5 mitos actuales de la iconografía sexista

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Misses y ángeles: el negocio del cuerpo

Un momento del desfile de la marca Victoria's Secret de 2009.
Un momento del desfile de la marca Victoria's Secret de 2009. Peter Kramer/Getty Images

La publicidad y la industria de la moda tienen sus nuevas 'diosas' de la belleza. Los certámenes de belleza han perdido influencia en Europa, pero siguen gozando de muchísimo éxito en países como Venezuela, en el que muchas niñas acuden desde muy pequeñas a escuelas para aprender a ser modelos y futuras "misses".

Algunos países como Francia han prohibido estos certámenes de belleza infantil en los que se promueve un estereotipo de mujer sobresexualizada y dependiente de la estética.

Desde el punto de vista de la industria de la moda, destaca el enorme negocio que genera el desfile anual de la marca de lencería Victoria's Secret. Una gala donde las modelos más cotizadas del momento se convierten en "ángeles" y posan en ropa interior en una escenografía llena de elementos infantiles y arquetipos como el del 'ángel del hogar'. Para la marca, el ideal de belleza es una mujer de 1,78 m de altura, muy delgada y con curvas. Ellas cuentan a través de entrevistas o redes sociales sus dietas (poco recomendables) y sus rituales de belleza.

Son referentes para muchas adolescentes y ponen de moda prácticas de riesgo para la salud como el 'thigh gap': conseguir mediante dieta y cirugía tener más espacio entre las piernas.

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La supermujer: ideal inalcanzable

Uno de los mitos contemporáneos: la superwoman
Uno de los mitos contemporáneos: la superwoman. 5/5 EightyFour, LLC / Getty Images

Madres perfectas, trabajadoras incansables, iconos de estilo y perfectas anfitrionas. Es el mito de la 'superwoman' y se explota a diario a través de la publicidad, el cine y los medios de comunicación sin que apenas lo percibamos. Multiplican sus jornadas por dos (el trabajo en casa y el trabajo fuera de ella), consiguen recuperar su peso a las pocas semanas de dar a luz, compatibilizan su rol como madre con el éxito en el trabajo,...

Pero la realidad es que la mayoría de ellas asumen la parte de responsabilidad familiar que corresponde a sus parejas y esta sobrecarga pone en peligro su equilibrio personal y puede conllevar consecuencias serias para la salud, que comienzan a investigarse y tratarse: jaquecas, estrés, insomnio, depresiones y dolores físicos.

Es este artículo, mi compañera Margaret McGavin, analiza el síndrome de la 'super mamá', que como ella misma señala, "se convertirá en el síndrome de la madre agotada".

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La 'mujer fatal', fría y ambiciosa

Una secuencia de 'Perdición' de Billy Wilder.
Una secuencia de 'Perdición' de Billy Wilder. Paramount Pictures

Las grandes herederas de las esfinges o las medusas (que con su belleza atraían a los hombres y los convertían en piedra) son las 'femme fatale'. Mujeres malas, ambiciosas sin límite que utilizan la belleza y el sexo como arma para conducir al hombre hacia el delito o su destrucción. 

La 'mujer fatal' tiene su origen en la mitología y adquirió rango de icono en la cultura occidental a finales del XIX y principios del siglo XX. Ya en la Biblia, Eva o Dalila representaban este prototipo de mujer sin escrúpulos y el arte ha fortalecido este estereotipo.

Las novelas policíacas de Dashiel Hammett o Raymond Chandler y sus adaptaciones al cine son ejemplo de cómo se han consolidado como pieza clave del imaginario colectivo. 'Perdición' de Billy Wilder o 'La dama de Shanghai' de Orson Welles son dos títulos clásicos del 'film noir' que explotan este mito.

La 'lolitas', las `mata-hari' o Gilda son iconos de feminidad dentro de la mujer fatal, "una creación de las clases hegemónicas y la cultura dominante -primordialmente patriarcal- para resaltar de manera negativa la alteridad de un grupo humano, en este caso el género femenino", según José Emilio Pérez, historiador de la Universidad Complutense de Madrid.

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Marilyn y las rubias ingenuas

Marilyn Monroe y Michelle Williams.
Las actrices Marilyn Monroe y Michelle Williams. Hulton Archive / Getty Images

El cine y las series de televisión recurren constantemente al icono de la rubia ingenua o su versión más cercana: la vecina de al lado. 

Son diferentes variantes del mismo mito: Marilyn Monroe, que sigue vendiendo revistas, películas o productos de consumo, medio siglo después de la muerte de la actriz que lo encarnó. Biopics, musicales, adaptaciones de teatro, biografías o spots televisivos explotan esta imagen de mujer frágil y sexual que necesita un hombre a su lado, si puede ser, famoso y millonario.

Marilyn representa también un arquetipo de mujer que, como la diosa babilónica Ishtar, con un ingenuo idilio puede poner en peligro a todo un Imperio. Ni siquiera ella misma pudo convivir con su personaje.

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La modelo de 'talla 0'

Una modelo desfila en la pasarela de Milán para una famosa marca de ropa.
Una modelo desfila en la pasarela de Milán para una famosa marca de ropa. Tullio M. Puglia/Getty Images

La imagen de la mujer enferma o extremadamente delgada como modelo de belleza no es nueva. La emperatriz Sissi ya se convirtió en su época en icono de belleza a pesar de padecer anorexia.

La obsesión por la delgadez se ha instalado como una epidemia en nuestra sociedad y la llamada 'talla 0' es ya un mito de belleza y un modelo de mujer: débil, ausente, elegante, sofisticada... Es la máxima representación de la mujer como objeto sin poder ni fortaleza y son muchas las iniciativas ciudadanas e institucionales para regular este problema.

La realidad es que el icono inalcanzable y perverso de la mujer de 'talla 0' genera trastornos de alimentación y graves problemas de autoestima en millones de jóvenes en todo el mundo. Y, al igual que la rubia o la supermujer,  es un recurso más para vender dietas, cosmética y moda a costa de la explotación del cuerpo femenino.