5 consejos para entrenar en días de mucho calor

En la hidratación permanente está la clave.

entrenamiento en días de calor
Foto: Anikonov

Todos nos hemos enfrentado a la necesidad de entrenar en días de mucho calor, cuando parece que las altas temperaturas se nos caerán encima. Los días calurosos suponen un inconveniente cuando vamos a entrenar al gimnasio, o cuando lo hacemos en casa, ya que puede sobrevenir, si no tenemos cuidado, un golpe de calor, que sucede cuando el cuerpo no puede disipar la temperatura que recibe o genera, lo cual afecta al sistema nervioso.

Te damos a continuación algunos consejos muy útiles para evitar inconvenientes en los entrenamientos en días tórridos.

1) Hidratación permanente:

Ten a mano agua fresca o jugo y bebe con una frecuencia no menor a los quince minutos. No bebas tragos muy largos ni apresuradamente, más bien, hazlo despacio y permite que el agua que incorporas al cuerpo llegue correctamente al estómago, sin atragantarte. Tu piel necesita también hidratación, por lo que es muy aconsejable que puedas darte una ducha luego de una media hora de ejercicio y luego continuar. Si estás entrenando al aire libre, no olvides utilizar cremas protectoras de la piel para evitar quemaduras por exposición al sol. No hagas caso omiso de estos consejos, desoírlos le ha costado caro a más de un atleta: bebe con frecuencia e hidrata tu piel. Si no tienes acceso a una ducha, lleva simplemente agua de grifo para echar sobre tu cuerpo y cabeza (no olvides mantener la cabeza y el cabello hidratados).

2) Evita entrenar en las horas de máximo calor:

Las horas en las que el calor alcanza su pico máximo son entre las 12 del mediodía y las cuatro de la tarde. Evita entrenar en ese lapso, hazlo antes, por la mañana, o cerca del atardecer, cuando el sol ha perdido su máxima potencia.

3) Evita exigirte demasiado:

Aun cuando seas un atleta avanzado, no es mala idea bajar el objetivo de rendimiento en los días de mucho calor.

Tal vez realizar ejercicio aeróbico moderado o bajar los pesos en el gimnasio sea lo más conveniente en un día de calor muy intenso. No llegar a tus límites por un par de días no hará que retrases tu desarrollo, piensa que tu salud y bienestar siempre están primero. Podrás volver a la exigencia máxima otro día.

4) El dilema del aire acondicionado:

No existe acuerdo entre los expertos acerca de si es mejor entrenar con aire acondicionado o sin él en días de calor. Algunas personas sugieren que el aire acondicionado es bueno ya que ayuda a moderar la sensación de calor aplastante y permite entrenar con más normalidad, mientras que otros aseguran que el aire acondicionado en los gimnasios puede provocar resfríos y gripe combinado con el sudor corporal cuando éste se evapora, ya que, como es sabido, los líquidos quitan calor al evaporarse, y el cuerpo, al sufrir un brusco cambio de temperatura, enferma. Nuestra recomendación es la siguiente: si utilizas aire acondicionado, tanto en tu hogar como en el gimnasio, procura que la temperatura no sea inferior a 25°C (77°F) y que los aparatos de aire posean difusores indirectos, de modo que no lancen chorros de aire frío directamente sobre ti.

5) Si te sientes mal:

Si tienes sensación de mareos, dolor de cabeza y dificultades para respirar, interrumpe inmediatamente el ejercicio y busca ayuda médica en forma urgente. Como medida de prevención, bebe agua (no bebidas carbonatadas) y procura hidratar tu cuerpo con una ducha a temperatura fresca.