Abortos como causa de infertilidad

Sexto factor de riesgo que puede provocar infertilidad en la mujer

Foto © | Elsa García

¿Qué es el aborto?

El aborto es la pérdida del producto fecundado o la terminación del embarazo. En el área ginecológica el aborto se divide en dos tipos: los involuntarios o espontáneos y los electivos (la madre decide no seguir con el embarazo). Dependiendo de las semanas de embarazo, cuando ocurre un el aborto involuntario, hay que realizar un legrado (raspado de las paredes del útero) para eliminar tejido innecesario.

En el caso del aborto electivo (si no es durante las primeras ocho semanas) es es indispensable que se lleve a cabo por medio de una cirugía.

Aunque toda intervención quirúrgica trae consigo riesgos potenciales, la comunidad médica está de acuerdo en que un aborto realizado en un ambiente esterilizado y llevada a cabo por un buen médico no debe poner en peligro el futuro de tu salud reproductiva.

¿Cómo puede el Aborto afectar la fertilidad?

Sin embargo, frecuentemente, los abortos se llevan a cabo en condiciones no óptimas provocando infertilidad cuando se produce:

- daño en el cérvix

- desgarro en el útero

- perforación del el intestino

En todos los casos, los instrumentos que se utilizan para remover el feto pueden rasgar dichas áreas, lo que puede causar hemorragias y hacer muy difícil o imposible el embarazo en el futuro. Adicionalmente, en ocasiones puede formarse un absceso dentro del abdomen, que en caso de no ser tratado puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica (otro riesgo contra la fertilidad).

Si el aborto es realizado correctamente, es poco probable que uno o dos tengan efectos negativos en tu fertilidad. Sin embargo, si son realizados de manera frecuente y entre intervalos de tiempo cortos (como cuando es usado como método anticonceptivo) la cirugía, por sí misma, puede ocasionar condiciones que afecten tu fertilidad:

- Cérvix incompetente: Después de tantos abortos el cérvix se vuelve débil y no puede resistir todo un embarazo.

- Cuello uterino estrecho: Ya que después de cada aborto se pueden formar cicatrices, muchas de estas operaciones pueden causar adherencias quirúrgicas.

- Capa uterina dañada: Un aborto implica raspado de la capa que cubre el útero. Cuando es realizado con frecuencia las cirugías dejan la capa muy delgada y fina y eso puede provocar problemas desde la implantación del embrión hasta problemas de crecimiento, defectos de nacimiento, parto prematuro o aborto espontaneo.

¿Cómo puedo protegerme del aborto para no poner en riesgo mi fertilidad?

Aunque la mayoría de los abortos que se llevan a cabo en los Estados Unidos son realizados en ambientes seguros, algunas recomendaciones útiles que puedas detectar a tiempo cualquier problema mencionado arriba son:

- Abstente de tener sexo por al menos seis semanas después de un aborto. Así evitarás el riesgo de daño estructural e infecciones.

- Mantente atenta a cualquier signo de infección (dolor severo pélvico, cólicos abdominales, fiebre o hemorragia) después de un aborto.

Es natural que exista sangrado entre dos o cuatro semanas después del aborto, pero este no debe ser un flujo más abundante que una menstruación ligera.

- Hazte pruebas de enfermedades de transmisión sexual. Si alguna de las pruebas sale positiva, dale el tratamiento correspondiente con la asesoría de tu doctor/a.

Nota preventiva

Es muy importante que estés muy atenta a las primeras horas y días que preceden el aborto para poder identificar potenciales problemas (sangrado abundante o dolor en exceso), ya que cuando el tratamiento es inmediato se puede prevenir el daño a la fertilidad.

Fuentes:
Bruce K. Young, A. Z. (2009). Miscarrage, Medicine & Miracles. Nueva York: A Bantman trade.

Niels H. Lauersen, C. B. (2000). Getting Pregnant: What You Need to Know Right Now. Nueva York: Touchstone.