Anticonceptivos naturales

Los llamados métodos naturales han acompañado a la humanidad por siglos. Se les considera menos efectivos que los anticonceptivos modernos, entre los que destacan la píldora, los dispositivos intrauterinos y el preservativo, pero su poca efectividad es en realidad el efecto de otros factores, como la mala alimentación y la falta de disciplina.

Personas responsables y maduras que deseen mantener relaciones constantes y de tiempo prolongado con una pareja pueden optar por los métodos anticonceptivos naturales, aunque para ello deben de conocer, ambos, su cuerpo.

La ventaja de estos métodos es que respetan el delicado equilibrio hormonal de nuestro cuerpo, y que no son dañinos con el medio ambiente. Además, puedes usar varios a la vez, 

También existen algunas hierbas y alimentos que suplementan estos métodos, pero serán discutidos más adelante.

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Abstinencia

La abstinencia no puede faltar en una lista de métodos anticonceptivos naturales. Es técnicamente imposible que ocurra un embarazo sin relaciones sexuales. Los juegos sexuales que no involucran el contacto entre órganos genitales son considerados seguros.

Existe, por cierto, un mítico artículo de The Lancet de 1956 sobre la posibilidad de partenogénesis y auto-fertilización humana en mujeres que estaban físicamente impedidas para recibir espermas. Pero en lo que a nosotros nos concierne, la abstinencia impide el embarazo. 

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El método Ogino

Se le conoce también como método del calendario o del ritmo. Para aplicarlo, es necesario llevar un control estricto sobre el ciclo durante al menos un año. Es importante educar esta práctica en todas las mujeres, no sólo para poder llevar a cabo este método.

Una menstruación normal es de 28 días, u oscilar entre los 21 y los 35 días, pero hay diversos factores que apuran o retardan este ciclo, como la alimentación, el estrés, los productos de belleza y las toxinas en el ambiente.

Transcurrido el año, para el método Ogino se consideran los periodos más cortos y los más extensos.

Cuando se tienen estos datos, el ciclo más corto y el ciclo más largo, se restan 18 días al más corto y 11 al más largo, y así se encuentra el tiempo de ovulación, donde debe evitarse el coito.

Es decir, que si una mujer tiene, durante un año, ciclos que oscilan entre los 25 y los 30 días, entonces debe evitar tener relaciones que culminen en eyaculación entre los días 7 ( porque 25 menos 18 es igual a 7) y 19 (porque 30 menos 11 es 19) después de que iniciara su última menstruación.

Si su menstruación es de exactamente 28 días, entonces debe abstenerse entre los días 10 y 17, que es cuando la ovulación ocurre y el coito puede dar a lugar a un embarazo.

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El método de la temperatura basal

Consiste en llevar a cabo un control minucioso de la temperatura del cuerpo de la mujer. Por la mañana, se debe de medir la temperatura colocando un termómetro debajo de la lengua. Esto debe hacerse todos los días. Durante la ovulación, la temperatura corporal aumenta medio grado. Si colocas los pulgares a los costados del ombligo y la palma bajando hacia la vagina, los dedos se ubicarán por encima de las trompas de Falopio. El costado que esté más caliente es el que está ovulando.

Tres días después del aumento de la temperatura y hasta la venida de la siguiente menstruación, las relaciones sexuales son seguras. Aun así, debe seguirse monitoreando la temperatura corporal, y tenerse en cuenta que hay diversas razones para que esta aumente, entre las que destacan la invasión de un antígeno, o una enfermedad inflamatoria.

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Test de ovulación Donnatest

Consiste en la detección de una hormona en la orina que se libera entre 24 y 36 horas antes de la ovulación. Existen mecanismos disponibles para la hogar que permite la evaluación de esta hormona, que al aplicarse en la orina no tienen ninguna consecuencia en la salud. Se puede medir el ciclo menstrual utilizando estos aparatos.

Originalmente fueron diseñados para ayudar a las personas que buscan tener un bebé. Como te indica cuándo una mujer es más fértil, también te indica cuándo es menos propensa y por lo tanto puede usarse como método anticonceptivo.

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Método de lactancia

Éste es un método altamente efectivo pero que conlleva un pequeño inconveniente: ya debes tener un hijo. Las mujeres que están amamantando durante los primero seis meses después del parto producen hormonas que inhiben la menstruación.

