Arte egipcio—Resumen con características

Principales características del arte del Antiguo Egipto

Gran Esfinge de Giza
La Gran Esfinge de Guiza en Egipto. MusikAnimal [CC BY-SA 3.0], Wikimedia Commons

El arte egipcio más conocido y estudiado son las obras del Antiguo Egipto (3000 a.C. - 30 a.C.) que ha perdurado hasta la actualidad. Principalmente monumentos funerarios y templos en los que se han encontrado esculturas y pinturas egipcias.

Principales características del arte egipcio

  • Invariable. Debido a su situación geográfica, el arte egipcio permanece cerrado e impermeable a la influencia de otras culturas, sin apenas evolucionar en 3000 años exceptuando el periodo más naturalista durante el reinado del faraón Akenatón.
  • Duradero. La creencia en la vida más allá de la muerte, lleva a querer conservar el cuerpo y las posesiones del difunto para la eternidad y se prefieren los materiales duraderos como la piedra.
  • Oficial. Los artistas están al servicio del poder absoluto de los faraones, los sacerdotes y otros miembros de clase elevada. No tienen autonomía.
  • Estandarizado. Los artistas están sometidos a unas normas de representación inalterables dando lugar a un arte monótono, repetitivo y falto de originalidad.
  • Cánones idealizados. En la pintura y la escultura egipcia la iconografía está supeditada a la representación de ideas como en los jeroglíficos siendo excepcionales las formas naturalistas.
  • Religioso. Además de estar determinado por las creencias religiosas, el arte egipcio tiene un carácter mágico y simbólico.
  • Áulico. Se exalta a través del arte la grandeza del faraón y de su reino.
  • Gigantismo. Para demostrar el poder del faraón se emprenden obras monumentales tan ambiciosas como las grandes pirámides y esfinge de Guiza.

    Arte egipcio: arquitectura

    Al ser un arte religioso y estar tan presente la creencia en la vida más allá de la muerte, es lógico que la mayoría de las construcciones que se conservan sean tumbas para los faraones y su corte (mastabas, pirámides e hipogeos) o templos destinados al culto de los dioses.

    Es una arquitectura de grandes dimensiones, en la que se prefiere la piedra por su durabilidad aunque también se usan los ladrillos de adobe, adintelada y de líneas rectas.

    Arte egipcio: escultura

    En las tumbas y templos se han encontrado principalmente esculturas de bulto redondo y bajorrelieves tallados en piedra, bronce o madera pintada. Los motivos son variados: faraones y otros personajes de la corte, dioses, animales y escenas de la vida cotidiana.

    La cabeza de las esculturas es la parte más realista aunque sin expresión en el rostro. Los cuerpos se representan de frente, idealizados, rígidos, con los brazos y las rodillas juntas y sin definir la musculatura hasta la época menfita. La importancia de las figuras en la composición se jerarquiza por su tamaño de mayor a menor.

    Arte egipcio: pintura

    La pintura tiene un valor secundario en el arte egipcio. Se emplea como acabado en la escultura, para decorar paredes de adobe en construcciones menos relevantes y en papiros. Ligada a la escritura jeroglífica, comparte las mismas convenciones de representación que el bajorrelieve:

    • Sin fondo. La superficie es un plano imaginario neutro.
    • Sin perspectiva.
    • Lectura en filas horizontales o verticales.
    • Escala jerarquizada de las figuras dentro de la composición.
    • No existe el punto de vista único. Las imágenes son diagramas compuestos con las partes más expresivas de las figuras. Por ejemplo, una figura humana se representa con las piernas y la cabeza de perfil, pero con un ojo, una ceja y el torso frontal.

    Característico de la pintura egipcia es la importancia de la línea por encima del color, una paleta de colores planos -sin degradar ni efectos de claroscuro- reducida (negro, blanco, azul, amarillo y verde) y sin mezclas.

    Artistas del Antiguo Egipto

    Escultores y pintores no eran considerados artistas sino artesanos anónimos con una función práctica al servicio del cliente. Tan solo los arquitectos obtuvieron un mayor reconocimiento por su labor.

    Estos oficios solían pasar de padres a hijos y se enseñaban en talleres donde se aprendían los convencionalismos oficiales.

    Con un concepto del arte muy diferente al dominante hoy en día, no se buscaba la originalidad sino la precisión en el trabajo artesanal.