8 pasos para crear un bonsái

Para crear un bonsái no hay que ser un experto, es cuestión de empezarlo

Bonsái
Bonsái. Getty Images

Cada vez que visito el área de jardinería en cualquiera de mis tiendas favoritas, siempre busco los bonsáis. Por alguna razón, estos pequeños árboles me transportan a otra época o a otro lugar del mundo. Es como si estuviera visitando un bosque encantado donde habitan duendes, hadas y otros seres mitológicos.

Recuerdo la primera vez que compré uno. Lo llevé a casa y lo coloqué en la mesa de centro de la sala.

Se veía fenomenal. Era la pieza más comentada en todas las visitas. Claro está, mientras se mantuvo con vida.

Luego de un tiempo dentro de la casa se le notaba a simple vista el decaimiento. Terminó casi sin hojas y visualmente no muy atractivo. Pero una vez lo saqué al patio y comenzó a recibir agua de lluvia, sol y sereno, el pequeño árbol volvió a ser el espectáculo que fue en un principio.

Entonces estudié un poco más sobre esta técnica llamada bonsái, de dónde provenía y cómo se les trataba a estos pequeños arbolitos. Tanto estuve hasta que logré dominar las bases de este antiguo arte.

1) El bonsái crece mejor en exteriores

Lo primero que hay que saber es que estos pequeños titanes crecen mejor bajo el sol. Los puedes entrar a la casa ocasionalmente cuando tengas visitas o una cena. Pero para trabajar plantas bajo esta técnica usualmente se necesita buena luz solar. Tratar de mantenerlos en interiores puede ser una tarea frustrante.

2) Escoge el tipo de árbol o arbusto

Aunque las plantas más comunes para trabajar esta técnica son los ficus, el enebro o “juniper” y el arce, existen muchísimas otras especies con las que se puede trabajar. Desde una cheflera, hasta una planta de gardenias. 

A la hora de escoger plantas, busca las de crecimiento rápido y que produzcan muchas ramas y hojas.

También plantas a las que le guste la poda, ya que para mantenerles la forma tendrás que podarlas a menudo.

3) Utiliza un tiesto adecuado

Uno de los elementos clásicos del bonsái es el tipo de tiesto. Este debe ser uno más ancho que alto, o sea de poca profundidad. La meta es restringir el crecimiento de las raíces. Es importante que el tiesto tenga buenos boquetes en la parte de abajo para drenar los excesos de agua.

4) Tierra para bonsái

El bonsái necesita un tipo de tierra específico. Esta debe ser suelta, granulada y que mantenga buen drenaje. Una de las formas más fáciles de aniquilar un bonsái es con el exceso de agua o cuando se compacta el terreno, ya que esto no permite que pase oxigeno a las raíces. Si tienes dudas lo mejor es ir a la tienda y pedir sustrato para bonsái ya preparado.

5) Rejillas para los boquetes de drenaje 

Una vez tengas el tiesto, coloca una pequeña malla o rejilla sobre los boquetes para drenaje. Esto evitará que la tierra o sustrato se salga por los boquetes. Puedes anclar la rejilla por dentro de la base del tiesto con un pequeño alambre que se cruce entre los boquetes.

6) Alambre para soporte (opcional)

Puedes colocar otro pedazo de alambre fino, entrando las puntas extremas por los boquetes del drenaje, de abajo hacia arriba.

Así también amarrar las raíces o el tronco de la planta. Esto evitará que se mueva de lugar cuando estés agregándole la tierra.

5) Desnuda las raíces de la planta

Cuando compramos plantas, sus raíces vienen cubiertas con tierra. Esta no es la ideal para crear bonsáis. Entonces es importante quitarle esta tierra con delicadeza y dejar las raíces limpias. Posiblemente tengas que cortarle los excesos de raíz para acomodar tu planta dentro del tiesto para bonsái.

6) Coloca la planta dentro del tiesto y agrega tierra

Para principiantes, lo ideal es colocar la planta en el centro del tiesto. Esto te asegurará mejor balance visual y podrás rellenar mejor el tiesto. Asegúrate de rellenar bien los espacios, que no queden bolsillos vacíos entre las raíces.

Una vez el tiesto quede bien relleno de tierra, puedes buscar un lápiz o alguna pequeña varilla para punzar la tierra delicadamente.

Así te asegurarás de que la tierra se esparza y no queden bolsillos de aire entre las raíces.

7) Poda el exceso de ramas y dale forma 

Elimina con una tijera los excesos de ramas, y dale forma a la planta, de manera que asemeje la de un árbol adulto en crecimiento. Tal vez dejándole más fronda en la parte superior. Las formas de fronda más utilizadas son las triangulares.

8) Hora de hidratar tu nuevo bonsái

Coloca tu nuevo bonsái con todo y tiesto dentro de un envase grande con agua, tipo baño de María. Deja que el agua llegue hasta más de la mitad de la altura del tiesto del bonsái. La idea es que le entre el agua por los boquetes de drenaje hasta que la tierra llegue a su punto de saturación. Sácalo luego de haber remojando en agua de 15 a 20 minutos.

Una vez bien hidratado, coloca tu nuevo bonsái en el exterior en un lugar donde reciba buen sol y donde quede bien aireado. Dale tiempo a que se recupere y se adapte a su nueva casa. Según se desarrolle y veas los resultados, te aseguro que no podrás esperar para crear el próximo.