6 reglas a seguir para vivir mejor

Mujer sonriendo bajo la lluvia
Vivir mejor y más feliz es una decisión, independientemente de las circunstancias. ¿Cómo lograrlo?. Sam Edwards/Getty Images

Muchas personas están siempre deseando poder "vivir mejor". Sueñan ser más felices, tener paz, vivir plenamente, Sin embargo, frecuentemente, este deseo de poder tener una mejor vida va asociado con la idea de que esto se conseguirá cuando "algo suceda" o cuando se tenga algo más.

"Cuando tenga este empleo voy a ser feliz", "cuando encuentre a mi pareja idea podré vivir plenamente", "si tuviera una casa más grande podría vivir mejor"...

son algunos ejemplos de esta mentalidad. Mentalidad engañosa, por cierto, pues lo que sucede muchas veces es que cuando logramos eso que tanto anhelamos y que pensabamos nos iba a hacer felices, un nuevo deseo o necesidad surge y esa felicidad plena vuelve a postergarse. 

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¿Cómo se vive mejor? ¿Cómo podemos ser felices? Es más sencillo - y más económico - de lo que pensamos.

Cuando seguimos ciertas guías en nuestra vida, dejamos de ser presos de las circunstancias externas, de lo que tenemos y de lo que percibimos que nos hace falta.

Al volcar nuestras miradas y esfuerzos hacia dentro, por primera vez tenemos el mando de nuestra vida, somos los capitanes del barco, y no simple marineros esclavos de la marea y la corriente.

Lo único real en esta vida es aquello a lo que le damos poder.

6 REGLAS IMPRESCINDIBLES PARA VIVIR MEJOR

Levántese radiante, tranquilo y pleno cada mañana de su vida siguiendo estos 6 pasos sencillos para vivir mejor.

1. No odiar ni resentir

Ojo que esto no sólo se refiere a los grandes odios o malos sentimientos hacia los demás. Hay personas que simplemente viven con odio en sus vidas y ni siquiera se dan cuenta. 

"Odio hacer esto", "odio levantarme por la mañana", "odio ese granito que me salió en la cara"... Parecerá absurdo para algunos pero incluso en estas situaciones, el sentimiento de rechazo, antipatía y desprecio nos llena de energía negativa y reproduce una realidad que es precisamente la que queremos evitar.

Vivir sin odiar y resentir es simplemente aceptar lo que nos llega - personas y situaciones - sin permitir que estos generen en nosotros y nuestros corazones emociones bajas.

En otras palabras, ¿para qué amargarse? 

Y antes de contestar culpando las circunstancias, es importante primero admitir nuestra responsabilidad. A cada paso tenemos la opción de disfrutar y aceptar, o amargarnos y culpar. Y esto siempre es independiente de lo que nos esté sucediendo. 

El perdón también es esencial para vivir en paz. Puede no olvidar, pero perdonar le liberará, le hará a usted recordar los eventos sin tener ninguna reacción emocional que en últimas le lastima a usted mismo.

El odio nos envenena el alma ... a nosotros, no al otro o a la situación. Para vivir mejor debemos aprender a dejar de tomarnos ese tóxico brebaje que nos daña el alma.

2. Eliminar equipajes pesados 

Eliminar equipajes pesados tiene que ver con todos los aspectos de nuestra vida ... relaciones, posesiones materiales, metas, estilo de vida.

Vivir sencillamente es acerca de dejar todo lo que nos pesa, lo que nos hace caminar lento y nos cansa el recorrido.

Muchos desean tener siempre más, pero con ese más viene un deseo de obtener aún más, y un miedo a perderlo o una ansiedad por mantenerlo.

Es un peso complicado de llevar y que no nos deja vivir feliz.

No se trata de abandonar todo deseo material. Pero sí es importante estar alerta de que estas cosas que deseamos obtener no se nos conviertan en una fuente de angustias.

Cuando recibimos o logramos algo, disfrutemos, valoremos, pero aceptemos que es algo que puede venir e irse y que lo único que tenemos seguro es el ahora... en este momento lo tenemos, mañana no sabemos. ¿Para qué entrar en angustias y no permitirnos disfrutarlo mientras lo tenemos?

Las relaciones también puede llegar a ser una carga pesada. No se trata de deshacernos de todo lo que nos "moleste", pues el conflicto también es necesario para crecer y aprender. Pero una evaluación honesta de nuestras relaciones nos puede ayudar a filtrar todo aquello que nos hace daño y modificar lo que se pueda.

Viajar livianos de equipaje también implica que disfrutemos las relaciones más. El control y la manipulación nos hacen sufrir las relaciones, nos agregan un peso que no es necesario y que no nos permite vivir plenamente.

Para vivir mejor, es necesario tener el corazón lleno, y las manos libres. Debe aprender a soltar y dejar ir lo que no le sirve su propósito más elevado.

