Así que quieres aprender a cocinar ...

6 Consejos para principiantes en la cocina

Anímate a aprender a cocinar
Aprender a cocinar puede producir mucho placer y satisfacción personal -- además de resultados muy palpables (¡y comestibles!). foto (c) Jupiterimages / Getty Images

¿No sabes cocinar, pero te gustaría aprender? ¡Anímate! Aunque antaño uno solía aprender a cocinar muy joven, enseñado por la mamá u otra pariente, hoy en día es bastante común que uno llegue a adulto sin saber hacer algo que no se prepare en horno de microondas. Nunca es demasiado tarde para empezar en esto de la cocina, sin embargo.

  1. Primero que nada, atrévete. Si bien existen escuelas y universidades de cocina y hay chefs que pasan años perfeccionando sus técnicas, preparar alimentos cotidianos en la cocina no es cosa de otro mundo. Tú sí puedes hacerlo, y bien -- solo se necesita un poco de conocimiento y un bastante de práctica. Si puedes entender y seguir instrucciones básicas, puedes preparar una receta.

  1. Escucha a las personas que te animan, no a las voces negativas. Puede ser que hayan personas que te digan que si no utilizas equis o zeta técnica o ingrediente no estás "realmente cocinando." ¡No les hagas caso! Siempre habrán personas que crean que hay una sola forma de hacer las cosas y que lo que tú estás haciendo no está bien, pero en realidad existen muchos caminos correctos. Mejor atiende a las personas que te dicen que sí puedes y que se ofrecen a ayudarte u orientarte.

  2. Empieza preparando cosas sencillas. Consigue una receta con pocos ingredientes y un número reducido de pasos y síguela. Al tener éxito con lo sencillo, ganarás experiencia y confianza para continuar con algo un poco más complejo, y así sucesivamente hasta llegar a poder preparar, si así lo desearas, el platillo más complicado del mundo.

    Ya sé -- quieres impresionar a la suegra o al novio cocinando algo muy elaborado. Sin embargo, si intentas algo complicado desde el principio, probablemente te costará mucho trabajo y te estresarás demasiado -- y las cosas no salen tan bien cuando uno está tenso. Mejor escoje algo sencillo, algo que te saldrá muy bien sin (aparentemente) mucho esfuerzo y te hará lucir. Muchas veces es lo sencillo lo más elegante -- y habrás dejado espacio para tu "crecimiento" en la cocina, pues más adelante (teniendo más confianza y experiencia) podrás producir algo más impresionante.

  1. Comienza preparando platillos que ya conoces (o al menos que no sean demasiado exóticos) y que ocupen ingredientes con los cuales estás muy familiarizado. Si sólo conoces bien la verdura congelada del súper, no pienses que de hoy en adelante tienes que comprar todos tus víveres (incluyendo la verdura orgánica rara que esté de moda en el momento) en un mercado al aire libre o un farmer´s market. Prepara las cosas que ya conoces bien; ya después, poco a poco, te animarás a ampliar tu gama de ingredientes, estilos de comida y demás.

    Nuevamente, haz caso omiso de las voces negativas. Si alguien te dijera, por ejemplo, que es una barbaridad que estás utlizando tomate enlatado en una receta mexicana porque "eso no es cocinar," sonríele y sigue con lo que estabas haciendo. Tal vez más adelante adquieras el conocimiento y la confianza para poder comprar y utilizar unos buenos tomates naturales, pero el hecho de que no hayas llegado aún a ese punto no significa que lo que estás haciendo no saldrá muy sabroso y nutritivo. ¡Sí estás cocinando, y lo estás haciendo muy bien!

  1. Organiza bien tu espacio y tiempo de cocina. Se trata de que cocinar sea una actividad muy agradable, ¿no? Para eso hay que minimizar el estrés, y la mejor manera de hacer eso tener muy ordenado tu espacio y contar con el suficiente tiempo para lograr el platillo que estás preparando. De ser posible, organiza la cocina de tal manera que los utensilios se encuentran muy cerca de donde se vayan a usar; por ejemplo, guarda las cacerolas y sartenes en la alacena a un lado de la estufa y los cuchillos y tablas de cortar cerca de la superifice donde los ocuparás. Asegúrate de tener todos los ingredientes de tu platillo antes de empezar a cocinar, y conoce muy bien el tiempo que te llevará terminar una receta, agregando unos minutos adicionales como colchón para cualquier improvisto que surja.

  2. Júntate con otras personas que cocinan. Si tienes un pariente o amigo que es bueno para cocinar, arrímate a él o a ella y pídele que te enseñe. Ofrécete como ayudante en la cocina a cambio de una lecciones informales en cómo hacer las cosas que te interesan. Si no cuentas con nadie así, no te desanimes; júntate con otros novatos para que compartan experiencias, triunfos y fracasos. Préstense libros, revistas y videos que tengan que ver con su nuevo hobby. Si bien uno está muchas veces solo en la cocina al preparar los alimentos, el comer en sí es una actividad fuertamente social, así es vital gozar de ese aspecto de la cocina también.

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