7 pasos para cuidar tus pies con diabetes

Tratamiento del pie diabético

Cuidado de los pies con diabetes
Cuida tus pies, evita el riesgo de neuropatía. Foto © Getty Images

Perder un dedo del pie, un pie, o una pierna, por complicaciones de la diabetes, es la pesadilla de muchos pacientes con esta enfermedad. Las amputaciones en pies y piernas son 10 veces más frecuentes en pacientes con diabetes que en el resto de la población.

Vivir con diabetes te pone en riesgo de neuropatía. La neuropatía periférica, la reducción del flujo de sangre que llega a los pies y las infecciones de heridas no tratadas a tiempo, ponen en riesgo tu salud y la de tus piernas y pies.

Controlar tus niveles de glucosa, tomar tus medicamentos, seguir una dieta sana, ejercitarte diariamente y llevar buena higiene de tus pies, mantendrán tus pies saludables. Ellos te cargan y siguen tus pasos, merecen buen trato.

Paso 1. Control de glucosa, presión arterial y colesterol en sangre

El control de la glucosa en la sangre te ayudará a tener unos pies sanos. En tu rutina de cuidados médicos incluye una prueba de hemoglobina glucosilada (HbG) o AC1. Esta prueba muestra el nivel de glucosa en la sangre entre dos o hasta tres meses antes de someterte a la prueba, así sabrás si estás controlando bien tu diabetes.

Revisa con frecuencia tu presión arterial, debe estar por debajo de 130/80. Si se mantiene más alta por tiempo indefinido, tu médico puede recetarte medicamentos para ayudar a regularla.

Incluye en tu revisión anual una prueba de colesterol. Tus niveles en la prueba de LDL (colesterol "malo") deben ser menores de 100.

En la prueba de HDL (colesterol "bueno") los valores ideales deben ser mayor de 40 en hombres y mayor de 50 en mujeres.

Paso 2. Revisa tus pies a diario

Si vives con diabetes puedes tener problemas graves en tus pies sin sentir dolor alguno. Haz el hábito de revisar tus pies cada noche. Cuando los inspecciones, busca por heridas, llagas, manchas rojas, hinchazón o infección en la piel y en las uñas.

Cuando no controlas tu diabetes, el tejido nervioso en tu cuerpo se daña. Cuando esto pasa, los nervios dejan de enviar señales al cerebro, las envían muy lentamente, o envían mensajes erróneos. Los nervios periféricos, que van desde la médula espinal hasta las extremidades, son los más afectados. A esta afección se le conoce como neuropatía.

Por eso es importante que controles tus niveles de glucosa y revises cada día tus pies. Si se te hace difícil, pídele a alguien que los revise por ti.

Paso 3. Mantén tus pies limpios, secos y suaves

Lava bien tus pies todos los días. Usa agua tibia, no caliente. Una temperatura entre 90 y 95 grados F es segura. Seca bien tus pies, en especial, entre los dedos. Puedes usar talco o almidón de maíz para mantener la piel de entre los dedos seca.

Con los pies limpios, recorta las uñas de los pies con un cortaúñas, en línea recta, sin cortar las esquinas. Suaviza las esquinas con una lima de uñas. Si no ves bien, si las uñas son gruesas o amarillas, curvas y crecen en la piel, deja que tu podiatra se encargue.

Si tu médico lo permite, luego de ducharte, suaviza las callosidades con una piedra pómez. Lima en una sola dirección para evitar romper la piel. No cortes las callosidades ni uses navajas de afeitar.

Aplica una capa delgada de loción para la piel, humectante o vaselina en la parte superior e inferior de los pies. No apliques entre los dedos, podría causar infección.

Ten mucho cuidado con los spas o salones que ofrecen servicio de manicura y pedicura, podrían hacer más daño que bien a tus pies. Si no tienes buena sensibilidad en tus pies, el agua caliente de la tina del spa o el tratamiento de parafina o cera para suavizar los pies, podría ser muy caliente y quemar tus pies sin que lo sientas. Tal vez podrían empujar muy fuerte la cutícula de los dedos de los pies, o cortarla, y una herida alrededor de las uñas de los pies podría infectarse con rapidez. Solo con el consentimiento de tu doctor puedes visitar un spa para una pedicura.

