Aprender a cocinar es muy bueno para los adolescentes

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Una de las aficiones más útiles para los adolescentes puede ser la cocina. Que padres o madres enseñen a sus hijos adolescentes a cocinar tiene muchas ventajas y no solo para los propios chicos o chicas.

Una actividad juntos

Enseñar a los hijos a cocinar puede ser una excelente excusa para que madres o padres pasen un tiempo extra junto a sus hijos adolescentes. Si les plantean las “clases de cocina” como una actividad lúdica, casi como una aventura, pueden llegar a convertirse en un método para acercar a padres o madres y sus hijos.

En general, cocinar es una actividad muy placentera y relajada. Si aprovechamos esos momentos para además charlar con nuestros hijos sobre “sus cosas” habremos conseguido varios objetivos.

Por dónde empezar

Muchos padres y madres enseñan a cocinar a sus hijos pequeños pero cuando los niños no han entrado aún en la adolescencia, lo normal es que no puedan encender fuego ni utilizar algunos de los instrumentos de cocina como cuchillos muy filosos. Sin embargo, los adolescentes ya pueden hacerlo así que están preparados para cocinar.

La mejor forma de empezar es elegir una receta de un platillo que a nuestro hijo adolescente le guste mucho y no sea en exceso complicada. Una vez elegido el platillo que vamos a enseñar a preparar a nuestro hijo, es conveniente escribirle la receta para que pueda tenerla delante cuando la vaya realizando y consultarla sin tener que preguntarnos todo el tiempo.Si elegimos una fiesta o una celebración para iniciarlos en la cocina y además preparamos algún platillo dulce es seguro que tendremos toda su atención.

El segundo paso es hacer las compras necesarias para cocinar el platillo. Con ello además, los adolescentes aprenderán la importancia de la planificación. A la hora de cocinar van a necesitar todos los ingredientes y muchas veces, si falta alguno de ellos el platillo no se podrá hacer.

Pero la cocina también tiene mucho de imaginación, así que también podemos aprovechar para enseñar a nuestro adolescente a improvisar.

Para cocinar hay que conocer los alimentos, saber cuáles están bien combinados con otros, por qué otros se podrían sustituir en caso de que no los tuviéramos o no los encontráramos y cómo pueden cocinarse. Todo ellos se va aprendiendo poco a poco, con la práctica. Eso también deberemos enseñárselo a nuestro adolescente.

Todos chefs

Con los ingredientes dispuestos y algo de tiempo, solo hay que ponerse a ello. Entrar en la cocina y descubrir la magia que tiene la cocina. Cocinar es una actividad muy creativa, nuestros hijos también lo irán descubriendo poco a poco.

Los alimentos

Aprender a cocinar tiene además otra ventaja enorme para los adolescentes, les enseña a conocer los alimentos. La alimentación sana es una de las claves para tener una vida sana y cuando antes aprendan eso nuestros hijos, más saludables serán sus comidas. Pero si queremos que ellos mismos se hagan responsables de que en efecto sus comidas sean saludables es imprescindible que conozcan bien los alimentos y la mejor forma de conocerlos es aprender a cocinarlos.

Su herencia

La cocina además es cultura y tradición. Podemos aprovechar el interés de nuestros hijos por la cocina para enseñarles más sobre su herencia latina.

El paladar es una de las mejores formas de introducirse en una cultura así que podemos usar eso para que nuestros hijos conozcan sus orígenes. Y no solo los platillos, también las palabras españolas con las que los conocemos y las palabras para definir los ingredientes que utilizamos.

Cocinar con los adolescentes los platillos que a nosotros nos enseñaron nuestras madres acercará a nuestros hijos a la larga tradición de nuestra historia de una manera tan sencilla que ellos ni se darán cuenta que están recuperando su cultura.