8 beneficios de tener un jardín en casa

Agrégale valor a tu vida con un jardín de revista

Jardín frente a la casa
Jardín frente a la casa. Getty Images

Toda la vida he admirado a las personas que mantienen bonitos los alrededores de su casa. No solo se concentran en decorar el interior del hogar, pero entienden la importancia y beneficios de crear un buen ambiente en toda la propiedad. Conoce algunas de las razones principales. 

Presentan una imagen de buena vida 

Un jardín le agrega a una casa o apartamento cierto aire de sofisticación y frescura que no es fácil conseguir con otros elementos decorativos.

Además las plantas nunca pasan de moda y pueden verse  muy bien por muchísimos años.

Cuando vemos una casa con un jardín bien puesto, de seguro pensamos que ahí vive alguien que se da buena vida y que sabe vivir bien. También podemos pensar que es alguien organizado, limpio, y que entiende la importancia de vivir en armonía con la naturaleza. 

Le añade valor a tu propiedad

Si eres fanático o fanática de esos programas de la tele donde presentan proyectos de jardinería y remodelación, de seguro ya lo sabes. Un jardín bien cuidado le puede agregar valor monetario a una propiedad. No solo se verá más atractiva, pero puede ayudarte a venderla o alquilarla con mayor facilidad y por más dinero. 

Los patios descuidados o muy atestados de cosas dan la impresión de abandono. Esto se puede interpretar como que el resto de la casa no está bien cuidada o que la parte estructural de la misma también anda en el mismo abandono.

 

Extiende los interiores hacia fuera

Si tienes una casa con patio o un apartamento con balcón o terraza, atender bien estos espacios debe estar entre tus prioridades. Si escoges utilizarlos como área de almacenaje y comienzas a guardar embelecos o cosas viejas, terminarás limitando los espacios para caminar y vivir.

 

Si por el contrario mantienes estas áreas despejadas y las utilizas como extensiones del interior, estarás añadiendo más opciones para disfrutar de tu casa. Si vas a rellenar los espacios con algo hazlo con plantas. No hay mejor sensación que salir a un patio o balcón lleno de plantas a respirar aire fresco. 

Disfraza los elementos estructurales

Si tienes una pared que nunca fue terminada, un muro con algunas grietas o algún área donde siguen expuestas las horribles vigas de hierro, nada más fácil, económico y elegante que plantarle un jardín al frente para disimularla.

Las plantas también le quitan esa rigidez que traen consigo los muros de cementos y otras estructuras fijas. Un jardín o una buena planta siempre es una buena alternativa para cubrir defectos o áreas que no queremos queden a la vista.

Crea áreas con sombra

Las casas necesitan áreas para uno despejarse y para esto están los patios. Plantar un árbol y verlo crecer puede ser todo un espectáculo. No sólo podrás disfrutar de su sombra, pero también de la vida silvestre que viene con ellos.

Además puedes escoger entre árboles frutales, florales o simplemente decorativos. También puedes colocar bajo la sombra un banco de descanso o una mesa con sillas y sentarte en la tardes a disfrutar del atardecer.

Ponte más activo y saludable

Un jardín por más pequeño que sea nos puede mantener física y mentalmente activos. Por un lado las plantas nos dan cierto sentido de paz y nos ayudan a descansar la mente. Pero también nos obligan a hacer esfuerzos físicos a la hora de sembrarlas, podarlas y mantenerlas. 

Recoge alimentos, flores y regalos naturales 

Los jardines pueden estar llenos de flores, hierbas comestibles, frutas y vegetales. Es cuestión de escoger y sembrar plantas a las que le saquemos mejor provecho. Si eres de los que tiene fiestas todas las semanas, siembra plantas florales para crear arreglos dentro de la casa.

También puedes escoger entre un sin número de hierbas y vegetales fáciles de cultivar para tu cocina. Como la albahaca, el tomillo o el tomate. Crear un huerto casero puede ser bien divertido y te economizará algunas visitas al supermercado.

Conecta con la madre naturaleza 

Las plantas nos ayudan a conectar con la naturaleza y el medioambiente. Estas son un constante recordatorio de lo fuerte y frágil que puede ser toda existencia sobre el planeta Tierra. También nos ayudan a sentirnos parte del mundo que nos rodea, recordándonos que no está ahí solo para admirarlo, pero también para participar en él de forma activa.