Adolescentes con complejos

Claves para ayudarles a superarlos

La pubertad es la época de la aparición de los complejos físicos. Casi no hay adolescente que se libre de ellos. Unos se sienten mal porque son bajos, otros porque son demasiado altos, otros porque están delgados o por el contrario porque están gordos o porque tienen granos o porque creen que tienen la nariz, el trasero o los pechos demasiado grandes. Casi cualquier excusa es válida para sentirse mal o diferente.

  • La estética no es el único valor. Es indudable que en nuestra sociedad se le da mucha importancia a la apariencia y luchar contra ello es muy difícil pero al menos hay que conseguir que chicos y chicas tengan claro que hay otros valores tan importantes o más que el físico.
  • La perfección no existe. Muchas veces los complejos nacen de la búsqueda de la perfección. Es muy importante que los adolescentes aprendan pronto que la perfección no existe, es solo un ideal. Y no solo eso, también deben aprender a descubrir la belleza de las imperfecciones.
  • Reforzar su posición ante sus amigos. La amistad es importantísima a esa edad y la opinión del grupo tiene mucho poder sobre las emociones de los adolescentes. Pero podemos enseñarles a que aprendan a reforzar su posición y defender su propio punto de vista sobre cualquier cosa, aunque difiera del punto de vista de la mayoría.
  • Asumir la frustración. Es importante que aprendan pronto que no todo es como ellos querrían que fuera, ni su propio cuerpo ni muchas otras cosas. Una buena tolerancia a la frustración hará de ellos adultos mucho más seguros de sí mismos.
  • No destacar siempre lo que hacen mal. Hay veces que los padres se enfocan excesivamente en aquello en lo que sus hijos fallan y olvidan que hay muchas otras cosas que hacen muy bien. Es importante corregirlos pero es igual de importante resaltar aquellas cosas en las que chicos y chicas son buenos. Eso les hará sentirse mejor con ellos mismos.