5 consejos para instalar un mini gimnasio en tu casa

Maneja tus tiempos y tus ganas de entrenar.

Foto: bayou

Instalar un mini gimnasio en tu casa no es tan sencillo como parece, pero en modo alguno es una tarea imposible. Debes tener en cuenta que tu problema más grande no es el espacio, ya que, excepto que vivas en un lugar muy pequeño, un mini gimnasio cabe en sitios verdaderamente chicos, sino tu disponibilidad monetaria, ya que el buen equipamiento de gimnasio no suele ser barato. En este artículo te daremos algunas ideas básicas para instalar ese tan deseado mini gimnasio en tu casa, que hará que ahorres dinero en la membresía de un gimnasio comercial y que puedas entrenar en cualquier horario sin preocuparte por lo concurrido que pueda estar el gimnasio: ésas son las obvias ventajas de tener un mini gimnasio en tu casa.

1) El problema del espacio:

Si resides en un lugar demasiado pequeño, como un ambiente único, o te ves obligado a compartir una vivienda chica, no creemos que te sea posible instalar un gimnasio en tu hogar. Para poder hacerlo necesitas un espacio en el que puedas realizar los ejercicios sin temor a romper nada o a lesionarte a ti o a otras personas. No tiene sentido llenar tu pequeña casa de objetos para el gimnasio y luego no poder sentarte a comer. Si vives en una casa normal, elige un sitio en donde no estorbes las actividades diarias, como un garaje, un patio cubierto o una habitación sin uso.

2) El problema del equipamiento:

Este problema es de sencilla solución, al menos al principio: depende de cuánto dinero dispongas. Si el dinero no es un problema, compra lo mejor. El equipamiento de mejor calidad es más seguro y duradero. Si, en cambio, tienes un presupuesto más ajustado, puedes optar entre equipamiento hogareño y equipamiento profesional.

Si eres un concurrente normal a los gimnasios y entrenas sólo para que tu salud esté en orden y para conservar una buena forma, compra el equipamiento hogareño. Si, por el contrario, tu objetivo es lograr el mejor cuerpo posible, ahorra todo lo que puedas y ve por el profesional. Es bastante más caro, pero a la larga te ahorrarás un montón de dinero en reparaciones, calibraciones y remiendos.

Por otra parte, si vas a utilizar pesos abundantes, la seguridad del equipamiento es esencial para evitar una lesión, por lo que la calidad a la hora de elegirlo es la variante más importante que deberás considerar.

3) Bancos, barras, mancuernas y discos:

Si vas a comprar los implementos del gimnasio de a poco, lo primero que debes adquirir es un banco que puedas inclinar y declinar, una barra larga, una barra EZ, unas cuantas mancuernas ( o bien un conjunto de mancuernas para armar) y discos, de acuerdo al peso que estés manejando. El banco te servirá para los ejercicios de pecho, al igual que la barra larga y las mancuernas. Las mancuernas también sirven para los hombros y los ejercicios de bíceps y tríceps, del mismo modo que la barra EZ. También puedes hacer algunos ejercicios de espalda, como el remo con barra o mancuernas, el serrucho, y otros que involucran la espalda y las piernas, como el peso muerto. Pero nos falta todavía más equipamiento, lo que acabas de adquirir es lo básico.

4) El problema de los apoyos:

El apoyo de las barras (stand, en inglés) es de vital importancia para evitar lesiones. Lo utilizarás en el press de banco plano o inclinado, por ejemplo. Si vas a incluir a las piernas en tu programa de ejercicios (y debes hacerlo), es esencial que el apoyo de la barra para sentadillas sea el más seguro posible.

Si estás en condiciones de comprar una prensa para quadríceps, magnífico, pero suele ser uno de los elementos más caros. Si tienes que elegir, elige sentadillas y sus variantes.

5) El problema de las dorsaleras:

Las dorsaleras son parte del equipamiento esencial de un gimnasio; son de difícil reemplazo, a menos que estés en condiciones de instalar una barra de dominadas en tu casa, en cuyo caso puedes emular casi todos los movimientos de la dorsalera. Sin equipamiento para piernas y espalda, tu mini gimnasio hogareño no estará completo. Haz cuentas y decide si estás dispuesto a gastar todo lo que un gimnasio de buena calidad en tu hogar exige.