Algunas plantas abortivas y sus peligros

Hierbas abortivas y sus posibles efectos secundarios

Las plantas medicinales se han utilizado desde la más remota antigüedad para combatir enfermedades de todo tipo, bien por vía externa mediante emplastos o ungüentos, como por vía interna mediante infusiones, decocciones, jarabes, pócimas  o consumidas directamente como alimento.

Existen algunas que pueden provocar el aborto, la mayoría de ellas por su fuerte acción sobre el útero. Las hay que parecen inofensivas e, incluso, se utilizan en muchos hogares como infusión de cabecera, pero es muy importante saber sus posibles efectos para evitar que una embarazada sufra un aborto no deseado, así como otros posibles peligros y efectos secundarios.

Vamos a informar a continuación sobre alguna de ellas.

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Beneficios y peligros del azafrán

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Crocus sativus o la flor del azafrán con sus estigmas. Foto © Line1

Conocida mundialmente debido a su uso como especia y colorante alimentario, es también utilizada en algunos lugares para realizar infusiones u otro tipo de bebidas o preparados.

Esta planta medicinal es originaria de Oriente y la parte utilizada es el estigma de la flor. Por ello su elevado precio, ya que para obtener un kilogramo de azafrán se necesitan unas cien mil flores, y su recolección se realiza de forma manual por personal especializado.

En grandes dosis es una planta tóxica y abortiva. En la antigüedad se utilizaba como método para provocarlo, pero era una práctica muy peligrosa, ya que puede producir graves hemorragias, y en muchas ocasiones moría, además del feto, la madre.

Si se utiliza solo como condimento o colorante no existe peligro alguno, ya que para su toxicidad es necesario unos 10 gramos aproximadamente de azafrán.  Tampoco parece revestir mucho riesgo su uso en infusión, ya que para ello es necesario solo unos 2 gramos por litro de agua, de la que se aconseja tomar unas 3 tazas al día. Con lo cual tomaríamos menos de 2 gramos de estigma diario.

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Tizón de maíz

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Tizón del maíz. Foto © Eurleif

Esta planta medicinal no es tóxica, pero sí puede resultar abortiva, por lo que hay que tenerlo en cuenta en caso de embarazo.

Se cría en los maizales y es una especie de hongo muy pequeño. El aspecto del maíz cuando se instala el tizón es de color negro, como si fuera quemado. De ahí la denominación “tizón”.

Las esporas contienen alcaloides como la ustilagenina y la ustilagotoxina, y es la parte de la planta más activa.

En algunos lugares de América se utiliza por sus propiedades hemostáticas y para facilitar partos.

A pesar de su nula toxicidad, es recomendable utilizarla siempre bajo supervisión del médico o farmacéutico, ya que en otro caso podría llegar a ser peligroso por sus fuertes efectos abortivos.

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Artemisa

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Artemisia vulgaris. Foto © Fice

Es una de las plantas medicinales más antiguas del mundo y posee diferentes propiedades medicinales. Las partes que se suelen utilizar con fines medicinales son las extremidades floridas y las hojas.

Es emenagoga, es decir tiene la propiedad de provocar y regular la menstruación.  Pese a esto, no está considerada una planta abortiva, aunque en la antigua Grecia sí se le atribuía esta característica.

A dosis elevadas es una planta tóxica, y  aunque, como mencionamos arriba, es incierto su poder abortivo, no se recomienda su uso a las embarazadas por sus posibles efectos negativos sobre el feto.

Como en la mayoría de los casos, su uso en infusión es la forma más segura, siempre que no se abuse de cantidad de planta y frecuencia. Bastará con agregar 30 gramos de hojas y flores secas por litro de agua. Se recomienda 1 taza al día.