Bronceado de piernas en simples pasos

Los autobronceadores son tus aliados

Piernas perfectas y bronceadas
Unas piernas bronceadas estilizan la figura. momentimages/ Getty Images

Es un hecho que las piernas con un “toque de color” pueden lucir más torneadas y firmes, además de disimular un exceso de grasa o celulitis. Sin embargo, hacerlo desde casa tiene su truco… después de todo, nadie quiere terminar con una piel naranja, marrón o con tonos irregulares porque aplicarse bien un autobronceador es posible. Para evitar estos pequeños accidentes de belleza, ármate de confianza, busca tu mejor minifalda, cómprate un autobronceador fiable y aprende a broncear tus piernas en cuatro sencillos pasos.

 

Paso 1: Deshazte de los vellos

La depilación o afeitado es primordial ya que evita que el color sature los poros o que la aplicación sea desigual. Puedes hacerlo al último minuto, con rasuradora u hojilla, aunque los efectos que proveen las cremas depilatorias o ceras son más duraderos y prolijos. Tú decides entre los diferentes métodos de depilar las piernas cuál necesitas ahora!

Asegúrate de que el rasurado sea lo más al ras posible y trata de hacerlo contrario al nacimiento de tus vellos. Presta especial atención a rodillas y tobillos y a los pelitos de la línea del bikini pues suelen ser las áreas más difíciles.

Como alternativa, la tendencia del depilado láser –desde la comodidad de tu hogar—ha estado creciendo significativamente. Fíjate que este aprobado por la FDA, si vives en los Estados Unidos, y que sea compatible con tu tono de piel. Recuerda que este proceso demora para ver resultados satisfactorios.

Prueba:  Sally Hansen Simply Smooth Hair Remover Creme, o Bliss Poetic Waxing Wax Strips Body.

 

Paso 2: ¡Exfóliate!

Quizás el paso de mayor importancia. Es bien conocido que antes de un bronceado sin sol debes exfoliar tu piel para eliminar células muertas y esta vez no es la excepción. Una exfoliante –casera o comercial— prepara la superficie de tus piernas, permitiendo que el color del bronceador se adhiera y la aplicación sea a prueba de errores.

Frota tus piernas con la mezcla por uno o dos minutos, sobretodo en rodillas y tobillos donde existe más resequedad. Enjuaga con abundante agua. Otra gran ventaja de los exfoliantes es que previenen los vellos enterrados y disminuye los puntitos rojos que quedan después del afeitado.

Prueba: 100 Percent Pure Organic Body Scrub… ¡en cualquier aroma!

 

Paso 3: Dale color a tus piernas

Tras secar bien tu piel, es momento de “broncearlas” con el producto de tu preferencia. Para obtener unas piernas con un tono creíble, es esencial saber que no siempre puedes cambiar el curso de la naturaleza… esto quiere decir que no esperes terminar con una piel a la Naomi Campbell si naciste con el color de Nicole Kidman. Toma en cuenta las siguientes opciones para darle vida a tus piernas:

· Bronceador en spray: uno de los más problemáticos pero una vez que lo dominas, los resultados pueden ser fenomenales. Dura de cuatro a siete días.

· Bronceador en crema o mousse: ideal para principiantes. Las fórmulas con texturas ligeras permiten que la distribución sea fácil y más pareja. Dura de tres a cinco días.

· Aceites con color: perfectos para realzar un bronceado natural o brindar un colorcito sutil si vas de fiesta.

Su efecto dura un día.

· Maquillaje: sí, leíste bien. Los bronceadores faciales tienen el poder de dar ese toque canela a tus piernas sin exagerar… aunque la aplicación pueda tomarte horas. Las versiones en polvo mezcladas con crema funcionan de maravilla. Duran también un día.

Si optas por las dos primeras, aplícalo en forma circular, deja para el final las zonas rugosas como tobillos o rodillas (absorben el color más rápido) y lava tus manos cuidadosamente al terminar. Espera unos 20 minutos antes de vestirte o correrás el riesgo de manchar tu ropa. Si tienes chance y quieres un tono más profundo, repite el proceso dentro de unas cuantas horas.

Prueba: St. Tropez Self Tan Bronzing Mousse, Too Faced Royal Oil o Neutrogena Micro-Mist Tanning Sunless Spray.

 

Paso 4: Mantén el bronceado

Usar una crema corporal que aporte color poco a poco podría ahorrarte tiempo y dinero en el futuro.

La aplicación es simple, hidrata a profundidad y casi siempre obtienes un tono suave (sin colores absurdos o manchones). Por si fuera poco, te ayudan a mantener el bronceado que lograste en el paso anterior. Utilízalo diario como parte de tu rutina de belleza.

Prueba: Josie Maran Argan Self Tanning Cream o Jergens Natural Glow Express Body Moisturizer.

Editado: Paloma R. Sanz