6 pasos para aprender a estudiar

Los padres pueden ayudar a los adolescentes a adquirir buenos hábitos de estudio

Aprender a estudiar
Es imposible tener un buen rendimiento académico si no se sabe estudiar. Getty Images

¿Su hijo adolescente ha acabado el año escolar con malas calificaciones? ¿Sus maestros se han puesto en contacto con ustedes para explicarles que su hijo o hija no rinde lo suficiente en la escuela? ¿Su hijo va a comenzar la Secundaria y quieren ayudarle para que obtenga buenas calificaciones? Hay un primer paso fundamental: debe aprender cómo estudiar. Y ustedes pueden ayudarle.

Con la llegada de la adolescencia y el comienzo de la Secundaria muchos adolescentes sufren algunos periodos de desmotivación en la escuela.

En la mayoría de los casos no tiene mucha importancia si se corrige a tiempo. Cuando un adolescente de pronto comienza a tener malas calificaciones, lo primero que deben hacer sus padres es buscar las causas de ello.

 

Posibles causas del mal rendimiento escolar

Cuando el adolescente no ha mostrado antes ninguna incapacidad para el aprendizaje, los padres deben investigar si los repentinos malos resultados se deben a alguna de las siguientes causas:

  1. Influencia negativa de los nuevos amigos. Con el comienzo de la adolescencia, chicos y chicas forman nuevos grupos de amigos que influyen mucho en su comportamiento, a veces es para bien pero, en ocasiones, esa influencia es negativa. Si ese es el caso, los padres deben intervenir para corregirlo.
  2. Problemas de comportamiento. Algunos chicos comienzan a tener problemas graves de comportamiento con la llegada de la adolescencia. También en este caso, los padres deben intervenir inmediatamente para ayudarlos a salir de ello.
  1. Dificultades con los maestros. Es posible que los adolescentes tengan problemas para relacionarse con algunos de sus maestros. La única forma de solucionarlo es con una acción conjunta con la escuela.
  2. Acoso escolar. El bullying o acoso escolar suele provocar en los chicos que lo sufren un descenso en el rendimiento académico. Si es el caso de tu hijo, tienes que actuar inmediatamente.
  1. Falta de hábito de estudio. En la mayoría de las ocasiones lo único que les ocurre a los adolescentes cuyo rendimiento baja es que no tienen buenos habítos de estudio. Mientras que en Primaria el aprendizaje y las pruebas eran más fáciles y lo resolvieron sin problemas, al empezar la Secundaria es imprescindible contar con unos buenos hábitos de estudio.

 

Seis pasos para adquirir buen hábito de estudio

  • 1. Prestar atención. Es el inicio de todo, si la chica o el chico no presta atención en el salón de clase, más tarde no podrá entender aquello que debe estudiar. Sus padres pueden hablar con él o ella sobre si ve bien la pizarra o si tiene cerca a alguien que le molesta porque habla o se comporta mal y ayudarle a hablar con los maestros para solucionar cualquier problema que le impida atender en clase. También es fundamental que se acostumbre a tomar notas durante las clases. Eso le ayudará después a recordar las explicaciones del maestro.
  • 2. El lugar donde estudiar. Generalmente, lo más adecuado es su propio cuarto pero si allí no es posible, hay que buscar otros lugares: otra habitación de la casa más adecuada y en la que no haya nadie, una biblioteca o incluso un parque o un jardín donde la concentración sea posible.
  • 3. Entender. Los chicos no deben memorizar sino razonar. La memorización de los conceptos llegará después, una vez que se hayan comprendido. Para razonar son muy útiles algunos trucos: subrayar los apuntes o incluso los libros, hacer pequeños resúmenes a modo de fichas cortas, hacer esquemas o explicarle a alguien en palabras sencillas aquello que se está intentando aprender.
  • 4. Planificar. Antes de comenzar a estudiar, deben dedicar unos minutos a planificar cómo se va a hacer. Lo primero es elegir las asignaturas que se estudiarán cada día. La mayoría de los cerebros no son capaces de la máxima concentración más de 45 minutos o una hora seguidos. Es importante tener eso en cuenta para planificar la jornada y hacer descansos de 15 minutos tras cada uno de esos periodos. Pero es fundamental que esos descansos no se dediquen a alguna actividad que pueda alejar al adolescente del estudio como encender la televisión o comenzar a jugar en el ordenador.
  • 5. Calendario. Aquí los padres pueden ayudar mucho a los adolescentes, sobre todo las primeras veces. Lo primero es hacerse con un calendario que le guste a nuestro hijo, después marcar cada fecha importante: pruebas, exámenes, entrega de trabajos… y por último, decidir el tiempo previo que hay que dedicar a preparar cada uno de ellos. El mejor consejo es que nunca lo dejen todo para el final.
  • 6. Descansar. Para que el rendimiento escolar sea el adecuado, es imprescindible que chicos y chicas se alimenten bien y descansen. Cuidar las comidas y las horas de sueño suele tener resultados inmediatos en las calificaciones.