Amigos en la Biblia

Historias de amistad en la Biblia

Por algo Proverbios 17:17 dice que “en todo tiempo ama el amigo, y el hermano nace para tiempo de angustia.” Los verdaderos amigos son aquellos que no te abandonan en los momentos críticos de la vida, y en vez de apartarse de ti, te apoyan en oración y te animan en la fe. Considera la historia de estos amigos en la Biblia, y pídele al Señor que te ayude a ofrecer este tipo de amistad a otros.

Noemí y Ruth: Cuando se encontraron solas, estas dos mujeres cuidaron la una por la otra.

Probablemente el pasaje mas recitado cuando se habla de la lealtad entre amigas es Rut 1:16-17. Dice: “Tu Dios será mi —¡No me pidas que te deje y que me separe de ti! Iré a donde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Moriré donde tú mueras, y allí quiero ser enterrada. ¡Que el Señor me castigue con toda dureza si me separo de ti, a menos que sea por la muerte! (DHH)

David y Jonathan: Primera de Samuel 3 dice que estos dos fueron amigos casi instantáneamente. Jonathan fue príncipe de Israel, hijo del rey Saúl, enemigo de David. Puso su propia vida en riesgo para ayudar a su amigo a escapar la persecución de su padre. El día que David escapó, hicieron un pacto de amistad que probó ser beneficioso para Jonathan después que David llegó a ser el rey de Israel.

Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego: Cuando fueron exiliados a Babilonia, estos cuatros jóvenes propusieron en sus corazones no contaminarse con la cultura pagana del imperio para así no ofender a Dios.

Juntos se pusieron de acuerdo en esto y vieron el respaldo del Señor. Daniel 1:17 dice que  “Dios les dio a estos cuatro jóvenes conocimientos e inteligencia en todas las letras y ciencias.” Es bueno cuando podemos contar amigos en la fe durante las verdaderas pruebas de la vida.

Jesús y los hermanos Lázaro, María y Marta: En los evangelios vemos a Jesús en la casa de estos tres hermanos por lo menos en dos o tres ocasiones.

La casa de esta familia estaba en Betania, no  lejos de Jerusalén, y parece que Jesús paraba ahí de vez en cuando durante sus viajes. En Lucas 10:38-42 lo vemos ensenando en un hogar, María esta escuchándolo atentamente y Marta haciendo oficios. María también fue quien ungió a Jesús con perfume. Luego vemos a Jesús compartir en el dolor de estas hermanas cuando Lázaro muere. Jesús llora por su amigo y lo resucita. Juan 11:5 dice que Jesús amaba a estos hermanos.

Felipe y Natanael: ¿Cuántas veces no has salido a contarle a tu amigo las buenas noticias y ocurrencias de tu vida? Cuando Jesús llama a Felipepara ser uno de los 12, y este reconoce que quizás Jesús es el Mesías que habían estado esperando, el va y se lo cuenta a su amigo Natanael, quien al principio estaba dudoso de lo que su amigo le contaba. Felipe simplemente le dijo “ven, y ve.” Con ese reto Natanael va, conoce a Jesús y termina siendo uno de los 12 también.

Pablo y Silas: Estos dos hombres fueron compañeros en el ministerio, con todos sus triunfos y tribulaciones. En Hechos 16 lo vemos juntos en la cárcel y ahí empiezan a orar, cantar y alabar. Dios usa un temblor de tierra para librarlos de ahí. Imagínate las veces que ellos quizás recordaron ese día, y como Dios se glorifico en medio de una circunstancia difícil.