Aprende a evitar el bullying desde que empieza la escuela

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Christopher Hayes. STOMP Out Bullying™

La escuela acaba de empezar. Y todos los padres y madres de adolescentes se preocupan por cómo les irá a sus hijos. Cómo se sentirán en el nuevo curso, si se entenderán bien o no con sus nuevos maestros, si harán nuevos amigos, si aprovecharán bien el tiempo para estudiar, si obtendrán buenas calificaciones. Los padres y madres de los chicos que están ya en los últimos años de la High School o Secundaria están también pensando ya en la universidad.

Y además, muchos de los padres de los chicos y chicas que acaban de empezar el curso piensan en otra cosa que les preocupa: el bullying o acoso escolar.

En los últimos años, el bullying se ha convertido en uno de los problemas escolares más graves. No es que antes no existiera el acoso escolar, lo que ocurría es que el fenómeno estaba oculto. En los últimos años y como forma de luchar contra él se le ha empezado a dar visibilidad y eso ha puesto en evidencia las dimensiones del problema. Y se trata de un problema muy grave. Un problema que provoca graves consecuencias sobre los chicos y chicas que lo sufren con efectos como el suicidio o trastornos que se mantienen incluso cuando los adolescentes han dejado de serlo y han llegado a la vida adulta.

Es fácil entender lo grave que es cuando se piensa en él como lo que es: tortura. Que un niño sufra torturas es una ignominia, es un crimen. Así que es comprensible que a muchos padres y madres les aterrorice la idea de que les ocurra a sus hijos.

Si bien es necesaria la colaboración de toda la sociedad para evitarlo, es decir las escuelas, los maestros, las autoridades y las familias, en estas se puede empezar a luchar contra él incluso antes de que suceda.

Pasos para evitar el bullying incluso antes de que ocurra

  • Hablar de ello con los niños. Es imprescindible que los niños, incluso en la infancia y la preadolescencia conozcan exactamente qué es el acoso escolar. Deben saber identificarlo y deben saber cuáles son sus consecuencias. Debemos hablar con ellos en casa, aunque también es necesario que en la escuela les hablen de ello. Pero sus padres y madres debemos charlar con ellos con frecuencia, preguntarles sobre cómo son sus compañeros, cómo son las relaciones entre los chicos y chicas en la escuela.
  • Desarrollar su empatía. Un niño o niña empático, es decir, que es capaz de ponerse en el lugar de los demás y entender lo que sienten difícilmente se convertirá en acosador. Y si no hubiera acosadores o matones, no habría bullying. Por eso es fundamental que ayudemos a nuestros hijos a desarrollar su capacidad de empatía.
  • Enseñarles a comunicarse. De la misma forma que si no hay matones no hay acoso, si los niños o niñas son capaces de hablar de lo que les ocurre o lo que ocurre a su alrededor, el bullying se podría detectar en sus primeras etapas. Así que cuando no hay testigos que se callen, el bullying también es imposible. Por eso es fundamental que fomentemos la responsabilidad en nuestros hijos. Debemos conseguir que entiendan que la valentía es denunciarlo, que no deben callar si están siendo testigos de un caso de acoso.

Pasos para detectar un caso de bullying en sus primeras etapas

  • Adolescentes con más riego de sufrir bullying. Todas las evidencias dicen que hay ciertos adolescentes que tienen más riesgo de convertirse en víctimas, son aquellos que destacan por algo: son más brillantes que el resto, obtienen mejores notas, destacan mucho en alguna asignatura. O también aquellos que son diferentes a la mayoría bien porque son de otra raza, otra orientación sexual, otra religión, otro origen, tienen sobrepeso… También tienen más riesgo los adolescentes que tienen dificultades para relacionarse con los demás, aquellos que son tímidos o retraídos. Todos estos adolescentes son víctimas más fáciles para los matones que aprovechan la debilidad de los demás para torturarlos. Los padres de adolescentes que estén en estos grupos deben estar más atentos, sobre todo si descubren algunos de los síntomas que tienen los chicos o chicas que están sufriendo acoso: no querer ir a la escuela sin motivo, cambios en el carácter, señales de golpes que no pueden explicar, depresión, tristeza o decaimientos repentinos y que se prolongan.
  • Actuar de inmediato. Y lo más importante si se ha detectado que un o una adolescente está sufriendo bullying es actuar inmediatamente. El acoso siempre tiene consecuencias pero estás serán más leves cuanto menor haya sido el tiempo en el que el chico o la chica lo haya estado sufriendo.
  • Todos deben intervenir. También es fundamental implicar a la escuela y a las autoridades. Solo de esta forma la sociedad podrá combatir una lacra que no debe ser tolerada bajo ningún concepto.