8 cosas que no debes decirle a un hombre al principio de una relación

Comienzo de la relación.
Disfruta de los inicios de tu amor paso a paso. Thomas Barwick

Es buena idea ir despacio con un hombre al principio de una relación. Ellos entusiasman con facilidad cuando conocen a una mujer que les gusta. No tienen reparos en dejar aflorar su entusiasmo ni en mostrarlo a todas horas. Piensan en ella, quieren estar a su lado y no se reprimen. Y eso, a las mujeres nos halaga muchísimo.

Pero lo cierto es que ellos se pueden cansar del nuevo “juguete” con la misma facilidad, si ven o intuyen algo en su nueva novia que no les convence o enciende sus alertas.

Y esto no siempre es justo, ya que muchas veces se crean una imagen idealizada de la mujer y se retiran en cuanto descubren un supuesto fallo.

El arte de ir despacio

Por eso, una mujer inteligente sabe ir despacio y dejar claro que ella no es alguien con quien se pueda jugar. La mejor forma de hacerlo es ser sincera y honesta, sin pretender parecer mejor de lo que eres o dar una imagen falsa para complacer a tu hombre.

Es importante que tengas cuidado y no te desvalorices a ti misma, dándole excesiva importancia a tus temores y defectos, mostrándole tu peor cara. Aprende a ser asertiva y dar más importancia a todo lo positivo que tienes, para crear una relación basada en la confianza, la generosidad, la posibilidad de crecer y expandirse.

Si llevas poco tiempo con él y quieres que la relación tenga futuro, toma nota de las 8 cosas que no debes decirle a un hombre al principio de una relación

  1. Hablar de tus ex.Olvídalo, a no ser que tengas que contarle que has estado casada o que deseas ir despacio porque tu última relación te rompió el corazón. Pero no des detalles y nunca les alabes estando con tu actual pareja. Si están continuamente presentes en tu conversación, para tu actual pareja no serán tus ex, sino sus competidores. Y tú, alguien que no es digna de confianza.

  1. Confesarle que estás cansada de ser tan autosuficiente. Este es un tema delicado. Muchas mujeres, por mucho que disfruten y valoren su independencia y su carrera, desean con toda su alma fundar una familia. Pero no vayas a decirle a ese chico que todavía no conoces bien que te mueres por tener marido e hijos. Una cosa es que los hombres quieran trabajar para que a su familia no le falte de nada. Otra, que les fuercen a adoptar el papel de “proveedores”.

  2. Machacarle con tus “horribles” defectos físicos. Si quieres reforzar tu autoestima, aprende a pasar por encima de ellos. Piensa que a él le gustas, por lo tanto no te encuentra horribles defectos, y aunque no seas perfecta le pareces muy sexy. Y cuanto más te gustes tú, más le gustarás a él. A ellos les encantan las mujeres que saben disfrutar de su cuerpo y de la sensualidad.

  3. Criticar a la gente. Tú quizás creas que eso te ayuda a parecer inteligente y aguda, pero lo cierto es que él se sentirá amenazado por tu lengua afilada y convencido de que no tardarás en despellejarle también a él. Ten especial cuidado en no criticar a sus colegas, a sus amigas y por supuesto a su familia.

  4. Mostrar demasiado apego por el dinero. Cuidado con insistir demasiado en que no tienes dinero o buscas a un hombre que lo tenga. Él pensará que le estás utilizando para pagar tus facturas y tus caprichos. Y cuanto mejor situado esté, más suspicaz será. Procura dar la imagen de una persona económicamente independiente y que sabe disfrutar de la vida con o sin dinero, y te ganarás su respeto.

  1. Abrumarle con tus problemas. Aunque sea tentador, procura no hablarle a todas horas de tus problemas de autoestima, tus traumas, tus secretos familiares… No se trata de ser frívola ni superficial, sino de concentrarse en asuntos y temas de conversación que resulten agradables para los dos y les ayuden a conocerse y sentirse cómplices. Lo demás… ya llegará su momento. Primero necesitan conocerse y confiar el uno en el otro.

  2. Quejarte de tu trabajo. Y de lo horrible que es la empresa, y tu jefe, y tus espantosos colegas. ¿Por qué no debes hacerlo? Por las mismas razones de los dos puntos anteriores. Sin embargo, recuerda que somos humanos y desahógate cuando lo necesites… por poco tiempo y cambiando de tema enseguida para pasar a otro más animado.

  3. Mostrarte insegura. Nunca le digas que te sientes insignificante, débil o poco valiosa. Recuerda que él no te conoce bien todavía y verá de ti lo que tú muestres. Una mujer segura resulta muy, muy atractiva.