Ayuda a tu hijo adolescente a ser activista social

El trabajo voluntario es muy beneficioso para los jóvenes

Ecología
El interés por la ecología es común a la mayoría de los adolescentes así que ese puede ser un buen camino para su activismo. Rob Daly/Getty Images

El activismo social no solo es bueno para toda la sociedad, también es muy beneficioso para aquellos que lo practican, y más si son adolescentes. Trabajar por los demás, sea en el campo que sea, les da a los chicos y chicas una visión mucho más rica y precisa del mundo en el que viven. Además, les ayuda a madurar, les enseña responsabilidad, les permite ir adquiriendo disciplina y los aleja de algunos de los peligros como las drogas, el alcohol o las malas compañías que tanto asustan a sus padres.

 

Cuándo deben empezar los jóvenes su actividad social

Cualquier momento en bueno como lo es cualquier edad. Cuando son más pequeños se ocuparán de unas cosas y al ir creciendo adquirirán mayor responsabilidad. La mayoría de las asociaciones de defensa de la sociedad, sean políticas, de derechos humanos, de ayuda a los inmigrantes, de defensa del medio ambiente u otras, admiten socios de cualquier edad.

Si tu hijo adolescente ha empezado a interesarse por alguna de estas actividades, este verano puede ser el momento perfecto para dedicarle más tiempo. Acabado el curso escolar, los chicos tienen más tiempo libre y una parte de ello pueden utilizarlo para ayudar a sus semejantes.

 

Cómo puedes ayudar a que tu hijo se interese por el activismo social

 

  1. Fomenta la participación de todos en casa. La familia es el primer lugar donde se aprende a participar en la sociedad. Es bueno que los hijos también puedan opinar y que sus opiniones sean tenidas en cuenta. Así aprenderán la importancia de cada individuo y se irán acostumbrando a ser responsables y a pensar en los demás a la hora de tomar decisiones.
  1. Enseña a tu hijo a que sea crítico. Los niños y los jóvenes deben aprender a criticar aquello que no les guste. Fomenta la crítica constructiva y enséñale a ser respetuoso y firme. Es bueno también que aprendan desde pequeños a defender sus opiniones con argumentos racionales. Charla con frecuencia con tu hijo adolescente de cualquier tema que os interese y enséñale la importancia del diálogo para que la sociedad funcione adecuadamente.
  1. Enseña a tu hijo empatía. Es bueno que los chicos sepan que no todos son tan afortunados como ellos. No hay por qué darles permanentemente una visión catastrofista del mundo pero es conveniente que estén informados de cómo se vive en otros lugares, que sepan que otros adolescentes no tienen las ventajas que ellos tienen. Y también es muy bueno para su futuro que desarrollen la empatía, que sean capaces de ponerse en el lugar del otro y entender lo que sienten los demás.
  2. Busca con él temas de su interés. Nadie conoce a tu hijo adolescente tan bien como tú, por eso tu puedes ayudarle a encontrar el tipo de activismo social en el que va a sentirse mejor y en el que pueda trabajar con más convencimiento. Algunos chicos y chicas sienten desde pequeños un gran interés por la gestión política, otros se preocupan por los derechos humanos, algunos se indignan por la falta de justicia social, otros viven de cerca los problemas que padecen los inmigrantes y casi todos tienen una gran conciencia ecologista. Todas esas opciones y muchas otras pueden convertirse en una buena causa para que tu hijo adolescente desarrolle una labor de voluntariado social.
  3. Apóyale siempre en sus causas. Demuéstrale que lo que hace es importante interesándote por ello y ayúdale si te lo pide: para distribuir información, para encontrar recursos, para organizar reuniones… Sabrá que su trabajo sirve para algo y le unirá más a ti. También tú puedes beneficiarte, a través de tu hijo, de todo lo bueno que ofrece el activismo social.