Carrera a campo traviesa

Una de las modalidades más completas del atletismo

campo traviesa
 Ian MacNicol /Getty Images

La modalidad atlética llamada campo a través o a campo traviesa se define como una de las pruebas más duras y completas del atletismo. En inglés se conoce con el nombre de Cross-Country, aunque acostumbra a hablarse de ella simplificando a Cross. De esta manera, cuando nos referimos a este tipo de pruebas acostumbramos a hablar de “cross”.

Nociones básicas

El tipo de pruebas que se fundamentan en esta modalidad del atletismo, acostumbran a trazarse circuitos de entre 4 y 12 Kilómetros, según sea la dificultad y nivel de la prueba en cuestión.

Las pruebas se desarrollan, habitualmente, en doble categoría, la principal de forma individual y la segunda por equipos. Normalmente, la categoría por equipos se cuenta mediante las puntuaciones obtenidas de forma individual por cada representante de cada país. De esta manera, el país que mejor puntuación media o más corredores tiene entre los mejor colocados en la clasificación final, mayor será la clasificación del país en cuestión. La salida de este tipo de competiciones acostumbra a ser anunciado, como el de muchas otras competiciones atléticas, por el disparo hacia el cielo de una pistola. Los corredores deberán estar dispuestos en la línea de salida, intentando dejar espacio entre si para poder comenzar la carrera. Los circuitos se trazan siempre intentando recorrer terrenos totalmente naturales, evitando terrenos donde haya carreteras o cualquier otra cosa construida de forma artificial.

Solo en ocasiones se realiza cambios en la naturaleza de cada parte del camino, para rebajar obstáculos excesivos o para tapar partes de carretera con tierra o gravilla. Estos circuitos acostumbran a estar cerrados en sus inicios especialmente, aunque se deja la apertura suficiente para que todos los participantes puedan comenzar la prueba con suficiente espacio como para correr, adelantar y maniobrar como crean oportuno.

Breve historia y competiciones importantes

Las carreras de campo a través se han disputado desde mucho antes de existir documentación posible como para contrastar sus inicios. Su naturaleza sencilla basada en carreras al aire libre por terrenos escarpados o con dificultades naturales, lo hacen un deporte cuya práctica no exige grandes conocimientos ni inventos. No obstante, hubo un momento en la historia en el que alguien tuvo la idea de coger este ejercicio deportivo, darle forma, unas reglas y una estructura para acabar convirtiéndolo en un deporte oficial. Esto ocurrió a mediados del siglo XIX, y se sitúa en Inglaterra, donde la modalidad disfrutó de gran popularidad en colegios y entre personas que querían practicar deporte sano. Aunque no seria hasta principios del siglo XX, cuando se celebrada la primera competición basada en unas reglas concretas, una estructura determinada y unos objetivos pactados. Fue en 1903 cuando arrancó la llamada Cross-Country de Naciones, cuya historia se dilataría e iría en paralelo con la evolución de la modalidad atlética de a campo traviesa. Esta importante modalidad creada en 1903, coincidió su final con la inclusión de la modalidad en la Federación Internacional de Atletismo (IFFA).

Esto ocurrió en 1972 cuando, tras 59 ediciones del Cross Country de Naciones, la IFFA incluyó campo a través en su programa y decidió montar su propia competición mundial. La llamó Mundial de campo a través, en su idioma original World Cross Country Championship. Aunque las reglas y la estructura de la prueba resulto ser, prácticamente, una continuación de lo que había sido el Cross Country de Naciones, la competición resultaba distinta. De esta manera, desde 1973, la mayor competición dedicada, exclusivamente, al campo a traviesa es el World Cross Country Championship, que hasta la fecha lleva disputadas 40 ediciones, camino de superar a su antecesor. Además, la modalidad se disputó olímpicamente en los inicios de la historia de los Juegos Olímpicos modernos, concretamente durante las Olimpiadas de San Louis (EE.UU) en 1904, Estocolmo (Suecia) en 1912, Amberes (Bélgica) en 1920 y Paris (Francia) en 1924.