A mi perro no le gusta bañarse

Cómo lograr que a tu perro le encante

Leon2.JPG
Foto © Jeannette Cordero

¡Llega la hora de ese tan aborrecido baño! El baño del perro no es nada agradable tanto para ti porque sabes que a tu perro no le gusta, como para tu perro que odia (absolutamente) que lo bañen. Ten compasión de él. El problema es que tu perro asocia el baño con lo negativo y no es para menos. A nadie le gusta que lo obliguen a hacer algo, mucho menos que lo mojen, lo restrieguen y lo estrujan. No obstante, esto puede cambiar tanto para ti como para él.

Te lo aseguro.

Inspecciona a tu perro diariamente

Es muy importante que siempre acaricies a tu perro y que todos los días le chequees todo el cuerpo, las patas, los dientes y encías, su pelaje. Esto no solo te mantendrá al tanto de cualquier cosa fuera de lo normal, sino que será más fácil para ti o para el peluquero cortarle las uñas, el pelo y bañarlo. También será muy útil para el veterinario cuando le tenga que hacer un chequeo rutinario. Acostumbra a tu perro desde que lo obtengas.

Acostumbra al perro desde que sea un cachorro

Si hacías ciertas actividades de niño y las continúas haciendo de adulto, entenderás lo importante que es que algo te guste desde pequeño. Lo mejor es acostumbrar al perro a bañarse desde que sea un cachorro. Pero aunque es más fácil inculcarle al can asociaciones positivas si es un cachorro, también lo puedes hacer con un perro a adulto, así que sigue leyendo.

Lo que no debes hacer

En verdad para muchos el baño es un proceso desagradable  y el cual vale la pena esquivar a toda costa. Primero te diré lo que no debes hacer: cada vez que Elena va a bañar a su perro, le dice, “Max, ¡baño!” El perro sale disparado y se mete debajo de la cama. ¿Te suena? En primer lugar al perro nunca se le debe anunciar que algo malo está a punto de suceder.

Si lo haces para que sepa lo que se aproxima, solo le causarás ansiedad. Tal vez te parezca chistoso que se vaya corriendo cada vez que dices algo palabra. Ponte en su lugar: si odias las vacunas y se te aparece un doctor con una jeringuilla, no pensarás que es muy chistoso, ¿verdad? No se lo hagas a tu perro. Cuando le vas a hacer que no le gusta (bañarlo, cortarle las uñas o el pelo, llevártelo del parque de perros, etc.) no se lo digas. No lo llames por su nombre ni uses ningún mandato. Recógelo sin decir nada. Abstente de correr detrás de él. Tampoco le grites, lo castigues o lo obligues a bañarse. El baño tiene que ser un proceso calmado y positivo, no algo que aterroriza al perro.

Ensenarle al perro a disfrutar de un buen baño

Para que a tu perro le guste bañarse, tú como dueño debes lograr que asocie el baño con cosas positivas. Podrías colocarle juguetes en la bañera para que se entretenga, delicias, trozos de comida, como pollo, incluso un juguete Kong rellenado con delicias.También utiliza cariciasy palabras para animarlo.

Te presento una serie de pasos que te ayudarán a inculcarle a tu can asociaciones positivas. Cada paso se debe llevar a cabo en días distintos y con numerosas repeticiones.

La repetición, paciencia y la calma son clave.

1. Tu perro debe conocer el baño de tu casa. Llévalo al baño, permítele que entre y salga. Anímalo a jugar en el baño, a divertirse y a recibir recompensas tales como delicias y juegos.

2.  Invítalo a jugar en la bañera. Llévale juguetes y delicias.

3. Abre ligeramente el grifo de la bañera cuando tu perro no esté adentro. Deja correr el agua y que tu perro la observe. Mete las manos al agua y juega con esta. El perro verá que te gusta.

4. Haz los pasos 2 y 3 juntos, pero sin que el agua moje al perro. Dale una delicia a tu can antes de abrir la llave de agua, juega con él mientras esté abierta y después de cerrarla. Dile palabras alentadoras.   

5. Un día, tras meter al can en la bañera, abre el grifo, moja una toalla y pásasela al perro por el cuerpo de manera muy suave.

Recuerda siempre darle delicias y permitir que él juegue. Después de sacarlo de la bañera, asegúrate de secarlo.

6. Otro día, repite el paso 5, pero en vez de una toalla utiliza la mano. Con una mano acaricia a tu perro y con la otra lo puedes ir mojando levemente. Cuando termines sécalo.

7. Diluye un poco de champú para perros y colócalo al lado de la bañera. La próxima vez que tu perro esté en la bañera, abre el grifo, mójalo un poco y agrega un poco de champú, acláralo y sécalo con una toalla. Esta es una especie de mini baño, así que solo enfócate en una parte del cuerpo, tal como las patas traseras.

8. Repite el paso 7 las veces que sea necesario, pero ve prolongando el proceso hasta que el des un baño completo. Si es necesario, utiliza un secador de pelo, sobre todo si tienes un perro de pelo largo. No olvides siempre utilizar juguetes y delicias.

Después del baño de tu perro

El perro debe recibir un gran premio tras el baño. ¿Por qué no lo invitas a pasear? ¿Qué un inolvidable juego de tira y afloja? O tal vez, el baño significa que ya es hora de la cena. Si tu can sabe que una buena recompensa está en camino, tendrá ganas de bañarse. Es más, ¡le encantará!