En consecuencia, no se puede concebir otro bebé. Esto ocurre siempre y cuando el bebé se alimente por lo menos cinco veces al día. De leche materna, desde luego. Si el bebé se alimenta de fórmula u otros alimentos, además de las inmensas desventajas que esto significa para su desarrollo y salud, el efecto de infertilidad posparto se termina.

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Método tantra

El Tantra, además de ofrecer importantes lecciones sobre la práctica sexual —como una apreciación divina del cuerpo— propone una estrategia para evitar la eyaculación y, en consecuencia, impedir la fecundación del óvulo.

La continencia masculina consiste en prácticas asociadas con la meditación que enseñan al hombre a controlar su cuerpo y a tener orgasmos sin eyacular. El principio de esto radica en que el impulso sexual, la mente y la respiraciónsuelen alterarse durante el acto sexual, pero la respiración y la mente pueden ser controlados para regular y prolongar —indefinidamente— el acto sexual.

Una de las cosas más importantes de este método es que depende del hombre, por lo que le permite involucrarse más en los métodos anticonceptivos. Sin embargo, aun con el control más profundo, el líquido pre eyaculatorio tiene un minúsculo riesgo de causar un embarazo. 

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Otros recursos

Existen otras formas de anticoncepción dignas de mencionarse, pero que no deben ser utilizadas como método anticonceptivo habitual.

La adrenalina interviene en la formación de estrógenos y debilita los capilares uterinos, por lo que dificulta al óvulo fecundado adherirse a las paredes del útero. Mujeres que quieren apurar su regla, acortar su ciclo o impedir que un óvulo potencialmente fecundado se adhiera, aumentan su actividad física los días de ovulación —si tienen relaciones sexuales— o los días que corresponden a su periodo menstrual.

Otra forma de disminuir el riesgo de un embarazo no deseado es realizar actividades que aumenten la temperatura corporal en las horas previas al coito. El acudir a un vapor o un baño de agua caliente reduce el número de espermas en el hombre y evita su adhesión en el útero.

También hay quienes sugieren que el consumo de camote o ñame puede causar infertilidad en la mujer. Recomiendan comer o tomar cápsulas dos veces al día diariamente, y al tercer mes se habrá conseguido la infertilidad. Esto es probablemente falso. Por el contrario, el camote ayuda a la formación de progesterones, y un té de camote puede ayudar a mejorar la salud de un embarazo. Su consumo es recomendable para embarazos de riesgo y para quienes sufren dolores y calambres durante el embarazo.

Finalmente, hay una larga lista de remedios populares que se recomiendan como anticonceptivos o abortivos pero que en realidad no lo son. Altas dosis de huevo y pescado crudo, o vegetales como el apio (posiblemente porque su versión no orgánica contiene tóxicos), no atentan contra la fertilidad. En cambio, en ocasiones causan salmonella o listeriosis, que sí pueden causar un aborto.

Bajo ningún motivo se recomienda contraer enfermedades para interrumpir un embarazo, pues se pone en riesgo la salud de la madre, y además, un embarazo sano no se interrumpirá con la enfermedad.

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Remedios herbales

Existen hierbas que al ser ingeridas en los días que corresponden al periodo menstrual pueden impedir un potencial embarazo. Estas se toman antes de que ocurra un retraso y antes de que las pruebas de embarazo tengan verdadera asertividad. Por ello, no se consideran abortivas.

Algunas pueden ser utilizadas también durante las primeras semanas de un embarazo, pero su efectividad disminuye drásticamente y en cambio, pueden causar malformaciones o riesgos a la salud.

Brevemente, entre las infusiones que se recomiendan se encuentran: el perejil, el poleo y el cohosh azul (caulophyllum thalictroides, también llamado raíz de india o raíz de paposo). La mezcla de estas sustancias puede resultar contraindicado y no debe practicarse sin la autorización de un especialista.

Otro remedio que se puede administrar, pero no en conjunto con las hierbas antes mencionado, es el de dosis altas de vitamina C. Al parecer, puede impedir embarazos o interrumpirlos en etapas muy tempranas, aunque su efectividad no es absoluta.

(Esta información se basa en los escritos de Rebecca Chalker y Joy Gardener, no en pruebas médicas ni científicas.)