Hay una frase que me parece muy sabia aunque no estoy segurá de quién es, y dice:

"Cerré los ojos y le pedí un favor al viento: Llévate todo lo que no sea necesario. Estoy cansada de equipajes pesados que no me dejan avanzar. De ahora en adelante sólo quiero llevar lo que quepa en mi bolsillo y en mi corazón."

3. Sonreir 

Existen varios estudios que prueban los beneficios que sonreir tiene para nuestra salud y bienestar

Tanto física como psicológicamente, sonreir nos hace más felices ... nos ayuda a reducir los niveles de estrés, mejora nuestras relaciones, nos cambia el estado de ánimo y muchísimo más.

Las personas que sonríen más a menudo, aún cuando sienten que no tienen razones para hacerlo, tienden a generar más soluciones para sus problemas, a manejar mejor las situaciones retantes y a gozar de mejor salud.

Empiece por sonreirse a sí mismo. Cada vez que se vea en el espejo, sonría. Sin razón ni excusa, sólo sonría. Sonría al caminar por la calle, sonría a la gente que se cruce en el camino, simplemente sonría.

Esté atento a la diferencia que sonreir tiene en su vida. Sea observador y anote qué cambia cuando usted simplemente sonríe más seguido. Se sorprenderá.

4. No preocuparse

La preocupación es un obstáculo muy solido para su avance espiritual y para poder gozar de una vida mejor.

La preocupación es absolutamente inservible. Lo único que hace es enfermarle y bajarle la energía que es necesaria para manifestar las cosas bonitas que desea en su vida.

Si el problema tiene solución, ¿para qué se preocupa? Mejor ocúpese. Si el problema no tiene solución, ¿para qué se preocupa? No hay nada que pueda hacer. Invierta mejor su tiempo en las cosas que tienen solución y en generar nuevas oportunidades.

Aprender a no preocuparse es un ejercicio bastante útil para su vida. Es quizás lo más importante para poder ser más feliz y vivir mejor. 

Reconozca las fuentes de su ansiedad, y examínelas detalladamente. Se dará cuenta que todo se reduce a las dos preguntas anteriores ... tiene solución o no tiene solución. La preocupación es muchas veces más problema que el problema mismo.

Empiece por tomar pasos pequeños. "Sólo por hoy no me preocupo", como dice uno de los preceptos del reiki. Si es una meta a corto plazo, se le hará más fácil cumplirla. Así que, sólo por hoy... solo por HOY... no se preocupe de nada. Ocúpese y disfrute.

5. Ser generosos

Se ha dicho mucho sobre lo satisfactorio que es dar, por encima de recibir, sin embargo realmente nadie sabe lo maravilloso que se siente hasta que lo vive.

La gente que sirve y da abiertamente a los demás simplemente vive más feliz. Su atención está volcada en lo que puede ofrecer y no en lo que tiene o en sus carencias. Es una perspectiva de la vida mucho más positiva pues siempre habrá algo que brindar - tiempo, atención, apoyo - y es un aspecto en que nunca nos sentiremos que nos "falta" algo.

La generosidad debe ser también con nosotros mismos.

Comience por hacer algo dulce y generoso por usted mismo y por al menos una persona más, cada día. Examine cómo esto le hace sentir y cómo a medida que centra su atención en lo que puede hacer por los demás, su ánimo mejora.

Ser generosos también nos ayuda a crear una red de apoyo y nos da un sentido de comunidad. De repente ya no estamos solos enfrentando retos sino tenemos la solidaridad de otros y somos parte de algo mucho más grande que nuestra vida, nuestros problemas y nuestras necesidades. Nuestra vida cuenta y deja huella y una vida así de plena nos llena de felicidad.

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6. No esperar demasiado

Usualmente cuando esperamos demasiado de la gente y de las situaciones terminamos decepcionados. Pero no se trata de esperar lo peor de los demás... se trata de aceptar y recibir alegremente lo que se nos da, sin expectativas o evaluaciones de si debería ser más o menos.

No esperar demasiado también es renunciar a nuestra necesidad de controlar y manipular situaciones, pues esto es en últimas lo que nos llena de ansiedad, nos encadena a un resultado específico y nos llena la vida de filtros que no nos dejan apreciar la realidad.

Y esta realidad sin filtros no es necesariamente algo que no podamos disfrutar. Son las influencias de la sociedad y los medios de comunicación los que nos llenan la cabeza y el corazón de anhelos que quizá no son realmente lo que necesitemos para ser feliz. Mientras más nos concentremos en esos anhelos impuestos, menos podremos disfrutar lo que ya tenemos y lo que nos rodea. 

Para vivir mejor basta con vivir... salga y viva, deje que le pasen las cosas y que todo fluya como naturalmente fluye... no espere esto o aquello y abra su corazón para las sorpresas que le esperan a diario y que de pronto no ha visto por haber estado esperando algo más.

Cómo dijo John Lennon:

"La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes."