Arreglos básicos que alargan la vida de la ropa de los niños

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¿Qué hacer si crecen o estropean su ropa?

Niño con la ropa manchada y un roto a la altura de las rodillas. © Marian Álvarez

Los niños se mueven, crecen, juegan y corren, y con tanta actividad su ropa sufre rotos y desgastes. Por mucho que tratemos de educarles para que cuiden su atuendo, como niños que son no podemos esperar que estén pendientes de lo que llevan puesto. También les queda pequeña o estrecha cada vez que se produce un estirón de crecimiento, y a veces se la compramos algo más grande para preveer crecimientos por sorpresa.

Por eso, la tradición nos dice a los padres que hay trucos que se transmiten a través de generaciones para que, con pequeños arreglos y ayudados por sencillas técnicas de costura, o con transformaciones muy básicas, la ropa les dure más tiempo y podamos ahorrar dinero en comprar prendas nuevas.

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Poner parches en rodillas y codos

Las rodilleras tapan desgastes y roturas en las zonas de las rodillas y los codos de las prendas infantiles. © Marian Álvarez

Es un arreglo de la ropa tan tradicional que incluso a veces se ha puesto de moda como adorno o complemento de diseño. En cuanto unos pantalones infantiles sufren rotos, o roces contra el suelo, las tiendas de útiles de costura nos ofrecen la solución. Las rodilleras se pueden poner a cualquier prenda y sirven tanto para codos como en rodillas, las dos zonas con mayor desgaste. Se venden de todos los colores y muchas texturas, para ponerlas al tono o contrastadas, y cuentan con una capa autoadhesiva del revés para "pegarla" con la plancha. Si quieres que dure, pasa un pespunte a mano o a máquina para que la fijación sea segura.

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Meter dobladillos

El bajo se puede meter y fijar con tiras adhesivas. © Marian Álvarez

Es posible que los niños tengan una talla de cintura o cadera, pero les falte un estirón y les queden largos los pantalones, las faldas y los vestidos al comprarlos, o bien al recibirlos de segunda mano. En los dos casos te bastará con tomar medidas y meter los centímetros sobrantes en espera de que tus hijos ganen altura. Existe varias maneras de meter un bajo de pantalones, pero la más sencilla, válida para faldas y vestidos, es fijar con tiras de entretela adhesiva con el calor de la plancha. Así la ropa parecerá hecha a medida.

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Cambiar un bolsillo

Sustituye un bolsillo deteriorado por uno nuevo. © Marian Álvarez

También los bolsillos infantiles son los grandes sufridores del desgaste y las roturas. Si tienes un bolsillo visto con agujeros, manchas perennes o, como en el caso de la foto, una prenda de segunda mano con el nombre de otro niño, será muy fácil sustituirlo por otro buscando una tela del mismo color y textura o similar estampado. Descose el viejo bolsillo, úsalo como patrón del nuevo, cortar y finalmente cóselo en su lugar igual que estaba el anterior. También los bolsillos te pueden servir para tapar roturas o desperfectos, siempre que el lugar de la prenda sea adecuado para la presencia de un bolsillo. Guíate por el sentido común.

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Adornos que tapan rotos

Con apliques bordados puedes tapar rotos. © Marian Álvarez

Si el desperfecto de la prenda no está en codos o rodillas, ni en un lugar natural para un bolsillo, busca en las tiendas de costura apliques bordados, o con detalles de adorno, preparados para ser pegados o cosidos. Busca un motivo de moda, del tamaño adecuado a la zona a reparar y del color que mejor lo integre en la prenda, y da a tus hijos una escusa para presumir de su ropa "personalizada".

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Abrir o meter costuras

Consigue anchura abriendo las costuras. © Marian Álvarez

¿Tu hija ha engordado de caderas, o tu chico a estirado y adelgazado mucho? ¿Sus prendas favoritas aún les valen salvo un pequeño ajuste? Seguro que puedes hacerlos en un par de horas y les harás felices. En el caso de una blusa, casaca o camisa, si debe ser más ancha, bastará con abrir los laterales y pespuntearlos para que parezca que el patrón ha sido así siempre. Lo contrario es aún más fácil. Mete las costuras desde la sisa hasta el bajo uno o dos centímetros y la delgadez se disimulará bastante.

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Pinzas en la cintura

Con unas pinzas puedes encoger la cinturilla de pantalones y faldas. © Marian Álvarez

Cuando compras una prenda (pijamas, faldas o pantalones ligeros) de una talla mayor para que dure más temporadas, la cintura les queda ancha y se les cae, no lo dudes; haz unas pinzas en la parte trasera. Mete en cada una la mitad de los centímetros que necesitas mermar y pasa un pespunte. En cuanto la cintura se vuelva más ancha las descoses ¡y pantalón nuevo!

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Convertir un pantalón largo en corto

Convierte los pantalones largos en cortos. © Marian Álvarez

Cuando un pantalón, sobre todo un jean, se les queda corto y no tienen reserva en el bajo para sacar, la solución es convertirlo en un short. Para las medidas, guíate por otro que tengan. Es recomendable hacerlo en los pantalones de calidad, que les gusten mucho y que les queden bien de cintura y cadera. En la foto, unos pantalones de cuero que da pena tirarlos. Una preadolescente agradece que se los conviertas en shorts y pueda ponerlos con unas medias.

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Cambio de estación o cortar mangas

Corta mangas y perneras para que la ropa te sirva en verano. © Marian Álvarez

Al hilo del arreglo anterior, este incluye las mangas para convertir prendas de invierno con telas polivalentes en prendas de primavera o verano. Mides camisetas o pantalones, y cortas las mangas y las perneras a esa medida. Así consigues que utilicen la ropa la siguiente temporada. Ideal en la ropa de bebé que te dan o regalan y no coincide la talla con la estación del año en la que necesitas utilizarla.