Asesinato del presidente Garfield

Segundo magnicidio presidencial en Washington D.C.

James Garfield. Dominio público

James A. Garfield fue asesinado el dos de julio de 1881, convirtiéndose en el segundo presidente de Estados Unidos, tras Abraham Lincoln, víctima de un magnicidio.

Quién era James A. Garfield

Garfield fue el presidente número 20 de los Estados Unidos, si bien su presidencia fue una de las más cortas. Fue asesinado a los seis meses de llegar a la Casa Blanca.

Nació en en 1831 en la ciudad de Cleveland, Ohio.

Fue un estudiante brillante y un gran aficionado a las matemáticas durante toda su vida. Profesionalmente se desempeñó como profesor, director de instituto y abogado antes de incursionar a tiempo completo en el mundo de la política.

Fue elegido candidato presidencial por el Partido Republicano en 1880. Tras ganar las elecciones juró como presidente el 4 de marzo del año siguiente.

El asesino de Garfield

Charles Guiteau era un político frustrado con diversos empleos a sus espaldas. Durante la campaña presidencial había publicado un discurso titulado "Garfield vs. Hancock" y quiso creer que tal documento había jugado un papel fundamental en la victoria del presidente sobre el candidato demócrata.

Como consecuencia de lo que él veía como el papel fundamental que había jugado en las elecciones reclamó un puesto de cónsul. Al no conseguirlo decidió atentar contra el Presidente.

Guiteau, cuya salud mental había sido previamente puesta en tela de juicio que había intentado sin éxito internarlo, pidió prestado $15 para comprar un revólver.

Tras la adquisición comenzó a practicar tiro y envió una carta -que fue ignorada- a la Casa Blanca donde amenzada con asesinar al Secretario de Estado o al Presidente.

En los meses siguientes se dedicó a enviar cartas a diversas figuras alertando de sus intenciones. Asimismo, persiguió al presidente e incluso llegó a pensar en asesinarlo durante unas vacaciones en Nueva Jersey, rechazando la idea porque Garfield se encontraba acompañado de su esposa.

No cabe duda de que Guiteau era considerado como una persona inestable pero inofensiva. En su paranoia llegó incluso a visitar la cárcel de Washington D.C. asegurando que tenía curiosidad por saber dónde lo iban a recluir. En la prisión le contestaron que volviera en otra ocasión.

El asesinato

El dos de julio de 1881 Garfield se encaminó hacia la estación de tren para viajar a la universidad de Williams College donde debía pronunciar un discurso. Iba acompañado por dos hijos y por el Secretario de Estado. Casualmente, también lo acompañaba mientras esperaba por el tren el Secretario de Guerra, Robert Todd Lincoln, el hijo mayor del presidente Abraham Lincoln, asesinado 16 años antes.

Guiteau disparó al presidente a quemarropa mientras éste se encontraba en la sala de espera pegándole dos tiros, uno en un hombre y el otro en la espalda.

El asesino fue arrestado a los pocos minutos por un policía que se encontraba en la estación y fue llevado inmediatamente a una comisaría cercana donde se mostró exhultante por lo que había hecho y se declaró un Stalwarts (facción republicana que defendía la candidatura del general Ulysses Grant.

Garfield fue llevado a la Casa Blanca. Los médicos intentaron extraer una de las balas, que no encontraban utilizando para ello sus propios dedos e instrumentos sin esterilizar, causando así una infección en el paciente, que pasó por días estables y por otros de fiebres.

Su estado se fue deteriorando llegando a sufrir incluso alucionaciones.

En un intento desesperado de mejorar la calidad de vida del paciente y de escapar de un calor infernal en Washington DC, el presidente fue llevado por tren a la costa de Nueva Jersey, donde falleció el 19 de septiembre con sólo 49 años.

Los historiadores muestran unanimidad al considerar que lo que mató a Garfield no fueron las balas disparadas por Guiteau, sino la infección provocada por los médicos y la ausencia de antibióticos, todavía no inventados.

Consecuencias

El vicepresidente Chester Arthur juró como Presidente de los Estados Unidos de América. Durante el juicio de Guiteau, éste aseguró que no estaba loco y que era un mero instrumento del deseo divino. Hasta el último momento estaba convencido de que sería encontrado no culpable y de que él mismo se presentaría como candidato a presidente.

El jurado lo declaró culpable y fue ejecutado por ahorcamiento el 30 de junio de 1882.

Curiosidades

Guiteau fue bailando durante el trayecto entre su celda y el lugar de su ejecución, asegurando que se iba a reunir con el Señor. Su petición de que una orquestra tocase durante su ahoramiento fue denegada.

La pistola con la que se produjo el asesinato se exhibió durante años en el Smithsonian, hasta que se extravió. En la actualidad se desconoce su paradero.