Budín de pan y pasas

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Foto © Getty Images

El budín de pan pasas en un postre pueblerino y sencillo que se hace a base de pan de agua leche azucarada y pasas. Tiene una consistencia densa que satisface con su saborcito dulce y la sorpresita de las pasas en la masa. 

 

Ingredientes:

1 1/2 libra de pan de agua* (se puede reemplazar por pan francés)

8 tazas de leche

2 1/2 tazas de azúcar morena

1/2 cucharadita de sal

1 cucharada de vainilla

1 cucharada de canela

1 taza de pasas

4 huevos

1/4 de libra de mantequilla derretida

                         

Procedimiento:           

  1. Parte el pan de agua  en rodajas o pedazos pequeños. Hay quienes prefieren dejar la corteza de pan, mientras otros prefieren sacarla. Eso depende de tu gusto y preferencia.
  2. Mezcla el pan, la leche, el azúcar morena, la sal, la canela,  la vainilla y las pasas en un recipiente grande.
  3. Revuelve hasta que el pan esté bien mojado. Deja reposando por al menos 30 minutos para que se mezclen los sabores y se ablanden las pasas.
  4. Añade a la mezcla la mantequilla derretida y los huevos batidos.
  5. Caliente el horno a 350 grados F
  6. Echa la mezcla en un molde previamente engrasado o acaramelado. Hornea 40-90 minutos o hasta que esté listo. Puedes verificar si el budín está listo insertando un cuchillo en el medio del budín. Si sale limpio, está listo.
  7. Deja que el budín enfrie y luego mete en la nevera. Sirve en un platillo junto a una tacita de café.

     

    Si prefieres, puedes hacer el budín de pan con pasas bañado en una capa de caramelo. Para esto necesitarás 1.5 taza de azúcar + 1/2 taza de agua adicional para prepararlo. Derrítelo en una olla pequeña a fuego mediano alto hasta que quede doradito. No lo quemes, sácalo rápido del fuego. Vierte en el molde de hornear hasta que cubra todo el fondo.

    También puedes hacer el caramelo en el microondas.

    Notas:

    *Muchos prefieren utilizar el pan de agua que ya tenga uno o dos días de horneado. La primera razón para esto es que como el pan va a sumergirse en la mezcla de la leche y los ingredientes, pues el  no tiene que estar tan fresco como cuando está acabado de hornear. La segunda razón es que es una manera de reutilizar el pan que ya se ha puesto un poco duro. Así lo aprovechamos y creamos un postre exquisito.