Arquitectura egipcia

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Características de la arquitectura egipcia

Las tres grandes piramides de Guiza
Foto de las tres grandes pirámides de Guiza. De izquierda a derecha: La pirámide de Micerinos, la pirámide de Kefrén y la pirámide de Keops. Ricardo Liberato / Wikimedia Commons

La arquitectura egipcia más influyente y estudiada dentro de la historia del arte son las tumbas y los templos del Antiguo Egipto (3000 a.C. - 30 a.C.) que han perdurado hasta la actualidad. Estos edificios, además de su contener su propio valor arquitectónico, han preservado en excelentes condiciones otras obras de arte egipcio como estatuas, bajorrelieves, joyas o papiros pintados.

Características de la arquitectura egipcia

La arquitectura del Antiguo Egipto estuvo muy determinada por su medio y aislamiento geográfico. Prueba de ello son, por ejemplo, el uso de grandes cantidades de materiales que abundaban en el entorno y la evolución contenida de una cultura aislada de influencias exteriores que se mantiene intacta en esencia durante tres milenios. 

Las obras arquitectónicas más famosas del arte egipcio son aquellas que mejor se han conservado: las construcciones planeadas para la eternidad. Tumbas y templos funerarios de piedra que no se han visto tan afectadas por el paso de tiempo como la arquitectura civil de adobe expuesta a las inundaciones del río Nilo.

Sus características generales son:

Función religiosa y funeraria. Las creencias religiosas están muy presentes en el arte egipcio, en especial la creencia en la vida ultraterrena y el carácter divino de los faraones. Las tumbas y los templos están supeditados a estas doctrinas.

Simbolismo. Las tumbas y templos tienen un aspecto simbólico y mágico, íntimamente ligado con su función religiosa, que trascienden las formas arquitectónicas materiales. Se incluye dentro de este simbolismo la decoración arquitectónica con jeroglíficos, bajorrelieves y estatuas mitológicas (ver ejemplo: esfinges).

Durabilidad. Estos edificios religiosos estaban diseñados para soportar la eternidad y, por lo tanto, se trata de construcciones robustas construidas con grandes sillares de piedra caliza (a partir del Imperio Antiguo) aparejados sin mezcla, con muros muy gruesos y en talud, pocos vanos, cubierta adintelada y abundancia de columnas con capiteles de motivos vegetales y protodóricos.

Racionalismo matemático. La belleza en la arquitectura egipcia se busca y se encuentra en las proporciones matemáticas y en las formas geométricas simples con predominio de las líneas rectas y horizontales.

Colosalismo. El tamaño monumental de estas obras trasciende las proporciones humanas adentrándose en las divinas. No solo son edificios dignos de dioses, sino que exaltan la grandeza del reino y sus gobernantes.