Ayuda a tu hijo adolescente a socializarse

Descubre qué actividades le harán relacionarse mejor

deportes.jpg
Los deportes de equipo son una magnífica fuente de socialización para chicos y chicas. Lance Cpl. Manuel F. Guerrero

La adolescencia es el momento de la vida en el que los seres humanos comienzan a crear lazos sociales fuertes fuera de la familia. Y esa es una de las características de esa edad más importante para el futuro. Eso es así porque esos lazos sociales, esa creciente socialización es lo que enseñará al adolescente o la adolescente a desenvolverse adecuadamente en la sociedad en su futuro como adulto.

Muchos adolescentes tienen enorme facilidad para la socialización.

Son capaces de hacer nuevos amigos sin ningún problema. Se relacionan con multitud de personas diferentes fuera de la familia. Eso es muy beneficioso para ellos porque los hará más abiertos y los prepara mejor para su vida adulta. Pero no todos son así

También existen adolescentes a los que les cuesta mucho entablar esas relaciones sociales. No son niños o niñas que tengan algún problema concreto pero a veces por timidez, por falta de decisión, porque son demasiado infantiles o porque están sobre protegidos por sus padres, esos chicos y chicas no son capaces de desarrollar una socialización aceptable.

Poco a poco, además, el problema puede ir agravándose porque esos chicos y chicas se encierran cada vez más en sí mismos, empiezan a ocuparse en actividades individuales y solitarias y acaban perdiendo el contacto normal y diario con sus iguales.

Normalmente durante la adolescencia, chicos y chicas son muy moldeables y solo necesitan una pequeña ayuda –un pequeño empujón- para que las cosas empiecen a cambiar.

Para los padres y madres de adolescentes con ese problema es conveniente saber cómo dar esa pequeña ayuda a sus hijos y es que en la mayoría de los casos, chicos y chicas no son capaces de impulsarse por sí mismos.

Esos padres y madres pueden proponer a sus hijos e hijas poco sociables algunas actividades que les ayudarán a cambiar eso.

Con poco esfuerzo y casi sin que se den cuenta, estas actividades les ayudarán a ampliar sus redes sociales, les permitirán conocer a personas nuevas y diversas y les proporcionarán las herramientas que van a necesitar en su futuro para desenvolverse adecuadamente en la sociedad adulta.

Actividades que potencian la socialización

  • Hospitalidad. Una buena forma de que los adolescentes se relacionen con personas diversas sin ningún esfuerzo por su parte es que sus padres practiquen la hospitalidad. Si la casa familiar es visitada con frecuencia por personas diferentes, amigos, parientes, conocidos, compañeros de trabajo, etc… los adolescentes se acostumbrarán a relacionarse con ellos. Y además todo ello ocurrirá en un entorno muy seguro para el adolescente, en su propia casa.
  • Viajes. Una forma muy buena para que los adolescentes se hagan más abiertos al mundo y a las relaciones con personas diversas son los viajes. Las familias que viajan con frecuencia tienen miembros más sociables.
  • Voluntariado. Los trabajos de voluntariado en la comunidad a la que pertenece el adolescente le ayudarán también a conocer mejor esta y a hacer relaciones sociales.
  • Asociaciones. En todas las ciudades existen diversas asociaciones: culturales, políticas, religiosas… Analiza con tu hijo o hija adolescente si alguna de ellas se ajusta a sus intereses y anímale a asociarse a ella. Participando en ese tipo de asociaciones, los chicos y chicas con problemas de relación tienen una ventaja muy grande, en ellas se relacionarán con personas que comparten sus intereses lo que significará una gran ventaja de partida.
  • Deportes de equipo. La práctica de deportes de equipo es otra de esas actividades magníficas para que los adolescentes con dificultades para relacionarse las superen. La convivencia con los compañeros o compañeras del equipo conseguirán que poco a poco nuestro hijo se abra y consiga establecer más lazos sociales.
  • Vecindad. Anima a tu hijo a establecer una buena relación con los vecinos. Pídele que esté pendiente de si alguno de ellos necesita algo y que sea tu hijo adolescente el que se ocupe de ello. También así empezará a establecer buenos lazos sociales.