Balalaica, la guitarra rusa

Vasily Vasilievich Andreyev (1861–1918) y su balalaica.

Origen y familia: la balalaica es un instrumento de cuerda, surgido en Rusia hacia el siglo XVII, probablemente como adaptación de instrumentos centroasiáticos. La forma que hoy le conocemos se asentó en 1880 gracias al trabajo del violinista Vasily Vasilievich Andreyev, quien comenzó a incorporarla en sus conciertos y adaptó varias canciones folclóricas rusas para su interpretación (también compuso obras en torno a ella).

El instrumento tuvo varios perfeccionamientos posteriores, pero es el diseño de Andreyev el que fue patentado y difundido. A partir de su forma original se han derivado también la balalaica piccolo, prima, segundo, alto, bajo y contrabajo.

Aspecto y conformación: la forma triangular de su caja de resonancia es característica y la hace inconfundible. La balalaica es un instrumento de madera (usualmente de arce, abeto o pino), sobre cuyo cuerpo se disponen tres cuerdas de nylon tensadas sobre un brazo delgado. El instrumento tradicional mide sesenta y ocho centímetros de largo. Existen también balalaicas con seis o cuatro cuerdas. Su fabricación suele estar a cargo de luthiers especializados, aunque hoy no es difícil contactarlos y efectuar encargos vía internet.

Algo de historia: el interés pionero del músico Vasily Vasilievich Andreyev (1861–1918) por difundir este instrumento consiguió la creación de orquestas de balalaica bajo la Rusia zarista, las cuales luego sobrevivieron a la Revolución.

El gobierno soviético acogió la balalaica como un instrumento propio de la clase trabajadora, y alentó su estudio y difusión. Entre los músicos virtuosos de esa época se menciona a Boris Feoktistov y Pavel Necheporenko (1916-2009), ambos reconocidos incluso fuera de las fronteras de su país. Tanta fue la importancia que comenzó a adquirir este instrumento, que el Coro del Ejército Rojo cambió los violines, violas y chelos de su orquesta sinfónica por balalaicas y domras (otro cordófono ruso).

Las primas giras de Andreyev por Estados Unidos ayudaron a difundir la balalaica en Occidente. Hoy en Estados Unidos existen organizaciones como The Washington Balalaika Society, dedicadas a dar a conocer, mantener y expandir su sonido por Norteamérica.

¿Cómo se toca?: con los dedos, en los instrumentos más pequeños, y con plectros de cuero en los más grandes. Tal como en una guitarra, la mano izquierda fija las notas, y la derecha puntea las cuerdas. El instrumento descansa al centro, entre las piernas del ejecutante, quien tiene suficiente comodidad para desarrollar una presentación más histriónica frente a la audiencia, si así le acomoda (como en el caso de éste intérprete).

¿Dónde se encuentra?: la balalaica es un instrumento fundamental para el folclore ruso, y sus cuerdas ágiles acompañan composiciones tradicionales de ese enorme país. A los oidos occidentales, nos ha llegado a través del cine, con un papel preponderante en las bandas sonoras de aquellos largos dramas románticos ambientados en la época zarista o soviética, como el clásico filme Dr. Zhivago (cuya premiada música fue compuesta por Maurice Jarre). Aunque los Beatles y Scorpiones mencionan a la balalaica en versos de sus respectivos temas "Back in the U.S.S.R." y “Wind of change”, no es fácil dar con bandas europeas o americanas que hayan integrado el instrumento a sus grabaciones.

Ian Anderson tocó la balalaica en dos viejos temas de Jethro Tull ("Jeffrey Goes To Leicester Square" y "Fat man"), pero se trata de curiosidades puntuales, nada que permita conformar una tendencia. Al instrumento se le encontrará mejor en bandas de la ex órbita soviética. Atención, por ejemplo, al grupo rock Katzenjammer, un ágil cuarteto de chicas con dos balalaicas en su conformación y un ritmo frenético.