5 consejos para una mejor rutina de tríceps

Entrena esa importante parte de tus brazos al límite.

Foto: Scoobytrash

Puede parecer curioso, pero muchas personas opinan que el tríceps es un músculo de importancia secundaria. Suele tratarse de atletas que privilegian el entrenamiento de bíceps (se trata, por supuesto, especialmente de varones), por considerar que el bíceps es un músculo más vistoso y es un acto de justa jactancia mostrarlo para que asombrados transeúntes en la playa lo admiren. No obstante, la mayor parte de los grupos musculares del brazo están compuestos por el tríceps, de modo que si no lo entrenas a conciencia, puede resultar en un brazo de aspecto lánguido y flacuchento, aun cuando tu bíceps se vea poderoso.

Aquí te ofrecemos algunas recomendaciones para que esto no ocurra, sino todo lo contrario.

Entrena tríceps dos veces a la semana

¿Dos veces a la semana? Sí, dos veces a la semana. El tríceps es un músculo pequeño, pero capaz de resistir una buena cantidad de estímulo, es en realidad bueno entrenarlo en más de una ocasión a la semana: entrénalo en el día de brazos, junto con el bíceps, y entrénalo como complemento de algún otro músculo, como puede ser, de acuerdo a tu nivel de energía, de tiempo y de distribución de la rutina, espalda, pecho u hombros. Siempre entrena el tríceps después de haber agotado al músculo más grande.

Entrena tríceps luego de la sesión de bíceps

Para muchas personas este orden no tiene demasiada importancia, pero si lo piensas bien, es el orden lógico de entrenamiento en el día de brazos: el bíceps es un músculo decididamente menor y por lo tanto más proclive a cansarse más rápidamente, por lo que si inviertes el orden es probable que llegues sin demasiada energía a tu sesión de tríceps.

No utilices pesos demasiado altos

El tríceps es un músculo resistente pero pequeño, que reacciona bien a los ejercicios realizados con forma estricta. Sin embargo, como todo músculo pequeño, corres el riesgo de una lesión si no pones un límite al peso que estás dispuesto a levantar. Como en todo grupo muscular, pero especialmente en lo que concierne a aquéllos más pequeños, un ejercicio realizado con forma estricta y peso moderado rinde mucho más que un ejercicio llevado a cabo descuidadamente y con demasiado peso.

Privilegia los pesos libres

Los tríceps pueden y deben entrenarse con cables y máquinas, pero son los pesos libres (barras y mancuernas) los que harán que tu músculo trabaje verdaderamente. Puedes programar unos cuatro ejercicios de tríceps por sesión, en donde tres sean de peso libre y el último, cuando tu nivel de energía sea menor, con poleas.

Alterna barras y mancuernas

Ambas son importantes, y ambas te ayudarán en tu entrenamiento. La clave está en saber, con cada ejercicio, llevado a cabo con barras y con mancuernas, a cuál de las cabezas del tríceps va dirigido específicamente. Este conocimiento es muy importante, y lo detallamos en el siguiente artículo, ya que te permitirá un desarrollo armónico de tu tríceps en lugar de poner el énfasis siempre en la misma parte. Como es sabido, sin embargo, la barra permite cargar un poco más de peso, sin perder de vista el riesgo de una lesión, mientras que la mancuerna focaliza más en el área que has escogido trabajar.