7 pasos para que tu adolescente sea bilingue

Hablar dos lenguas le dará ventajas profesionales

Shakira
DavidJones

Una de las enormes ventajas que tenemos en la comunidad latina es el bilingüismo. Dominar a la perfección dos idiomas desde la infancia hace que los chicos y chicas sean más inteligentes. La explicación a eso es que cada lengua hace que el pensamiento se estructure de forma diferente y al ser capaces de usar dos, el cerebro de las personas que lo consiguen se desarrolla mejor.

Así que las personas bilingües desde la infancia no solo tienen las enormes ventajas de manejarse en dos lenguas y en dos culturas sino que además poseen un cerebro mejor.

Y si esas son las ventajas físicas y culturales, en cuanto a las profesionales tampoco hay ninguna duda de que el conocimiento de dos lenguas es un plus. En Estados Unidos está aumentando poderosamente la presencia de hispanohablantes y algunos estudios dicen que en el año 2050 seremos cincuenta millones. Así que el conocimiento de las dos lenguas que más se hablan en él: inglés y español, es una ventaja a la hora de buscar un trabajo o a la hora de competir por un puesto específico.

El problema con el que se encuentran algunos padres y madres latinos es la resistencia de sus hijos adolescentes a hablar español. Ellos se han criado en inglés en la escuela y con sus amigos así que les suele resultar más fácil desenvolverse en esa lengua. Y eso puede generar rechazo hacia el español de sus padres y abuelos.

¿Cómo conseguirlo en 7 pasos?

  1. Hablar en español en la casa. Conservar el español como lengua familiar es el método más efectivo para que los adolescentes lo dominen. Si están acostumbrados a hablar en español en la familia, no lo perderán nunca. Por eso es imprescindible que se conserve el español en la casa. Aunque los hermanos hablen entre ellos en inglés, lo que suele ser muy frecuente, se puede mantener el español como lengua entre padres e hijos. Aunque ellos contesten en inglés, algo que también suele ser frecuente, es importante que sus padres les respondan siempre en español. Y no ceder a la presión. En algunas épocas los hijos se resistirán pero si sus padres mantienen el español, ellos acaban acostumbrándose a que eso es su vida.
  1. Potenciar la relación de los adolescentes con otros miembros de la familia que hablan español. En esto suele ser fundamental la relación con los abuelos que en la mayoría de las familias son los que conservan el mejor español.
  2. Español en after school. Muchas escuelas tienen programas de español en las actividades extra escolares. Animar a los adolescentes a apuntarse a ellos es también una forma de que se relacionen con otros compañeros para los que el español también es importante.
  1. Deportes. En muchas ciudades estadounidenses existen asociaciones latinas que organizan diferentes prácticas deportivas. Una buena idea para los adolescentes es que practiquen su deporte favorito con jugadores y entrenadores que hablen español. Y si en nuestra ciudad no encontramos ninguna asociación que se encargue de ello quizá podamos contactar con otros padres o madres latinos y organizarlo por nuestra cuenta.
  2. Música. La inmensa mayoría de los adolescentes adoran la música. Si ellos no conocen a artistas hispanos podemos hacerles llegar a ellos. Hay un buen número de latinos que tienen fanáticos entre los adolescentes de todo el mundo y seguro que alguno de ellos también puede gustarles a nuestros adolescentes.
  3. Libros y películas. Supone un esfuerzo por nuestra parte pero es una buena idea que funciona, proporcionar a nuestros adolescentes libros o películas en español que les gusten puede facilitar su dominio del idioma. Busquemos en internet listas de libros o películas de éxito entre los adolescentes porque sí es muy importante que los títulos que les enseñemos les gusten.
  4. No rendirse. Potenciar el español de nuestros adolescentes es una tarea tan importante que debemos tener claro que será un trabajo que vamos a tener que hacer durante toda su vida. No podemos rendirnos, no podemos ceder a la tentación de que la vida en inglés es más fácil porque puede que sí lo sea pero entonces estaremos dejando a nuestros hijos sin una de las herencias más importantes que tienen como hispanos, nuestro idioma.