad total de cafeína que consumen cada día descubrirán si es mucha o poca. El problema para establecer si lo que nuestros hijos están consumiendo es demasiado o no es que no existen estudios sobre ello adaptados a la adolescencia.

Por eso podemos guiarnos por los estudios que hay sobre el consumo de cafeína en adultos. Según estos un consumo moderado de cafeína para un adulto estaría entre 200 y 300 mg por día. Pero esas son cantidades establecidas para adultos. Lo lógico en el caso de los adolescentes sería pensar que las cifras deberían ser más bajas.

En la mayoría de los casos, cuando una persona consume exceso de cafeína esta le provoca irritabilidad y problemas para conciliar el sueño, entre otros trastornos como dolores de cabeza, nausea, taquicardia, etc…

En el caso de los adolescentes el problema más habitual con el exceso de cafeína suelen ser las alteraciones del sueño.

Es muy importante que los adolescentes duerman bien y que duerman las horas suficientes por esa razón cualquier sustancia que altere esos patrones va a afectar a su salud y a su rendimiento intelectual.

Si nuestro adolescente es de los que consume abundantes dosis de cafeína diaria y además tiene problemas para dormir o se encuentran cansado habitualmente durante el día, sería una buena idea ayudarle a reducir la cafeína de su dieta.

Cómo dejar de tomar cafeína

Sustituir las bebidas con cafeína por otras que no contengan esa sustancia es la fórmula ideal. Además no hay por qué eliminarla completamente de la dieta porque no existen estudios médicos que demuestren que consumida en cantidades pequeñas es negativa.

Un buen método es eliminar de uno en uno las bebidas o alimentos con cafeína de su dieta.

Y el ritmo ideal para evitar los posibles efectos secundarios de esa disminución en su consumo es sustituir una de las comidas o bebidas con cafeína por otra que no la contenga a la semana. En unas pocas semanas nuestro adolescente habrá llegado a reducir su consumo hasta dónde es sano para él o ella.

De esa forma conseguiremos que la alimentación de los adolescentes sea más sana.