5 características para reconocer la excelencia de un gimnasio

Pequeños y grandes detalles que marcan enormes diferencias.

Foto: George Stepenak

Tu gimnasio, si has decidido tomarte el ejercicio seriamente, es como tu segunda casa: pasarás allí buena cantidad de tiempo nada menos que dedicándote a cuidar de tu salud y de tu estética, cometidos nada desdeñables. Como ha de haber sucedido con la elección de tu hogar, la elección de tu gimnasio debe realizarse con responsabilidad. A continuación te ofrecemos cinco características que hacen que un gimnasio sea más que adecuado para que lleves adelante tus objetivos en relación a tu salud y a tu estética.

1) El espacio para ejercicios con pesas:

Esta característica es quizás la más saliente en relación con lo que debes buscar en un buen gimnasio. La mayoría de los gimnasios, hoy día y por desgracia, dedican un porcentaje muy elevado de sus instalaciones a clases de gimnasia aeróbica, lo cual está muy bien, pero lo hacen, muchas veces, en desmedro del espacio y del esmero que debería reservarse para el sector de musculación y fitness. Si el gimnasio que estás visitando dispone de un amplio sector para ejercicios con pesas, anota un punto a su favor.

2) La variedad de las máquinas, poleas y máquinas de aeróbicos:

No confíes en ningún establecimiento que posea sólo unas cuantas mancuernas, un par de barras con el mismo agarre, un puñado de bicicletas fijas, cintas de correr o máquinas elípticas, o que no pueda enorgullecerse de una buena máquina Smith o multipropósito o una buena jaula de sentadillas.

Si el gimnasio posee estos elementos y muchos otros más, anota otro punto a favor. No querrás pagar por un gimnasio que puede jactarse de menos equipamiento del que tú podrías tener en tu casa.

3) La calidad del material:

Quizás el gimnasio esté bien provisto, pero la última vez que han renovado el tapizado de los bancos ha sido hace más o menos una década.

De nada sirve la variedad si el estado del material es malo o defectuoso; es más, incluso podría causarte una lesión el manipular elementos que no han sido sometidos a un mantenimiento riguroso. Desconfía también de los gimnasios en los que todas las máquinas parecen estar en arreglo perpetuo. Si tu gimnasio posee en estado impecable su material, anota otro punto a favor.

4) La calidad del personal:

Si eres un principiante esta característica es de vital importancia para ti: si sólo eres un número que paga su membresía cada mes y luego se vuelve invisible para los profesores o entrenadores, no tienes nada que hacer allí. Los profesores deben ser capaces de ofrecerte una rutina personalizada, controlar que efectúes los ejercicios de manera correcta y corregir tus errores. Si hacen eso con los nuevos miembros tanto como con los más antiguos, anota otro punto a favor.

5) Las mejoras constantes:

Un buen gimnasio, un excelente gimnasio, debe cambiar para mejor y evolucionar tanto como tú quieres que suceda con tu cuerpo. Pregunta si los profesores y entrenadores son invitados a hacer cursos de perfeccionamiento, comprueba que cada tanto se renuevan las máquinas, poleas y pesas, interiorízate sobre si todo se halla siempre al tope de su nivel.

Ningún gimnasio puede mantener su liderazgo en un mercado tan competitivo si no está pendiente de tendencias y novedades en todos los ámbitos del mundo del ejercicio. Si es así, anota un último punto a favor.

Si has comprobado que tu gimnasio anotó varios o todos los puntos arriba mencionados… ¿qué esperas para apuntarte?