9 señales de que no merece la pena repetir la primera cita con un hombre

Una cita desastrosa
Una cita desastrosa. Andersen Ross / Getty Images

Hay algunas actitudes que en la primera cita indican claramente que es mejor buscar a alguien más receptivo o compatible contigo. Veamos las 9 señales de que no merece la pena repetir la primera cita con un hombre.

1. No te mira. Puede ser que no te mire a los ojos cuando habla por timidez, lo cual resulta bastante molesto pero no desconsiderado. Lo malo es cuando mira a todas partes menos a ti. O que pasee la mirada por el local y las demás mujeres, como si fuera el jefe de seguridad o todo lo que ocurre alrededor fuera más interesante que tú.

Y por supuesto, si no te mira tampoco te escuchará.

2. Te sientes incómoda. Obligada a sonreír, a llevar la conversación, a cambiar tu forma de ser y de hablar porque él censura cualquier cosa que dices o te lleva la contraria en todo, como si en vez de una cita se tratara de un combate verbal para ver quién es más inteligente.

3. No te ríes. Esta es mala señal porque indica que tienen muy poco en común, y además que él no se ha esforzado en caerte simpático o seguirte el juego. Y una primera cita debería ser eso, un juego ligero, placentero, con gotitas de buen humor, que les deje a los dos con ganas de más.

4. Él no es caballeroso. Huye de los tipos con aspecto descuidado, que no te preguntan dónde quieres ir o si estás a gusto. Si además de ser grosero no te invita ni siquiera a un café, está justificado que te levantes y le dejes plantado. La primera señal de que un hombre merece la pena y está interesado en ti es que se esfuerza, aunque sea mínimamente y por cortesía, en hacerte sentir a gusto.

5. Es negativo. Todos pasamos por tiempos complicados hoy en día, pero eso no es excusa para ser quejicas ni pesimistas, menos aún con una potencial pareja. Esos hombres que se pasan la cita echando pestes de su trabajo o dejando caer gotas de sarcasmo, negatividad y amargura… bueno, sencillamente no se merecen una segunda cita.

6. Cuando llegas a casa estás enfadada. Si al hacer recuento mental de la cita tienes ganas de llamar al tipo y decirle que es un pesado, un bocazas o un maleducado… bueno, no lo hagas. En realidad estás enfadada contigo misma por haberle aguantado, pero eso demuestra que eres más considerada que él. No le des mayor importancia y aprende la lección para la siguiente cita.

7. Está pendiente del celular. Tal vez parece que te escucha, pero siempre con un ojo puesto en la pantalla de su teléfono. O sea, en realidad está demostrándote que no mereces su atención. Si además te interrumpe para hacer llamadas, más vale que te levantes y te marches. Quizás ni siquiera se dé cuenta cuando cuelgue.

8. No te deja hablar. A todos nos gusta hablar de nosotros mismos, pero cuidado con los egocéntricos que solo emplean frases que incluyen las palabras “yo, mí, me, conmigo”, gustan de monólogos interminables y parecen alérgicos a las preguntas. ¿Reconoces esa sensación de haberte pasado horas escuchando al otro, conocer detalles de su intimidad que casi preferirías ignorar y saber el nombre de su ex, pero que él no sepa ni cómo se llama tu perro?

9. Es todo demasiado perfecto. También puede ocurrir que él sea absolutamente caballeroso, encantador, un oyente atento que solo tiene ojos para ti, un conversador apasionado que dice cosas interesantísimas y sabe dejar caer un chiste en el momento adecuado.

Pero ten cuidado si parece demasiado bueno para ser verdad. El afán de perfección y las actitudes de seductor decimonónico suelen ser síntoma de un complejo de inferioridad bien escondido.