Adolescentes que mienten

Aprende a detectar si tu hijo o hija no te dice la verdad

Mentiras
Las mentiras de los adolescentes pueden detectarse. Giorgio Majno/Gatty Images

Todos los humanos mienten o han mentido alguna vez en sus vidas. A partir de los 2 años, los niños comienzan a mentir. Generalmente durante la infancia el objetivo de esas mentiras es evitar problemas. Poco a poco las razones que llevan a los niños a mentir cambian y también cambia la idea que los pequeños tienen de la mentira. Para que los niños y las niñas entiendan que la mentira no es aceptable, es imprescindible que sus padres sepan hacérselo entender, tanto con explicaciones como con su ejemplo.

La llegada de la adolescencia

Con la adolescencia, los chicos y las chicas que mienten suelen haber encontrado buenas estrategias para no ser descubiertos. Pero eso no quiere decir que sus padres no puedan hacerlo. Sobre todo si tienen información sobre los signos habituales que identifican una mentira.

Es importante que los padres y madres de los adolescentes detecten las mentiras de sus hijos. La razón es que los adolescentes mienten, casi siempre, porque necesitan privacidad y quieren esconder sus actividades. Pero muchas veces, los chicos y las chicas miente porque están viviendo una situación que se les hace intolerable y no saben cómo explicitarla. Esto suele ocurrir con muchos de los adolescentes que sufren bullying, acoso sexual o acoso por internet. También con los que comienzan a tomar drogas o entran en un grupo peligroso, una pandilla o se juntan con amigos con costumbres que saben que sus padres no aceptarán.

Otra de las razones que llevan a los adolescentes a mentir, en este caso a las adolescentes, es la falta de entendimiento con sus padres en cuando a su vida sexual. Los padres que imponen a sus hijas sus propias ideas en cuanto a su sexualidad, se encuentran con frecuencia con que estas no lo hacen pero los mienten para que no se enteren.

En todos estos casos, las mentiras implican riesgos graves para la seguridad y la salud de los adolescentes, por esa razón es una buena idea que los padres aprendan a detectar esas mentiras.

Cómo detectar sus mentiras

  1. La mirada. Muy pocas personas son capaces de sostener la mirada cuando están mintiendo o si lo son es porque son mentirosos habituales. Pero, en general, los adolescentes se descubren a sí mismos en una mentira cuando se les mira a los ojos.
  2. Picor en la nariz y manos frías. Cuando alguien está mintiendo eso afecta a sus constantes vitales. Lo primero que ocurre es que aumenta la presión sanguínea y eso hace que pique la nariz y que las manos se queden frías. Dos signos que pueden mostrar que nuestro hijo nos está mintiendo.
  3. Posición del cuerpo. Las personas que dicen la verdad tienden a situarse de frente, las que mienten, se ponen ligeramente de lado con respecto a la persona con la que están hablando y suelen echar el cuerpo un poco hacia adelante. También es frecuente que el mentiroso cruce los brazos.
  4. Movimiento de las manos. Los que dicen la verdad suelen utilizar las manos para enfatizar sus palabras, los mentirosos mantienen sus manos quietas.
  5. Respuesta con repetición. Cuando la mentira del adolescente es una respuesta a una pregunta que le hemos hecho es muy habitual que utilice algunas frases hechas para darse tiempo a preparar la mentira que va a decir. Y por eso será habitual que antes de contestar repitan la pregunta que les hemos hecho y después de ello, expresiones como “¿Quieres que te diga la verdad?” o “Mira, voy a contarte lo que pasó”.
  1. Mentiras al teléfono. Es mucho más fácil para la inmensa mayoría de las personas mentir por teléfono que cara a cara. Eso no quiere decir que debamos desconfiar de todo lo que los adolescentes nos digan por teléfono pero si hay algo que nos hace sospechar, haremos bien en hablar con ellos cara a cara.
  2. Sonrisa falsa. Cuando alguien dice la verdad usa todos los músculos de su rostro, pero los mentirosos, no. A la hora de mentir, los adolescentes intentan hacer el menor número de gestos posible y suele ser muy habitual que sonrían solo con la boca pero no con los ojos.