7 indicadores de que eres el objetivo de una estafa en Internet

¿Sabes cómo evitar el fraude de Internet?. Getty Images

Las estafas en Internet han tomado diversas formas y escalas al paso de los años, al grado de que hoy en día nos resulta, como cibernautas, muy difícil el mantener un catálogo de todas las variantes que existen y cómo estas mismas evolucionan. A pesar de todo, el uso de email sigue siendo un medio popular usado por estafadores para orillarte a caer en alguna de sus trampas.

Listar todas las posibilidades de mensajes que puedes recibir con potencial a tratarse de una estafa es una tarea muy difícil de lograr y esto sin ni siquiera mencionar las variantes para cada estafa.

Lo que sí puedo hacer, es darte algunos indicadores generales que te deben servir como alertas de que, quizá, estés siendo el objetivo de alguna campaña de estafas; nada personal, pero los estafadores están buscando víctimas continuamente.

1.    ¡Cuidado con esos enlaces!

Ten cuidado si alguna de las cosas de a continuación se cumplen cuando recibes enlaces en correos electrónicos:

  • Lo único que hay en el cuerpo del email es un enlace. De éstos ya no hay muchos, pero bueno nunca está de más advertirlo.
  • El enlace que te mandan es el de un URL corto y, por lo tanto, no puedes ver el URL del destino final al que te enviaría hacer clic en dicho enlace. Si realmente te intriga o el correo parece auténtico, ante la duda, puedes usar estas cinco formas para saber a dónde va un URL corto y así no hacer clic a ciegas.
  • En la mayoría de los navegadores o al menos en los más usados, si mueves el mouse sobre el enlace, se te muestra el URL de destino del enlace. Si dicho URL que te muestra el navegador no parece legítimo o relacionado a lo que se supone debe hacer, no hagas clic en él.

    2.    El email va dirigido a muchos destinatarios

    Este es un síntoma inequívoco: el email está dirigido a un número muy grande de personas, muchas de ellas con tu mismo apellido o no es posible ver a cuántas personas va dirigido.

     ¿Este método es de la década pasada? Ciertamente, pero te sorprendería cuán usado es este método aún.

    Una variante es que el destinatario está oculto, esto es, aparece vacío o dirigido a el mismo remitente. Esto es muy común con correos masivos legítimos (todos los destinatarios se ponen en BCC), por lo que no podemos generalizar un nivel de riesgo si esto ocurre. Si es el caso lo más conveniente es que te refieras al resto de las recomendaciones en este artículo.

    3.    El asunto (subject) es muy vago a demasiado genérico

    Si la persona que te envió el mensaje es desconocida y el asunto del mensaje está vacío, no debes abrir el mensaje. Por otro lado, debes tener precaución con asuntos muy genéricos, como “información importante” o “gran oportunidad”.

    Si el asunto es algo como “Re:” o “Fwd:” es lo mismo que un mensaje con asunto en blanco.

    4.    Demasiado entusiasmo

    El uso de mayúsculas para PONER UN EXCELENTE Y ATRACTIVO TÍTULO o para hacer énfasis en los beneficios que se te están ofreciendo, no sólo es el equivalente a que te estén gritando, sino que es poco profesional y ninguna compañía que se precie de ser seria lo haría de esta forma. Por otro lado, te recomiendo poner atención y consideración a la regla de la exclamación en Internet.

    5.    Mala gramática y ortografía

    Al igual que el exceso de entusiasmo, esto es poco profesional y ninguna compañía seria dejaría pasar un detalle así.

    Ciertamente pueden ocurrir errores en algunas comunicaciones, pero hay algunas que denotan claramente que se usó un traductor (muy mala gramática) o que la ortografía denota demasiado descuido.

    Por otro lado, también pon atención a ciertas técnicas que se utilizan para tratar de engañar a los filtros de spam, como por ejemplo el uso de @ para reemplazar a la letra “a” o el uso del número 1 para reemplazar a la letra “i”, en ciertas palabras que sin duda llamarán la atención de dichos filtros, por ejemplo si “viagra” es una palabra que atrae la atención de filtros, los estafadores usarán “vi@gra”, “v1agra” o alguna combinación similar.

    6.    Sentido de urgencia

    Hay tantas variantes que utilizan el sentido de urgencia que no es gracioso. Algunas de ellas han sido documentadas ampliamente. Como regla general, ten cuidado cuando algún organismo “oficial” te contacta por email solicitando un urgente pago o una persona que apenas conoces está atrapada en Dubái después de que le robaron sus documentos.

    Casos bien documentados y que muy probablemente conozcas:

    • Un abogado te contacta con urgencia porque llevan años tratando de encontrar al heredero de una fortuna multimillonaria que tiene tu mismo apellido. Para eliminarse el problema de que los fondos sean apropiados por algún banco, el abogado te propone compartir contigo la mitad de la fortuna si tú decides hacerte pasar por un pariente del finado millonario.
    • Un príncipe, un artista, un político o alguien que tiene mucho dinero y que vive en un país muy, muy lejano, te contacta para que recibas sus millones en tu cuenta de banco a cambio de una jugosa comisión. Todas estas son variantes de la conocida y ahora ampliamente documentada estafa nigeriana.
    • Tu media naranja cibernética, que se enamoró de ti después de un puñado de intercambios virtuales, perdió su pasaporte y ahora necesita tu ayuda, nada que no se pueda arreglar con unos cuantos miles de dólares. Esto de la filantropía parece afectar a más de un prominente doctor de occidente, con tendencia a enamorarse por Internet (léase con tono de sarcasmo). Esta variante está ampliamente documentada como la estafa del amor.
    • Tu banco (o PayPal) necesita que verifiques tu identidad urgentemente, para lo que te envió un enlace para que teclees tu usuario y contraseña, ¡ah!, y de paso les des tu número de seguridad social, ya que el robo de identidad no es lo que era antes (otra vez léase con tono de sarcasmo).

    7.    Inconsistencias con direcciones, nombres, dominios, etc.

    Hay casos en los que el correo electrónico que recibiste, supuestamente proviene del vicepresidente del banco, pero te pide que le respondas a un correo que se ve como juan@mycorreo.com, siendo completamente inconsistente con una comunicación oficial, con el título de la persona o, en ocasiones, con el mismo nombre. Asimismo, debes verificar que los dominios correspondan con el supuesto remitente del mensaje, por ejemplo, si viene del banco banconacional.com, esperarías el uso de ese dominio y no mybanconacional.com.