Angelitos

Descubre los angelitos de William-Adolphe Bouguereau

Angelitos de William-Adolphe Bouguereau
Susurros de amor por William-Adolphe Bouguereau. © Dominio público

Antes de la llegada del arte moderno y abstracto de finales del siglo IXX y la mayor parte del siglo XX, existió en el ser humano el deseo de plasmar en enormes pinturas la belleza celestial personificada en seres celestiales y humanos. Algunos de estos seres fueron los angelitos, que llegaron a representar una unión de cielo y tierra.

En la Edad Media, cuando la influencia cristiana se hizo la fuerza que guiaba el arte y al pintor como medio de la divinidad, los angelitos o "putti", que hoy se conocen como querubines, a menudo tenían una naturaleza tanto celestial como terrenal, ya que eran la representación visual del amor.

Su origen es más antiguo que el cristianismo. A Eros, el dios del amor griego, se le representaba a veces como un niño. Luego Cupido, la versión romana de Eros, se fue convirtiendo en el bebé alado y travieso que flechaba a los enamorados. 

Esta imagen facinó a los pintores del Renacimiento y los periodos del arte que siguieron. El pintor William-Adolphe Bouguereau, que nació el 30 de noviembre de 1825  y murió el 19 de agosto de 1905, fue uno de los últimos pintores altamente reconocidos y apreciados por sus angelitos y otras figuras alegóricas plasmadas en sus pinturas. Su inspiración se refleja en sus propias palabras acerca de su disciplina artística: 

"Cada día ir a mi taller llena de alegría. En la noche, cuando por falta de luz me obligo a detenerme, apenas puedo esperar a la mañana siguiente… si yo no me puedo entregar a mi querida pitura, soy infeliz." 

William-Adolphe Bouguereau pintó 826 pinturas durante su vida.

Era un tradicionalista firme. Sus pinturas y temas mitológicos eran interpretaciones de temas clásicos tanto paganos como cristianos. Se concentraba en el cuerpo humano desnudo femenino, pero con frecuencia acompañaba a sus figuras femeninas con angelitos.

Sus pinturas traían a la vida diosas, ninfas, bañistas, pastoras y madonas e interesaron a muchos mecenas adinerados de la época.

Hoy en día, sus pinturas de angelitos o querubines han vuelto a ser muy populares debido a un resurgimiento en el gusto popular por la pintura realista y por las imágenes de ángeles. 

El estilo de Bouguereau era idealista y muy pulido. Él expresó: "Sólo hay un tipo de pintura. Es la pintura que presenta el ojo con la perfección, el tipo de esmalte hermoso e impecable que se encuentra en Veronese y Tiziano."

''Uno tiene que buscar la belleza y la verdad '', le dijo Bouguereau a un entrevistador en 1895.

Tres pinturas con angelitos

Susurros de amor

Rêverie Première (Primer ensueño en español) es también conocido en inglés como Susurros de amor. El trabajo se completó en 1889 y se encuentra en el Museo de Arte de Nueva Orleans.

Rêverie Première, que mide 157.48 x 92.71 cm (62 x 36 1/2 pulgadas), presenta a una mujer joven sentada en una roca con un jarrón bajo el brazo y un Cupido susurrando en su oído. El jarrón entero es un símbolo de virginidad. 

Chansons de printemps

Chansons de printemps (Canciones de primavera) fue pintada en 1889. Es un óleo sobre lienzo que mide 58½" x 39¼" (148.6 x 99.7 cm.)  Representa a una joven sentada en la base de una ladera rocosa en un claro del bosque. Es una imagen de la renovación de la primavera.

Los dos querubines hacen que su corazón se despierte poco a poco al amor.

La invasión 

La invasión, cuyo título se traduce también como "El nido de avispas", "trampa" o "situación difícil" es un óleo sobre lienzo de 1892. Los querubines que rodean a la figura de la joven apuntan sus pequeñas flechas hacia ella, como un enjambre a punto de picarla.

A cupido se le relaciona con las abejas pues una antigua historia contaba que una vez Cupido se quejó con su madre, Venus, de que las abejas causaban demasiado dolor para ser tan pequeñas. A eso ella contestó que él también hacía lo mismo con sus flechas. 

Las pinturas de William-Adolphe Bouguereau dan una imagen de los ángeles en la imaginación popular. Estos "putti", o querubines, que en realidad tienen más relación con el dios romano Cupido que con los ángeles bíblicos, expresan la dimensión divino-erótica del amor romántico entre los seres humanos.