Armarios roperos: tipos, dónde ponerlos y cómo usarlos

Tu ropa y accesorios necesitan armarios que se ajusten a tus necesidades

Armario puerta corredera
Armario de dormitorio con puertas correderas. Foto © www.ikea.com

Los armarios y zonas de almacenaje son indispensables en una casa. No sólo los necesitas para guardar tus cosas, también para mantener el orden.

1.- ¿Qué necesitas guardar en un armario ropero?

Las casas actuales tienden a ser más pequeñas y siempre se hace necesario tener sitio extra para ropa y accesorios que parecen multiplicarse en tus armarios.

Tienes, además, que manejarte con la ropa de dos temporadas, más esa que queda “en el limbo” del entretiempo.

Están, también, los zapatos, botas, bolsos y mochilas, que ocupan mucho espacio, y la ropa de cama y baño, que igualmente precisan su hueco en tu casa. Pero quizás tengas la suerte de disponer de espacio en tu casa y puedas optar por un vestidor completo. Es importante saber cómo distribuir el armario.

2.- Tipos de armarios roperos

Podemos separarlos en:

- Armarios empotrados o integrados en la pared

- Armarios exentos

- Cabinas

- Vestidores

3.- Armarios integrados o empotrados

Son armarios de obra hechos de pladur (los más antiguos están hechos directamente de ladrillo) para los que se ha requerido parte de la superficie de la habitación. Su interior está revestido de madera y dividido en distintas secciones.

Sus medidas dependen de la anchura o el hueco que se haya utilizado de la propia habitación. Suelen estar terminados con puertas de madera.

4.- Ventajas de los armarios integrados:

1. Suelen estar bien aprovechados en relación con la distribución de la pared.

2. Al aprovechar todo el hueco ofrecen mucho espacio de almacenaje, incluyendo toda la altura de la pared.

3. Con las puertas apropiadas y una terminación que lleve los mismos colores, parece fundirse con las paredes y no existe la sensación de mueble voluminoso.

5.- Inconvenientes de los armarios empotrados:

1.

Obviamente, no puedes cambiarlos de lugar. La única manera de deshacerse de ellos es demolerlos, con las molestias y gastos que implica eso. Es un trabajo de albañilería que incluye demoler, arreglar los desperfectos de pared y techo e, incluso, reponer parte del suelo.

2. Ocupa más espacio, aunque no se vea, que uno exento.

3. Diseñar y hacer el interior con maderas como la melanina (bastante más barata que madera maciza) el coste es un plus importante.

6.- Armarios exentos, una opción que requiere planificación

• Hay armarios exentos de muchos tipos y terminaciones. Desde los tradicionales que acompañan a dormitorios clásicos, a los muy especiales diseñados para tu bebé o tus hijos, con acabados de cuento, tamaños pequeños y delicadas terminaciones o apariencia infantil.

• La mayoría de los dormitorios que proponen las diferentes firmas contemplan el diseño de uno de estos armarios para cada una de sus colecciones que presentan en sus catálogos.

• Eso sí, a veces, eligiendo todos los muebles de la misma colección puedes caer en la monotonía a la hora de amueblar.

• Pueden ir desde los que tienen un cuerpo hasta varios más, aunque normalmente, oscilan entre dos o tres cuerpos, que es como se denomina la parte que correspondería a una puerta.

Más allá de eso, un armario exento resultaría demasiado grande.

• Por lo general son de madera, aunque cada vez se suman más materiales diferentes, incluido el acero inoxidable, hacer, al menos en los perfiles.

7.- Cabinas y vestidores

Si eres de esas personas afortunadas que disponen de espacio suficiente para disfrutar con tu armario ropero puedes elegir una cabina. Esto es un armario más grande de lo normal. La diferencia consiste en que tú te puedes meter dentro de él. Se las denominan cabinas transitables. Su fondo es de al menos de 0,90 centímetros hasta 1,50 centímetros.

Si supera estas medidas o está en una estancia separada, tu armario ropero es un vestidor. Puedes moverte dentro con libertad, tener alguna silla y espejo y el suficiente espacio para tener estanterías, baldas y barras para toda tu ropa, además de estantes específicos para accesorios, como los bolsos y zapatos.

8.- Puertas de los armarios

Las puertas de los armarios roperos y vestidores pueden ser de diferentes tipos:

Puertas ciegas: de madera, algunas son lisas y otras tienes molduras. Pintadas en blanco o en los colores de la pared, las integras y, al fundirse con los colores de la misma, no ocupan espacio visual.

Puertas de cristal o espejo: reflejan la luz y aportan ligereza a tu dormitorio. Las de cristal las encuentras transparentes, con cortinas, de cristal al ácido, serigrafiadas e, incluso, de color. Los perfiles son metálicos o de madera.

En cuanto a su apertura, las encuentras

- Puertas abatibles o batientes, que necesitan el espacio suficiente para abrirse.

- Puertas correderas, necesitan mucho menos espacio para abrirse, aunque no podrás ver todo el interior del armario

- Puertas plegables, que te permiten ver el interior del armario, no necesitan espacio para abrirse pero sí que necesitan espacio para recogerse a los lados. ¿Qué tipo de armario tienes tú? ¿Cuál te gustaría?