5 factores de riesgo para el ejercicio

No te expongas a la actividad física sin consultar a tu médico.

Lesión en el bíceps femoral. Daniel Cárdenas

Como es bien sabido, el ejercicio es el mecanismo más apropiado para ponerte en forma, mejorar tu salud en general, tu tonificación muscular, tu capacidad cardiovascular, y tu aspecto. A nadie viene mal hacer ejercicio. No obstante, existen casos en los que el ejercicio físico, especialmente si es de moderada a alta intensidad, puede ser de hecho peligroso para tu salud, ya que ciertas condiciones médicas preexistentes hacen que los riesgos de sufrir alguna incidencia aumenten.

Como siempre decimos, no comiences ningún tipo de rutina de ejercicios, por más leve que sea, sin consultar a tu médico. A continuación detallamos cinco factores de riesgo que pueden afectar tu desempeño o tu salud al hacer ejercicio. Si reconoces alguno de ellos, consulta de inmediato a tu médico para saber su opinión.

1) Lesiones anteriores:

Puede parecer obvio o exagerado, pero para la mayoría de los atletas que concurren regularmente a un gimnasio el factor de riesgo más alto es unalesión anterior que aún no ha sanado completamente. En su afán por retornar al gimnasio, no dan tiempo a la lesión para que sane y regresan al esfuerzo físico sin estar totalmente recuperados. Es un grave error. Lo más probable es que la lesión reaparezca en todo su esplendor y que te quedes esta vez el doble de tiempo fuera del gimnasio, sino más. O peor aún, sufras una nueva lesión producto de haber descuidado la anterior.

Por ello, jamás vuelvas al gimnasio sin haber obtenido antes el alta médica. No juegues al doctor pensando que tú sabes cuándo estás bien; deja que un médico juzgue el estado de tu lesión. Aprovecha el tiempo fuera para descansar y reponerte.

2) Obesidad:

Perder peso es un objetivo muy saludable, pero...

¿qué hacer si nuestro sobrepeso es muy alto? Las personas que sufren obesidad tienen problemas a la hora de hacer ejercicios físicos, ya que su capacidad cardiovascular está comprometida y el peso corporal puede conspirar a la hora de llevar a cabo ciertos movimientos, especialmente en los ejercicios con pesas, aun cuando se utilicen pesas muy livianas. La mejor estrategia para las personas con problemas de obesidad es iniciar un tratamiento con un médico nutricionista que implique una dieta para bajar de peso saludablemente y más tarde,cuando se ha alcanzado un peso razonable, comenzar con el ejercicio físico.

3) Hipertensión:

Las personas que sufren de presión arterial alta o muy alta deben tomar recaudos extra a la hora de hacer ejercicio, ya que la actividad física, especialmente si es de moderada o alta intensidad, hace que el corazón bombee sangre más rápidamente a los músculos, lo que causará,naturalmente, que la presión se eleve. Si sufres de presión alta es más indicado que busques el consejo de un médico, quien indicará tratamiento y medicación, si correspondiere. Probablemente el profesional también sugiera un programa de ejercicios de intensidad leve a moderada.

4) Tabaquismo:

Si fumas, te estás matando, tan simple como eso. No es fácil dejar de fumar, pero tienes que hacerlo si quieres mejorar tu calidad de vida y evitar todo tipo de enfermedades. Si has sido fumador durante tres o más años, tu capacidad cardiovascular está comprometida, de modo que no es mala idea concurrir a un médico para que te haga realizar estudios de rigor, especialmente una ergometría, de modo de cerciorarte de que estás en condiciones de llevar a cabo una rutina de ejercicios físicos.

5) Medicación:

Si estás bajo tratamiento médico y estás tomando algún tipo de medicación, consulta con tu doctor acerca de la conveniencia de emepezar un program de ejercicios. Ciertos medicamentos, sobre todo si se toman durante períodos largos, pueden afectar el sueño, el sentido del equilibrio, los reflejos, etc.

Que sea tu médico quien juzgue qué puedes hacer y qué no.