Paso 4. Usa zapatos y medias desde la mañana hasta ir a la cama

Desde el momento en que saltas de la cama hasta el momento en que regresas en la noche para dormir, tus pies tienen que estar protegidos.

Si estás con los pies al descubierto, puede que no sientas en el momento que ocurra un rasguño, ampolla, corte o hasta una picada de insecto en tus pies. Aunque suene exagerado, estas simples laceraciones cutáneas, si no las tratas al momento, pueden infectarse y causar daños mayores.

Siempre usa calcetines limpios y sin agujeros. Cuando usas zapatos sin calcetines pueden crear ampollas en tus pies. Antes se pensaba que el material de algodón era el mejor, pero el algodón retiene el sudor. Hoy día los expertos recomiendan calcetines hechos para deportistas con materiales que son muy absorbentes (Coolmax® y Ultimax®) y mantienen tus pies secos del sudor mientras te ejercitas.

Durante el verano o los meses de calor, o si vas a la piscina, lago o playa, lleva contigo zapatos que puedas usar en el agua, nunca estés descalzo.

Paso 5. Protege tus pies de calor y frío extremo

Cuida tus pies de temperaturas extremas. En el verano aplica protector solar en la parte superior de los pies para evitar quemaduras. Nunca camines descalzo, mucho menos en la playa o en el pavimento caliente.

En el invierno, mantén tus pies lejos de radiadores y chimeneas. No pongas bolsas de agua caliente o almohadillas de calor, usa calcetines si se te enfrían los pies. Las botas forradas son buenas en el invierno para mantener los pies calientes. Revisa tus pies con frecuencia durante el invierno para evitar la congelación.

Las mantas eléctricas son una opción durante el invierno, pero debes ser precavido al usarlas. Los expertos recomiendan que calientes la cama con la manta eléctrica antes de ir a dormir. No debes de dormir con la manta, solo úsala para calentar tu cama. Cuando la cama este caliente, apaga la manta y retírala de la cama. 

Paso 6. Ejercítate a diario

La actividad física te ayuda a controlar tu diabetes. Consulta con tu médico o educador en salud sobre un programa de actividad diaria que se asemeje a tus necesidades.

Caminar, bailar, nadar y correr bicicleta son formas de ejercicio que no lastiman tanto tus pies.

Evita brincar o correr. Comienza tu rutina de ejercicios con un corto período de calentamiento y enfriamiento al final del mismo. Recuerda usar zapatos atléticos que te calcen bien y te brinden soporte.

Paso 7. Examen de sensibilidad en los pies

En la consulta con tu doctor aclarar todas tus dudas sobre el cuidado de los pies. Pregúntale sobre la mejor manera de cuidar tus pies, dile si haz tenido problemas graves en tus pies durante el último año y si hay algún tipo de calzado que te puede ayudar a mantener tus pies saludables.

Pídele a tu doctor que examine el sentido del tacto y las pulsaciones en tus pies. Este examen se hace cada año, pero no debes de esperar al año para hacerte la prueba de sensibilidad en los pies, mientras más temprano detectes si hay falta de sensibilidad en tus pies, mejor.

El examen de sensibilidad en los pies lo puedes hacer en casa con la ayuda de un filamento flexible de nailon similar a los filamentos de los cepillos para cepillar los dientes o el pelo, aplicando presión leve sobre diferentes puntos debajo de los pies.

Recursos

"Foot Care for a Lifetime". Guide for Care of the Insensitive Foot. National Hansen's Disease Program. Accedido: 20 de abril de 2016.

"Neuropatías diabéticas: el daño de los nervios en personas con diabetes". Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK). Web Septiembre 2011. Accedido: 20 de abril de 2016.