5 consejos para actuar ante casos de bullying en el gimnasio

No permitas ataques a tu integridad física y psicológica

Foto: Andrew mason

El bullying, también conocido como gamberrismo, es un serio fenómeno de intimidación en el que uno o más individuos se unen para atacar y abusar física y psicológicamente de una persona, a la cual pretenden aislar, ridiculizar y en ocasiones agredir verbalmente o de hecho. Este comportamiento es frecuente en los establecimientos escolares, en los cuales niños con características agresivas establecen dominio sobre personalidades más débiles y manejables, forman un grupo y ordenan a sus integrantes que ataquen a compañeritos con defensas psicológicas más bajas.

El fenómeno ha sido estudiado por expertos y estos advierten que las consecuencias del bullying pueden ser muy serias y hasta trágicas si padres y autoridades no toman cartas en el asunto. Aquí te sugerimos cinco consejos para lidiar con casos de bullying en tu gimnasio.

1) Si eres víctima de bullying, denuncia inmediatamente a los atacantes a las autoridades del gimnasio:

No importa si seas varón o mujer, el bullying no puede ser tolerado bajo ningún aspecto. Si eres mujer y eres atacada verbal o físicamente por un varón, es un caso de violencia de género. Si eres un varón y eres agredido por otro varón, no permitas que tu orgullo se interponga entre tú y la denuncia: tienes todo el derecho de acudir a las autoridades, no te rebajes a responder a la violencia con la violencia, porque de ese modo estarías actuando igual que tu agresor. Recuerda que los adultos que perpetran actos de bullying son psicológicamente inestables y sus acciones pueden ser impredecibles.

Los casos de varones víctimas de bullying a manos de una mujer existen, pero son extremadamente raros en los gimnasios.

2) Exige a las autoridades del gimnasio que tomen medidas de inmediato:

No permitas que los dueños del establecimientominimicen el asunto; exige que sancionen al implicado o los implicados y que de ser necesario se contacte a autoridades policiales o judiciales.

Si los responsables del gimnasio hacen oídos sordos a tu reclamo, evalúa la posibilidad de cambiar de inmediato de establecimiento y de presentar una demanda contra el lugar por no atender a tu integridad física o psicológica.

3) No condones los hechos de bullying:

Los adultos que cometen este tipo de actos suelen ser expertos en el arte de la manipulación psicológica, e intentarán convencerte que se trato sólo de una broma y que no volverá a suceder. De ti depende de que no vuelva a suceder, pero sólo si tomas las medidas adecuadas: si has sido agredido por alguien en el gimnasio y disculpas este accionar, de algún modo condonas el hecho y, en la mente del agresor, habilitas a una repetición de lo sucedido. Un solo episodio de agresión amerita que realices la denuncia pertinente.

4) Exige a las autoridades del gimnasio que resguarden la confidencialidad de tus datos personales:

En ocasiones, los perpetradores de bullying tienen en mente proseguir la agresión fuera del ámbito del gimnasio: llamadas a tu domicilio, merodeos, envío de correspondencia agresiva (hate mail). Para que ello no ocurra, debes exigir a las autoridades del gimnasio que no faciliten tus datos personales a ninguna persona sin tu expreso consentimiento.

5) No permitas que el miedo te paralice:

El acosador especula con que el miedo no te hará actuar; por el contrario, debes demostrarle que, lejos de sentir miedo, lo que sientes es indignación, y que deberá pagar por sus actos. Recuerda que el agresor es una persona de baja autoestima que necesita que tú te creas débil e indefenso para realzar su baja opinión de sí mismo. No permitas que esto ocurra y apela de inmediato a las autoridades.